A Costa ya le sonríe la suerte con España

diego-costa

Si ante Portugal la mejor noticia que dejó el partido para España fue su fortaleza mental y su capacidad para levantarse tras recibir duros golpes, en el triunfo por 1-0 ante Irán la conclusión más positiva que se puede sacar es que, definitivamente, Diego Costa le ha dado la vuelta a la tortilla en su relación con la selección. Si antes no le entraba nada y parecía acusar esa sensación de proceder de un fútbol muy distinto al que los centrocampistas españoles imponen en el combinado nacional desde hace más de una década, ahora ya consigue marcar hasta de rebote. Y aunque se pueda pensar que esto tiene mucho de casual y que el mérito de que el balón te golpee tras un rechazo rival y acabe entrando en la portería es más bien relativo, seguro que en esa psicología tan especial de los goleadores tendrá un efecto reforzador. A Costa, que ya había logrado un doblete ante los lusos -un buen doblete, un doblete de buenos goles-, le confirmará internamente la creencia de que ya sí, ya puede ser tan resolutivo con España como lo ha sido con el Atlético y con el Chelsea, que ha dejado atrás ese tortuoso periodo de adaptación y que se puede comer el mundo en lo que queda de campeonato. Que nadie subestime el valor de tener al delantero centro enrachado en un torneo corto.

España 1 (Diego Costa 54′)
Irán 0

Iran vs Espana - Football tactics and formations

Por lo demás, no fue un partido brillante de España. Era difícil que lo fuera. Irán confirmó que es uno de los equipos mejor organizados defensivamente del fútbol de selecciones. Parece un club, uno de aquellos que destaca por su espíritu de equipo, que sobrevive en Primera División a base de épica y trabajo pese a aparecer siempre entre los candidatos al descenso en las quinielas iniciales. Aunque como suele ocurrir a menudo con este tipo de planteamientos -especialmente cuando te los hacen a ti- se despreciará el trabajo de Queiroz llamándolo “anti-fútbol”, hay algo sumamente admirable en esa reconversión de Irán en un conjunto sacrificado y disciplinado, virtudes muy poco habituales en los equipos de la zona del golfo pérsico. El técnico portugués sorprendió con un once en el que convivían tres delanteros nominales, pese a que a dos de ellos -Ansarifard y Taremi- los ubicó cerrando las bandas en lo que se acabó convirtiendo en un 6-3-1 de repliegue intensísimo. Eso le permitió, una vez fue por detrás en el marcador, transformar el esquema en un 4-3-3 sin necesidad de hacer cambios de entrada.

Fernando Hierro alineó un once pensado para intentar derribar un muro como el que se encontró, siendo consciente de que la dificultad para generar ocasiones sería mayor que ante Portugal. Entró Carvajal para tener más profundidad en el lateral derecho y la sorpresa fue la presencia de Lucas Vázquez justo por delante. La intención era poder tener una superioridad numérica por ese costado, pero a ambos les faltó campo para correr y el equipo pronto abandonó la idea de la verticalidad para tratar de encontrar un agujero mediante la asociación de pases cortos. De hecho, el ingreso del extremo gallego propició que David Silva pasara a actuar en una posición más interior y más cercana a Andrés Iniesta, juntando Hierro en la media punta a los dos centrocampistas exteriores de la España que en 2008 inauguró su ciclo ganador en la Eurocopa de Austria y Suiza. Isco, partiendo desde la izquierda, se juntaba a menudo con ellos dejándole todo el carril a Jordi Alba en lo que fue el movimiento que más problemas generó a la zaga persa. El malagueño entraba y salía, aparecía por todas partes y no se le podía asignar una posición fija. Su imprevisibilidad amenazaba a una zaga férrea que lo tenía todo estudiado -todo, claro, menos lo que no se puede estudiar: saber por dónde te va a salir cada vez un talento libre-.

