Fase de clasificación europea para el Mundial 2018: Grupo E

FIL ROMANIA ALBANIA 117

Rumanía: Su sorprendente ascenso al primer bombo no le garantiza el favoritismo en el grupo quizá más abierto y con liderazgo más disputado de toda la fase de clasificación. Anghel Iordanescu dimitió después de la derrota frente Albania que llevó a Rumanía a acabar última en su grupo de la Eurocopa 2016 -habría que decir, sin embargo, que el mero hecho de estar presente en la fase final ya fue todo un éxito y justificó la decisión del legendario entrenador de regresar a los banquillos tras ocho años retirado-. El veterano estratega sigue ostentando el honor de haber llevado al cuadro amarillo a su mejor clasificación histórica en un Mundial -los cuartos de final de 1994- y continúa siendo también el último que logró meter al país en una cita global -la de Francia en 1998-. Regresar a ese escenario será el reto de un Christoph Daum que debutará en una selección dieciséis años después de que su contrato como seleccionador alemán fuera cancelado antes de empezar a trabajar al dar positivo por cocaína en un control. Sus últimas experiencias -llevaba ahora dos años sin dirigir- no han sido demasiado exitosas, y no ha conseguido reproducir logros del calibre de aquellos que alcanzó con el Stuttgart (campeón de liga) y el Bayer Leverkusen (tres veces subcampeón) en la década de los noventa. Su intención de renovar la selección parece evidente: en su primera lista llamó a cinco debutantes que juegan en la liga rumana.

Iordanescu dimitió después de la derrota contra Albania. Foto: Focus Images Ltd.
Iordanescu dimitió después de la derrota contra Albania. Foto: Focus Images Ltd.

Dinamarca: Morten Olsen dejó la selección tras quince años ocupando el cargo, convirtiendo su sucesión en un asunto especialmente delicado. Es cierto que la no clasificación para la Eurocopa 2016 (perdiendo la repesca ante Suecia tras acabar tercera en el grupo de Portugal y Albania) aligera algo la presión y rebajará la magnitud del reto para el noruego Åge Hareide, un técnico de tremendo prestigio en Escandinavia ya que ha ganado la liga en Suecia (con el Helsingborgs y el Malmö), en Dinamarca (con el Brondby) y en su país natal (con el Rosenborg). Podrá contar con la generación que alcanzó las semifinales de la Eurocopa sub-21 de 2015 (la de Viktor Fischer, Yussuf Poulsen, Pierre-Emile Hojbjerg, Jannik Vestergaard o Andreas Christensen). Quizá alcanzar el mejor resultado histórico en un Mundial (cuartos de final en 1998) es pedir demasiado, pero el objetivo sí debe ser clasificarse para la fase final después de no haber estado en dos de las tres últimas ediciones (Brasil 2014 y Alemania 2006).

Morten Olsen abandona la selección danesa tras 15 años en el cargo. Foto: Focus Images Ltd.
Morten Olsen abandona la selección danesa tras 15 años en el cargo. Foto: Focus Images Ltd.

Polonia: Tras caer en cuartos de final ante la campeona Portugal en la tanda de penaltis después de empezar ganando el partido, la Eurocopa de los polacos sólo puede ser considerada como muy positiva -de hecho, fue su mejor resultado en un gran torneo desde la tercera plaza en el Mundial de España en 1982-. Adam Nawalka, que fue contratado en 2013 por su meritorio trabajo en el modesto Górnik Zabrze, buscará devolver al país a una Copa del Mundo -no participa desde 2006-. Es el momento idóneo para lograrlo: Lewandowski, Glik y Krychowiak están en el momento de plenitud de su carrera, y los jóvenes Milik, Kapustka, Zielinski y Linetty configuran una magnífica base para el futuro. Su objetivo también debe ser el primer puesto del grupo.

Milik es uno de los nombres de mayor futuro en Polonia. Foto: Focus Images Ltd.
Milik es uno de los nombres de mayor futuro en Polonia. Foto: Focus Images Ltd.

Montenegro: Se había quedado cerca de clasificarse para la Eurocopa de 2012 y para el Mundial de 2014, pero la fase de 2016 fue un paso atrás. No sólo hubo algunos resultados deprimentes (el empate en Liechtenstein), sino que además los incidentes en la grada cuando Rusia visitó Podgorica dejaron a la selección sin ninguna posibilidad de aspirar ni siquiera a la repesca (acabó cuarta, también por detrás de Austria y Suecia). La federación no renovó el contrato a Branko Brnovic, por lo que en este nuevo desafío debutará (aunque ya se estrenó en amistosos preparatorios) el serbio Ljubiša Tumbaković, que logró sus mayores éxitos con el Partizán en los noventa y que llevaba ahora tres años sin entrenar tras haber dirigido la última parte de su trayectoria en Asia (ganó dos ligas y dos copas con el Shandong Luneng chino). Las opciones de acudir por primera vez a un gran torneo parecen menores ahora que cuando Mirko Vucinic estaba en su mejor momento y Stevan Jovetic no había vivido aún el calvario de lesiones y suplencias que estancaron su prometedora carrera.

Montenegro parte con menos opciones de clasificarse para un gran torneo que en años anteriores. Foto: Focus Images Ltd.
Montenegro parte con menos opciones de clasificarse para un gran torneo que en años anteriores. Foto: Focus Images Ltd.

Armenia: Desde que Vardan Minasyan se marchara en octubre de 2013 para emprender una aventura en el Tobol kazajo que no resultaría positiva, la federación ha ido dando tumbos para encontrar a alguien que lograra repetir los buenos resultados que casi llevaron al país al Mundial 2014. El suizo Bernard Challandes se quedó muy lejos del objetivo, devolviendo a Armenia a la mediocridad de las últimas plazas de grupo sin sueños de gloria. El ídolo local Sargis Hovsepyan -el jugador con más partidos en la historia de la selección- asumió luego el cargo de manera interina y finalmente la federación le ha encomendado el trabajo para la fase de clasificación mundialista al veterano Varuzhan Sukiasyan, que ha dirigido a multitud de clubes del país -y también al Homenmen de Beirut en dos ocasiones- y ya había tenido una breve experiencia en el combinado nacional hace quince años. Pese a la constante progresión de Henrikh Mkhitaryan, las posibilidades de Armenia de alcanzar su primera gran cita parecen escasas.

Kazajistán: En un fútbol en el que la mayoría de clubes locales que pelean por los títulos son extranjeros, quizá se entienda mejor que un técnico de logros humildes como Talgat Baysufinov asuma el cargo de seleccionador. Este entrenador de 47 años viene de ascender al Akzhayik a la primera división del país, y antes había logrado proclamarse subcampeón tanto de liga como de copa en 2012 con el Irtysh de Pavlodar. De hecho, será el primer seleccionador kazajo que no es extranjero desde Sergey Timofeev en 2005. Con el dinero que se está invirtiendo en la liga local y con sus equipos haciéndolo cada vez mejor en los torneos europeos, los dirigentes de la federación sienten que la selección debería mejorar sus resultados. No acabar último -y aspirar incluso a la cuarta plaza del grupo- será su objetivo.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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