Fase de clasificación europea para el Mundial 2018: Grupo B

FIL PORTUGAL FRANCE 235

Portugal: Tras ganar el primer gran título de la historia de su país, Fernando Santos renovó su contrato hasta 2020, por lo que tendrá la oportunidad de intentar reproducir el mismo éxito a escala mundial y de buscar reeditar después la corona europea. Ahora sí, parece razonable pensar que el de 2018 debería ser el último Mundial de la carrera de Cristiano Ronaldo -o, al menos, el último en cierta plenitud- (al de Catar llegaría con 37 años), algo que debería acrecentar el estímulo del legendario atacante de Madeira por el componente de “última oportunidad” que llevará implícita para él la gran cita en Rusia. Para mejorar el resultado de Brasil 2014 –una triste eliminación en primera ronda– y parecerse más a sus versiones de Inglaterra 1966 y Alemania 2006, donde alcanzó las semifinales, Portugal contará con algunos futbolistas importantes que se perdieron la Eurocopa por lesión, como el centrocampista ofensivo del Mónaco Bernardo Silva, y podrá seguir promocionando a integrantes de la sub-21 subcampeona de Europa en 2015 -varios de ellos, como Joao Mario, William Carvalho o Raphaël Guerreiro, ya tuvieron un papel destacado con la absoluta en Francia-.

Fernando Santos sigue al frente de Portugal. Foto: Focus Images Ltd.
Fernando Santos seguirá al frente de Portugal hasta 2020. Foto: Focus Images Ltd.

Suiza: El penalti que falló Granit Xhaka en la tanda ante Polonia impidió que los helvéticos superaran los octavos de final en Francia 2016 (se despidieron de la Euro sin perder un solo partido), prolongando el infortunio de una de las mejores generaciones de su historia, que sin embargo no ha logrado alcanzar nunca los cuartos de final en un gran torneo, algo que sí consiguió Suiza en los Mundiales de 1934, 1938 y 1954. En Brasil 2014 lo rozó: cayó ante la subcampeona Argentina con un gol en el minuto 118 de Ángel Di María. El bosnio-croata Vladimir Petkovic, que hizo la mayor parte de su carrera futbolística en el país helvético, repetirá en el banquillo tras acceder al cargo cuando Ottmar Hitzfeld se retiró después del pasado Mundial. Y con la base del equipo en plena madurez, no se intuye una gran renovación. El objetivo debe ser pelearle el primer puesto a Portugal, ya que sobre el papel hay más distancia con los que vienen por detrás (Hungría) que con la teórica favorita del grupo.

Granit Xhaka falló el penalti decisivo contra Polonia. Foto: Focus Images Ltd.
Granit Xhaka falló el único penalti de la tanda contra Polonia. Foto: Focus Images Ltd.

Hungría: Pocos esperaban que Bernd Storck llevara al cuadro magiar a la Eurocopa 2016 -y menos aún que la clasificara como primera en un grupo con Portugal, Islandia y Austria-. Por la suma de talentos individuales, el nivel que se le presumía se ajustaba más a la imagen que dio en la derrota por 4-0 frente a Bélgica en octavos de final. Pero Storck logró dotar al equipo de un estilo atrevido que sorprendió a Europa y que estuvo a punto de dejar fuera de la fase de eliminatorias al conjunto que luego acabaría proclamándose campeón (tendrá morbo el reencuentro con Portugal en esta liguilla pre-2018). El técnico alemán recogió el testigo de Pál Dárdai, al que conoció en 2002 en el Hertha de Berlín, cuando el primero era entrenador asistente y el segundo era jugador. Estuvieron seis años juntos en la capital alemana y se reencontraron después en la federación húngara: fue Dárdai quien recomendó a Storck para que se hiciera cargo de la dirección deportiva y del combinado sub-20 en el Mundial de Nueva Zelanda en junio de 2015 mientras él construía las bases de la absoluta (luego, en julio, el húngaro se centró en su trabajo en el Hertha y el alemán se hizo cargo de los mayores). Ahora, Storck, que renovó hasta 2018, iniciará la fase de clasificación desde el principio. Volver a la fase final de un Mundial tras más de treinta años de ausencia (en 1986 acudieron por última vez) sería un éxito aún mayor que el logrado en Francia -y reconciliaría definitivamente al fútbol húngaro del presente con su maravilloso pasado, en el que sobresalen dos subcampeonatos mundiales en 1938 y 1954 y tres medallas de oro olímpicas en 1952, 1964 y 1968-.