El primer tiempo acabó con muy pocas ocasiones claras de gol -si es que en realidad se puede hablar de que hubo alguna-. Irán estaba frustrando a España no sólo con su buena organización: también con sus interrupciones constantes, ya fuera con faltas o demorando a menudo la reanudación del juego. Esto cortaba el ritmo del cuadro ibérico, pero también lo sumía en una desesperación lógica que hacía más difícil encontrar esa paciencia necesaria para derribar muros graníticos. El gol que abrió el cerrojo llegó en el tramo inicial de la segunda parte, justo después de que Ansarifard dispusiera de una ocasión clara para el 0-1 rematando muy cerca del poste tras un rechazo en una acción a balón parado.

Y aquí hay que explicar bien cómo se dio ese 1-0. Porque la anécdota del rebote quizá oculte los méritos que sí tuvo la acción -algunos de ellos, además, muy conectados con el propósito de la formación inicial-. Recordará el lector que Irán aparece en esa jugada algo más abierta que en todo lo que habíamos visto anteriormente. Esto se debe a que España disponía de un córner a favor, y a que, tras el centro, la defensa persa logra despejar el balón, de modo que dos de sus hombres más adelantados salen a intentar perseguirlo y a presionar a los defensores rivales que lo recogen de nuevo en la línea medular. Iniesta es el que recibe luego, y cuando lo hace, desorganiza al bloque iraní con un desborde y una pared. Tras eliminar al primer rival en conducción, se asocia con Silva -y esa fue siempre la idea al juntarlos tanto en el esquema inicial-, que le devuelve la pelota de primeras. En ese momento, cuando Andrés vuelve a controlar, media defensa iraní ha quedado ya desubicada. Encima, Gerard Piqué se había quedado en zona de remate -recordemos que todo parte de un córner a favor-, de modo que los centrales tienen que estar pendientes de dos referencias en el área: el central barcelonés y Diego Costa. Iniesta pasa el balón al espacio más ventajoso: donde menos cuerpos hay en el área y donde más distancia hay entre rivales. Allí acude Costa, y allí acude también el lateral Rezaeian. En la pugna entre ambos, el balón acaba en la portería, pero es justo señalar que todo lo que había hecho antes España en la jugada propició que el delantero centro estuviera en disposición de intentar el remate desde una posición peligrosa -algo que no había ocurrido aún en el partido-.

Se pensaría que con el cerrojo abierto todo iba a ser más sencillo desde entonces, pero a España le sorprendió la transformación de Irán, que mutó de equipo ultra-defensivo a conjunto audaz y atrevido. Ansarifard y Taremi se convirtieron en extremos, Hajsafi y Rezaeian empezaron a subir la banda desde los laterales y el partido cambió por completo. Pese a acabar con un 78% de posesión, el cuadro de Hierro no supo usarla después del gol para dormir el partido y evitar que sucedieran cosas. Extrañamente, esa tenencia de la pelota que en la Eurocopa 2012 le sirvió al conjunto de Del Bosque para controlar los ritmos y esconder el cuero, ayer no dio el mismo efecto. Y eso que el técnico hizo un movimiento para intentar lograrlo, sustituyendo a Iniesta por Koke con la idea de que Busquets tuviera a un centrocampista más cerca en el corazón del juego. Cuando Queiroz introdujo a su goleador Jahanbakhsh, España ya estaba sufriendo. El gol anulado a Ezatolahi por fuera de juego -con posterior revisión del VAR, pese a que el tanto lo había invalidado ya el asistente- fue el mayor susto, pero también Taremi remató de cabeza ligeramente alto desde una posición franca un centro del magnífico Amiri en las postrimerías del choque. Dejó el partido esa preocupación -esa sensación de vulnerabilidad defensiva-, pero conviene recordar que hace siete días España estaba sumida en un incendio de proporciones colosales y que hoy el equipo está virtualmente clasificado. Y con su delantero centro -el que no convencía- con la moral por las nubes.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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20 comments

“Aunque como suele ocurrir a menudo con este tipo de planteamientos -especialmente cuando te los hacen a ti- se despreciará el trabajo de Queiroz llamándolo “anti-fútbol”, hay algo sumamente admirable en esa reconversión de Irán en un conjunto sacrificado y disciplinado”
Suscribo el comentario al 100%, también la comparación con esos equipos que en primera división aparecen en todas las quinielas para descender. Que escuchando algunas declaraciones, parece como si hubiera que expulsar a Irán del mundial por no intentar desplegar el fútbol de la Brasil del 82.

