Mejor con tres centrales

Everton Focus Roberto Martínez

El sello de Roberto Martínez comienza a notarse en Bélgica. Un infortunio en forma de lesión del lateral izquierdo Jordan Lukaku invitó al técnico catalán a dejar atrás el 1-4-2-3-1 y emplear de nuevo, esta vez ante Bosnia-Herzegovina, el sistema que tan buen resultado había dado en Chipre (1-3-4-2-1), y dicha modificación táctica sentó como anillo al dedo a un combinado nacional con ausencias importantes en el once –De Bruyne, Vermaelen o Dembele, entre otros–.

Con Ciman como hombre libre y Vertonghen acompañando a Alderweireld en la línea de tres, Carrasco regresó al carril izquierdo y Meunier se ocupó del derecho. Por delante, Witsel-Fellaini, libertad total en la mediapunta para Hazard y Mertens, y Romelu Lukaku como referencia en punta.

Con esta formación, Bélgica explotó el talento de sus dos enganches, que a través de acciones individuales de pura brillantez giraron al centro del campo bosnio. En el cambio de ritmo de los futbolistas de Chelsea y Nápoles y en la nula capacidad de los hombres de Bazdarevic para mostrarse sólidos en su propia área residió la clave de un choque con un marcador quizá demasiado amplio a tenor de los méritos mostrados por unos y otros. A la postre, el 4-0 final sitúa a los locales en la cabeza del grupo H, con dos victorias en dos partidos (Chipre y Bosnia-Herzegovina), empatados a puntos con Grecia, que superó a Chipre por 2-0.

Bélgica 4 (Spahic pp. 26′, Hazard 29′, Alderweireld 60′, Jordan Lukaku 79′)

Bosnia-Herzegovina 0

Belgium - Bosnia vs Bosnia - Football tactics and formations

Más allá del resultado final, fantástico para los intereses belgas, Roberto Martínez pudo sacar en limpio que su apuesta por el nuevo dibujo –obligada en este caso– parece favorecer los intereses de todo el colectivo: Vertonghen y Alderweireld gestionan igualmente la salida desde atrás pese a modificar unos metros su posición sobre el césped, los carrileros ofrecen una vía de escape más que interesante por ambos perfiles y los dos mediapuntas tienen libertad total para ofrecer apoyos interiores. Y la aprovechan. Con todo ello se reduce el peso de Witsel y Fellaini en la construcción, dos mimbres que todavía chirrían en la propuesta de los Diablos Rojos. El centrocampista del Manchester United no desentonó ante Bosnia, pero su contribución es nula en términos de distribución de la pelota y organización alrededor de la misma. Algo similar se podría decir de Witsel, centrocampista con unas condiciones físicas estupendas para brillar al máximo nivel pero al que todavía nadie le ha sacado jugo. En cualquier caso, no es descabellado pensar que a medio plazo, o incluso antes, el joven Tielemans se hará con una plaza en la medular. 

La destitución de Marc Wilmots ejemplifica perfectamente lo que está ocurriendo alrededor de la selección belga. Con él, el equipo llegó dos veces seguidas a cuartos de final (Mundial 2014 y Eurocopa 2016), los mejores resultados del combinado nacional en una gran cita desde 1986, y pese a ello acabó perdiendo el trabajo al considerarse que no había estado a la altura de unas expectativas elevadísimas debido al potencial de la generación de jugadores que tenía a su disposición. El español Roberto Martínez se va a encontrar con un panorama similar, y sabe que si no alcanza las semifinales (el resultado del 86) su periplo como seleccionador belga se va a considerar negativo. [Fase de clasificación europea para el Mundial 2018: Grupo H; por Axel Torres].

Eden Hazard, capitán de Bélgica (Foto: Focus Images Ltd)
Eden Hazard, capitán de Bélgica (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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