Fase de clasificación europea para el Mundial 2018: Grupo D

Gales Focus

Gales: El listón está altísimo tras las semifinales en la Euro 2016, pero eso no asusta a Chris Coleman, que ha preferido seguir en el cargo e intentar clasificar a su país para el primer Mundial desde 1958 antes que aceptar una oferta para volver a dirigir en la Premier League. Aunque Gareth Bale se llevó casi todos los titulares, Coleman también merece reconocimiento por haber tomado decisiones tácticas como apostar por Ben Davies como central izquierdo en una línea de tres o escalonar a sus tres futbolistas más influyentes con la pelota (Allen en la base, Ramsey en el enganche y Bale cerca del área). Pero repetir ese rendimiento no será sencillo, y menos en un grupo muy disputado, en el que hasta cuatro selecciones pueden optar perfectamente al primer puesto.

Gareth Bale. Foto: Focus Images Ltd.
Gales espera clasificarse para su primer Mundial desde 1958. Foto: Focus Images Ltd.

Austria: Tras una magnífica fase de clasificación en la que acabó por delante de Rusia, Suecia y Montenegro, el combinado centroeuropeo no reprodujo el mismo nivel en la primera ronda de la Eurocopa 2016 y fue el único eliminado del grupo de Hungría, Islandia y Portugal (su único punto lo consiguió ante la selección que luego se proclamaría campeona). El suizo Marcel Koller, que en su día ganó la liga en su país con el St. Gallen y con el Grasshopper y ascendió al Bochum a la Bundesliga, continúa como seleccionador. Austria no participa en un Mundial desde 1998, y sus mayores éxitos (cuarta en 1934 y tercera en 1954) quedan muy atrás en el tiempo. Pese a que la selección sub-19 lleva tres europeos consecutivos metiéndose entre las ocho elegidas que juegan la fase final, no se adivinan grandes cambios en el equipo a corto plazo: Koller no convocó ni a un solo debutante en su primera lista tras la Eurocopa. David Alaba seguirá siendo el gran referente, aunque en Francia no acabó de funcionar como media punta. Quizá en este ciclo veamos debutar con la absoluta al talentoso Sascha Horvath, que ha maravillado en las categorías inferiores. Sin ser la gran favorita, Austria puede aspirar a ganar el grupo.

David Alaba no completó una buena Eurocopa. Foto: Focus Images Ltd.
David Alaba no completó una buena Eurocopa. Foto: Focus Images Ltd.

Serbia: Aunque no estuvo ni en las dos últimas Eurocopas ni en el pasado Mundial, tiene muchos argumentos para mirar hacia el futuro con optimismo. De hecho, es la actual campeona del mundo sub-20, y algunos de los integrantes de aquella generación dorada dirigida por Veljko Paunovic ya están en la absoluta (Predrag Rajkovic, Nemanja Maksimovic, Andrija Zivkovic y Marko Grujic han entrado en la primera lista, pero muchos otros deberían ir apareciendo en los próximos años). Que los mayores no hayan rendido al mismo nivel que las categorías inferiores se puede achacar a factores varios -las sanciones por incidentes en las gradas han jugado su parte-, pero también los distintos seleccionadores han tenido su responsabilidad y lo han pagado con el despido –desde que Radomir Antic llevara al equipo a la fase de grupos del Mundial 2010 ha habido siete cambios de entrenador-. En este nuevo ciclo con el objetivo puesto en 2018 se estrenará en el cargo Slavoljub Muslin, un veterano técnico que ha dirigido en Francia (tuvo a Zidane en el Burdeos), en la propia Serbia (ganó tres ligas con el Estrella Roja), en Bulgaria (fue campeón con el Levski), en Ucrania, en Rusia, en Bielorrusia, en Bélgica y en Chipre. Por nivel global, Serbia parece el mejor equipo del grupo y debe marcarse como objetivo claro estar en el Mundial.

Andrija Zivkovic es un nombre a tener en cuenta en el futuro de Serbia. Foto: MarcadorInt (Todos los derechos reservados).
Andrija Zivkovic es un nombre a tener en cuenta en el futuro de Serbia. Foto: MarcadorInt (Todos los derechos reservados).