Hungría y Portugal se volverán a ver las caras tras el 3-3 de la pasada Eurocopa. Foto: Focus Images Ltd.
Hungría y Portugal se volverán a ver las caras tras el 3-3 de la pasada Eurocopa. Foto: Focus Images Ltd.

Islas Feroe: El progreso del diminuto archipiélago atlántico ya es indiscutible. Entraron en el sorteo de esta fase de clasificación desde el cuarto de los seis bombos (tienen ya a veinte selecciones europeas por debajo en el ranking) y terminaron la liguilla previa a la Eurocopa 2016 por encima de Grecia, a la que ganaron en los dos partidos. La llegada del técnico irlandés Brian Kerr en 2009 transformó el fútbol feroés: el combinado nacional pasó de ser una mera comparsa a lograr competir, puntuar e incluso ganar partidos. Lo sustituyó en 2011 el danés Lars Olsen (capitán de la selección campeona de Europa en 1992) y acentuó aún más la progresión del equipo. Olsen, que permanece en el cargo y afrontará esta fase mundialista, ya tenía experiencia sacando resultados muy por encima de las expectativas con conjuntos modestos: ganó la Copa de Dinamarca en 2006 con el Randers FC, que en ese momento estaba en segunda división. Aunque por primera vez en la historia las Islas Feroe tienen a más de diez jugadores profesionales (doce, con Jóan Símun Edmundsson como el más interesante), parece evidente que la mejor posición a la que pueden aspirar en este grupo es la cuarta.

Letonia: El más que discreto resultado en la fase de clasificación para la última Eurocopa (no ganó ninguno de los diez partidos que disputó) sólo se puede excusar por la enorme dificultad del grupo (con la República Checa, Islandia, Turquía, Países Bajos y Kazajistán) y por varios empates de cierto prestigio (de hecho, fuera de casa sólo perdió en Amsterdam). Marians Pahars, uno de los futbolistas letones de mayor prestigio de la historia (129 partidos y 42 goles en la Premier League con el Southampton y miembro de la generación dorada que disputó la Eurocopa de 2004), sigue como seleccionador. Llegó al cargo subiendo desde la sub-21 cuando el legendario Aleksandrs Starkovs dimitió (ya había sido su sustituto en el Skonto, donde previamente había formado parte de su cuerpo técnico). Pese a llevar ya tres años en el puesto, afrontará una renovación necesaria en el equipo: en su primera lista del nuevo ciclo citó hasta a once jugadores con menos de diez partidos con la selección absoluta. Pelear por la cuarta plaza del grupo para volver a superar en el ranking a las Islas Feroe parece su objetivo más realista.

starkovs
La dimisión de Starkovs permitió la llegada de Pahars al banquillo de la selección letona. Foto: MarcadorInt.

Andorra: El pequeño principado pirenaico lleva ya más de diez años sin puntuar en un partido oficial. Queda ya muy lejos aquella meritoria fase clasificatoria para el Mundial 2006 en el que Andorra ganó un partido (1-0 ante Macedonia) y empató dos (ambos a cero: en casa ante Finlandia y fuera ante el mismo rival balcánico al que venció). El hoy seleccionador, Koldo Álvarez, era entonces el portero titular -y, de hecho, tuvo mucho que ver con esos éxitos; está considerado como el mejor futbolista de la historia de la selección-. Ésta será la primera fase de clasificación de la historia de la selección en la que no participará Óscar Sonejee, que se retiró del combinado nacional el año pasado tras disputar 106 partidos con la selección absoluta. Ildefons Lima, su habitual compañero en el eje de la zaga y máximo goleador de todos los tiempos, podría superarle en los próximos meses: acumula 100 presencias y sigue en activo a los 36 años. Sumar algún punto es el humilde objetivo del equipo.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

Deja un comentario

*