En cuanto a España, preocupante que esa sensación de resiliencia transmitida en la primera jornada se haya diluido tan rápido. Me refiero a las quejas y rostros desencajados en tipos con el palmarés de los nuestros. Ojito con Uruguay, que habrá tomado buena nota para un hipotético cruce en segunda fase. De Marruecos me espero un planteamiento más ofensivo, en especial tras su eliminación.

Personalmente, el problema no es tanto el jugar a defender, táctica tan válida como otra cualquiera, sobre todo si eres un equipo que no tiene talento ofensivo, sino las pérdidas descaradas de tiempo ya desde la primera parte. Que desde el minuto 20 esté ya el portero perdiendo 1 minuto cada vez que sacaba de fondo debería ser algo que el árbitro cortase de raíz, por no hablar de las bastantes veces que aprovechaban contactos leves para cortar el ritmo tirándose al suelo como si les hubiesen matado. Creo que eso es lo que no se debería permitir. Defender, bien, perder el tiempo de forma descarada casi desde el pitido inicial, mal.

Pues yo lo siento mucho, pero como el fútbol son opiniones y siempre haciéndolo desde el respeto, opino justo lo contrario. Dentro de las limitaciones de Irán, nadie la va a pedir que juegue como el Brasil del 82 como comenta Faetón, tampoco me parecen normales las continuas interrupciones, las pérdidas de tiempo, los amargos de lesiones y lo que me resulta más triste, renunciar al ataque como vimos ayer. Entendiendo el fútbol como un juego de dos mitades, ataque y defensa, en el que cada equipo aprovecha al máximo sus virtudes intentado limitar sus defectos, Irán me ha parecido la definición pura y dura de “antifutbol”. Es lícito jugar así desde luego, pero que se alabe “su sistema defensivo” me parece un poco exagerado. Defienden bien por acumulación de hombres y por renunciar al ataque, no por otra cosa. No es comparable a Islandia, que partiendo de una base defensiva, con constantes ayudas y sacrificio de todos sus hombres, intenta ir a por los partidos cuando tiene ocasión. Lo de Irán de hoy sinceramente me ha parecido patético, sobre todo después de ver en los últimos minutos que probando a atacar eran capaces de generar peligro.

De España no tengo mucho que decir, en la línea del resto de favoritas, ni mejor ni peor. Pienso que Iniesta ya no está para partidos de primer nivel y debería ser suplente, pero por lo demás partido superado, que era lo importante.

Pocos partidos ves tu del Madrid o del Barcelona si crees que eso es antifutbol,terecomiendo que mires e Getafe esta temporada amigo,y siendo incluso mas agresivo.
El gol viene de un desborde de Iniesta,el equipo va a peor con el cambio de Koke por Iniesta,y vas y sueltas esa barbaridad.En fin..,

Te voy a ser claro. Suelto lo que me sale de los cojones que para eso es mi opinión. ¿Que no la compartes? De acuerdo. Pero no me vengas a dar lecciones porque me entra la risa.

De acuerdo en lo de Iniesta, yo le veo mas para jugar esa última media hora en partidos cerrados… Lo que no te veo es comentar algo de Silva, el Ozil ibérico.

