Japón refuerza su pragmatismo en EAU

vahid-halilhodzic-magharebia

Japón consiguió otra victoria con un fútbol pragmático en la clasificación para el Mundial 2018. La evolución de los Samurai Blue hacia un equipo práctico, utilitario y con oficio empieza a dar beneficios tras un inicio inquietante. Esta vez se impuso en Al-Ain a los Emiratos Árabes Unidos (0-2), en un partido que controló en todo momento sin tener la posesión. En un duelo clave por el caro billete mundialista, el conjunto de Vahid Halilhodžić ganó siendo sencillo y funcional. Al principio, Emiratos le cedió la pelota y Japón la empleó de la forma más eficiente atendiendo al escenario: dándosela a Hiroki Sakai para que el lateral del Olympique de Marsella provocase superioridad en la banda derecha con Yuya Kubo, el mejor jugador del partido. Así, el atacante del Gent adelantó a su selección en el marcador y la permitió replegarse de forma más evidente. Con el paso de los minutos, el juego directo y los contragolpes japoneses llevaron a Kubo a asistir a Yasuyuki Konno para poner el 0-2 final. Los Emiratos estuvieron más incómodos con el balón de lo que suele ser habitual. Las bajas mermaron al seleccionado de Mahdi Ali y su rendimiento reciente hace temer a su afición: la mejor generación de futbolistas emiratíes de la historia podría no ir a un Mundial, a diferencia de lo que sí consiguió la selección de 1990. Japón ganó con demasiada claridad.

Emiratos Árabes Unidos 0
Japón 2 (Kubo 13′, Konno 51′)

Emiratos Árabes Unidos llegaba al partido con la alerta roja activada. Cuatro de sus titulares en este camino hacia Rusia 2018 causaban baja: los lesionados Ismail Ahmed (central), Mohammed Ahmed (lateral derecho) y Ahmed Khalil (delantero), además del sancionado Tariq Ahmed (interior). El cuestionado seleccionador Mahdi Ali optó por las soluciones más lógicas en la zaga y en la delantera, pero su doble pivote conservador iba a condicionar el partido. Khamis Ismail iba a jugar acompañado de otro mediocentro posicional como Ahmed Barman. Optar por un pivote en lugar de por un interior como Mohammed Abdulrahman, hermano de Omar, mandaba un mensaje: si esta generación emiratí siempre ha preferido replegarse y salir corriendo a la contra, esta vez había que resguardarse más y, quizá, replicar menos. Sea como fuere, el balón había que dárselo a Japón.

Planteamientos iniciales en el Emiratos Árabes Unidos-Japón. Infografía: Share My Tactics.

La idea no era mala sobre el papel: toda Asia sabe ya que Japón quiere ser un equipo menos posesivo, menos esteta y más resolutivo que en los últimos años. Su 35% de posesión en Australia ya lo dejó muy claro. Los primeros compases del partido esperanzaron a los Emiratos. Japón intentaba sacar la regalada pelota desde atrás y no podía. No tenía líneas de pase. Hotaru Yamaguchi y Yasuyuki Konno (sustituto del lesionado Hasebe) se ofrecían a los centrales, pero el repliegue emiratí convertía sus recepciones en anécdotas. No había compañeros por delante a quienes darles el balón. Los intentos de pase del doble pivote japonés implicaban pérdidas, robos y contragolpes de Emiratos. El extremo Ismail Al-Hammadi y el segundo punta Ismail Matar amenazaron a Eiji Kawashima, quien recuperó la portería pese a jugar solo en el filial del Metz. Japón probaba también el balón largo a Yuya Osako, el delantero que juega de espaldas en el Köln. Pero su falta de corpulencia le hizo perder los primeros duelos contra Mohanad Salem. El partido parecía ponerse difícil para Japón. Pero, para desgracia de Mahdi Ali, los nipones detectaron pronto por dónde hacer daño: por su banda derecha. Por ahí jugaban los dos mejores futbolistas del partido, Hiroki Sakai y Yuya Kubo. Y, sobre todo, por ahí ejercía de lateral el alocado y ambidextro Abdulaziz Sanqour.

A los 13 minutos, Sakai protagonizó su primera aparición en ataque, tras sacar la pelota por el flanco derecho de Japón. Se apoyó en Shinji Kagawa y este le devolvió la pelota para que Sakai asistiese a Kubo. El atacante de moda del Gent condujo con permiso de un descolocado Sanqour y disparó para marcar el 0-1. Con ese temprano tanto, el partido cambió. Japón se desentendió de la pelota y Emiratos Árabes Unidos, a la que no le gusta mucho proponer (y menos con Ismail-Barman en la medular), asumió el esférico. Intentó estirarse en ataque, pero Japón se mostró muy cómoda defendiendo en bloque. Los Samurai Blue brillaron sin balón, entre otras cosas, por la solidaridad de sus atacantes de banda. Kubo y Genki Haraguchi estuvieron siempre a disposición de los laterales. Así, ni Al-Hammadi ni la estrella Omar Abdulrahman pudieron hacer nada con el balón en los pies. Porque, debido a la elección de la medular de Mahdi Ali, Emiratos solo tenía efectivos para atacar en las bandas. No había otra vía para llegar a los delanteros que las bandas. Japón solo se expuso a encajar un gol por dos pérdidas de balón propias, cada una de un central. No obstante, el impreciso Ali Mabkhout, lejos de su pico de forma de 2014, perdonó ante Kawashima. Eso le dio confianza, sobre todo, a Maya Yoshida, que se atrevió desde entonces a morder al delantero de Al-Jazira y acabó siendo el mejor defensa del encuentro.