República de Irlanda: Fue una de las sorpresas más agradables de la Eurocopa 2016. No sólo alcanzó los octavos de final: lo hizo jugando un fútbol más abierto que sus vecinos del norte, ganó a la Italia de Antonio Conte y durante muchos minutos hizo temblar a la anfitriona Francia. Su capacidad para competir contra los mejores ya había quedado demostrada en la fase de clasificación, cuando sumó cuatro puntos frente a Alemania (empate en Gelsenkirchen y victoria en Dublín). Argumentos de peso para que el proyecto de Martin O’Neill continúe. El técnico norirlandés, el último que había llevado al Leicester City a ganar un título y a jugar en Europa hasta el milagro de Ranieri, firmó su renovación hasta después del Mundial 2018 y perseguirá devolver a la selección verde a una Copa del Mundo que no disputa desde 2002, cuando cayó ante España en octavos de final en la tanda de penaltis y se frustró su intento de igualar su mejor resultado histórico (llegó a cuartos en Italia 90). Este nuevo ciclo será el primero sin los legendarios Shay Given y Robbie Keane, que se retiraron tras la Eurocopa. El resto del equipo será muy similar, ya que por ahora no se adivina ningún grupo de jugadores jóvenes que venga empujando por debajo. Teniendo en cuenta la dificultad del grupo y que las repescas no se le dan nada mal (a la Euro llegó de este modo, superando a Bosnia-Herzegovina), la segunda plaza no se vería como un mal resultado.

Irlanda. Foto: Focus Images Ltd.
Irlanda. Foto: Focus Images Ltd.

Moldavia: Acabar por debajo de Liechtenstein y no ser capaz de ganar ningún partido en la fase de clasificación para la Eurocopa 2016 debe considerarse como un resultado muy negativo incluso para una selección del potencial de Moldavia -por mucho que lograra un meritorio empate en Moscú ante Rusia-. Es por ello que la federación decidió cambiar de seleccionador una vez más (Stefan Stoica ya había relevado a Alexandru Curtianu durante la previa de la Euro) y contratar de nuevo al ex jugador del Castellón y del Atlético de Madrid Igor Dobrovolski. Aunque nacido en lo que hoy es Ucrania, este talentoso ex futbolista que ganó con la URSS la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988 (en los que anotó seis goles) representó a Rusia tras la disolución de la Unión Soviética pero siempre ha estado muy ligado al fútbol moldavo, ya que pasó su juventud en una Escuela de Deporte en Tiraspol y debutó como profesional en el Nistru (hoy Zimbru) de Chisinau. Prácticamente toda su carrera como entrenador la ha hecho en Moldavia (dirigiendo a tres clubes distintos y siendo seleccionador ya entre 2007 y 2009), salvo por una aventura en la isla rusa de Sajalín, a muy pocos kilómetros de Japón. Buscará apoyarse en los cuatro futbolistas que militan en la primera división rusa y en un Alexandre Epureanu que está rindiendo a un buen nivel en el Istanbul Basaksehir turco. El objetivo será evitar la última plaza para no volver a caer en el bombo 6 en el próximo sorteo.

Moldavia. Foto: Focus Images Ltd.
Moldavia. Foto: Focus Images Ltd.

Georgia: El triunfo ante España en el amistoso previo a la Eurocopa levantó el ánimo de un conjunto que acababa de cambiar de seleccionador tras una fase de clasificación en la que terminó quinta, demasiado lejos de Escocia y de una República de Irlanda contra la que se volverá a medir. Vladimir Weiss, el eslovaco que metió a su país en el Mundial 2010 y allí eliminó a Italia y accedió a octavos de final, afronta un reto aún más complicado que aquel que lo lanzó a la fama. Tras ganar dos Copas de Kazajistán con el Kairat Almaty, regresa al fútbol de selecciones con el objetivo de hacer crecer a un equipo que nunca ha estado en una gran cita. Aunque la generación que se metió en el Europeo sub-19 de 2013 empieza a asomar la cabeza en el mundo profesional, el fútbol georgiano todavía no ha dado un salto significativo.

Georgia y la República de Irlanda ya se enfrentaron en la fase de clasificación para la Eurocopa. Foto: Focus Images Ltd.
Georgia y la República de Irlanda ya se enfrentaron en la fase de clasificación para la Eurocopa. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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