maya-yoshida-japon-ahmad-hayel-jordania-focus
Pese a perder un balón peligroso, Yoshida cuajó un buen partido en Al-Ain. Foto: Focus Images Ltd.

Emiratos empezó el segundo tiempo muy metido en el partido. Con una derrota por la mínima al descanso en un partido clave, esa era la actitud exigible por el público de Al-Ain. Los blancos se arriesgaron y se volcaron en ataque. Sus laterales: al ataque. Los pivotes: a las bandas, para ayudar a Omar Abdulrahman y a Al-Hammadi. Este último tuvo una gran ocasión en una jugada por la banda de Sanqour en el minuto 48. Un minuto después, Sanqour perdonó en una incorporación al ataque (providencial Kubo en la ayuda). Y si el desordenado Sanqour subía al ataque, eso significaba que su espalda quedaba descubierta. Kubo lo detectó y lo explotó. En la siguiente jugada de peligro, Japón le colgó un balón a Osako, quien lo bajó de espaldas a portería para mandárselo a Kubo. Sanqour no estuvo bien y Kubo centró con su zurda para que Konno, con mucha más llegada al área rival que nunca en su carrera, marcara el 0-2 definitivo. Kubo para Konno, la Japón más geométrica.

Young Boys Yuya Kubo - Focus
Kubo fue el MVP del partido con un gol y una asistencia. Foto: Focus Images Ltd.

Ese 0-2, con 40 minutos por delante, legitimó a Japón en su postura de replegarse con descaro. En la apagada segunda mitad llegó a abusar del balón largo a Osako. Emiratos Árabes Unidos solo asustó con contragolpes muy sueltos. Mohammed Abdulrahman se incorporó al partido en el minuto 64, pero ya era demasiado tarde como para poner a su selección a tocar el balón en zonas interiores. Y más si se tiene en cuenta el encierro momentáneo de una Japón irreconocible para quien no la hubiera visto desde el Mundial de Brasil. Los minutos finales del partido solo sirvieron para comprobar que Shu Kurata puede participar en el equipo con su desborde en cualquier zona de los tres cuartos de campo. Además, también sirvieron para preocupar a Halilhodžić, pues Osako acabó lesionado por un golpe de Mohanad Salem y tuvo que ser sustituido. Shinji Okazaki entró en su lugar y falló dos ocasiones muy claras para ampliar el marcador. No finalizó bien dos contragolpes que recordaron a los muchos fallos ante portería rival que está teniendo en Leicester. Al final, el marcador se quedó en un 0-2 que satisface mucho a Japón por el traspiés australiano en Teherán ante Irak (1-1).

Japón ocupa ahora puesto de acceso directo al Mundial y colidera el grupo B junto a Arabia Saudí. Eso sí, la amenaza australiana sigue exigiendo a nipones y saudíes, pues los Socceroos jugarán tres de los cuatro partidos que les quedan en su territorio. Le sucede exactamente lo opuesto a los Emiratos, a los que solo les queda un partido en su país. La confección del calendario les desanima y tras esta derrota se ven incluso fuera del llamado play-off asiático. La prensa local no descarta una destitución de Mahdi Ali si tropieza el martes en Sídney. Habrá que esperar.

wcqgrbj6

 

quequedagrupob
Foto de portada: magharebia. Infografías: MarcadorInt. Banderas: Radosław Rokita.

Related posts

2 comments

Buenas.

La tiene difícil los Emiratos, cuánta pena me da pensar que Omar no estaría en Rusia 2018.
El grupo que les tocó ya de por sí era difícil (los históricos Australia, Japón, Arabia y una joven Irak), pero emocionó el triunfo en Japón en la 1ra fecha.
A ver como les va a los Emiratos en las 4 fechas que faltan.

Seria una pena que el mundo no conociese a Omar, pero veo dificil que llege tan solo al repechaje asiatico, no veo que los australianos se vayan a dejar muchos puntos, mas alla del partido en Japon, tendrian que dar un buen nivel en sus tres partidos en casa, en especial, recortando a saduies, y alejandose de emiraties.

Sobre Japon, me gusto el partido, cierto es que no es la que con su toque combinativo y veloz maravilleava hace no mucho, pero tan bien es verdad, que aquel juego solia carecer de efectividad, y si cada vez son mas efectivos en las dos areas, desde la victoria, podran hacer cada vez, un futbol mas atractivo.

Deja un comentario

*