Buenas Janfranc. Pues sinceramente pienso parecido. Creo que Silva está algo mejor que Iniesta, viene de cuajar un buen año en la premier, pero también creo que ya no debería tener esa condición de indiscutible en la selección. Es un jugador de lujo para salir desde el banquillo 30 minutos o para jugar partidos puntuales, pero segun como yo lo veo para el fútbol actual el físico y la capacidad atlética son prioritarias y la España actual, juntando a Isco, Silva e Iniesta tiene de todo menos eso. Sobre Iniesta es que voy a ser claro, hay cierta veneración hacia este jugador por el gol del Mundial y porque parece buena persona pero no nos engañemos, muy maravilloso técnicamente pero acaba las temporadas con 3 goles y 5 asistencias. Yo me quedo antes con un Coutinho, Eriksen, James o De Bruyne.
Mi once ideal sería un 4-4-2 con Kepa Carvajal Ramos Pique Alba Asensio Busquets Saúl Isco Costa y Aspas.

Sin duda ese sería mi once también, dejando a Iniesta para cuando los partidos necesiten posesión, o cuando haya que abrir defensas cerradas. En cuanto al mismo Iniesta, aunque entiendo lo que dices, no todos son números en el fútbol… creo que a todos esos que comentas les falta demostrar muchísimo para llegarle siquiera a la suela de los zapatos.

Para mí el problema es que ayer (al igual que el día de Portugal) perdimos el centro del tablero.

Tuvimos llegadas y combinaciones por fuera, pero apenas nada en el interior del espacio del campo en el que se jugaba (que no era todo el campo sino las inmediaciones del área iraní). tanto Isco como Iniesta y Silva tenían más tendencia a combinar cerca de los Lucas/Carvajal o Alba que de Diego Costa. Muchas veces tenía que ocupar ese espacio Busquets, pero sin opciones de pase “venenoso”.

El día de Portugal sucedió lo mismo: entre la línea de tres de atrás (los centrales + Busquets) y Diego Costa sólo había camisetas portuguesas. Todos los demás estaban generando juego “alrededor”, en los espacios exteriores (Nacho-Silva-Koke en la izquierda e Iniesta-Jordi-Isco en la derecha) y así no se puede ganar un partido tocando. Se puede mantener la pelota, pero es muy difícil hacer daño. Ayer esto fue incluso más acentuado doblando con Lucas-Carvajal.

El juego que nos dio éxito se ha basado en abrir el campo para jugar por dentro: tensar el mantel con un jugador pegado a cada banda para crear espacios y opciones de remate por dentro, no para jugar interminablemente por fuera.

Por si no se entiende: en el dibujo con las posiciones con el que Axel ilustra el artículo, habría que hacer dos modificaciones pequeñas para ser fiel a lo que vimos en el campo:

1) Silva estaba colocado casi siempre al otro lado de Amiri (por fuera y no por dentro)
2) Iniesta lo mismo con respecto a Ebrahimi.

Por eso a) sólo hay líneas de pase exteriores y b) apenas llegan jugadores con opciones de remate cuando se logra desbordar en una banda.

Da la sensación que es premeditado, que no se busca romper por medio, sino cargar en un lado y luego buscar la descarga en el otro.

A mi por lo general, lo que no me gusta es que el juego sea tan unidimensional, que se busque siempre lo mismo y no se mezcle. La selección de Luis mezclaba muy bien todo los aspectos del juego ofensivo, hoy se ha sublimado tanto un solo aspecto del juego que ademas de aburrir (que esto es subjetivo) acaba siendo previsible para el rival.

Para mi, lo mas relevante de estos dos partidos es que España ha perdido el control del juego desde la posesión. Esta defendiendo con la pelota francamente mal, con una sensación de vulnerabilidad importante y con la única respuesta de las correcciones que hacen Ramos y Pique, desde su enorme calidad.

Habra que ver que pesa más contra Marruecos.

Olvidé recalcar lo que menciona Axel en el artículo, que la selección española también perdió el control emocional, algo que quedó patente cuando Irán se vio en la necesidad de marcar un gol. En mi opinión, un equipo demuestra su jerarquía desde ese control emocional, porque el juego está lleno de imprevistos (trampas tácticas del adversario, decisiones arbitrales discutibles, lesiones, pifias, etc.); y ayer España se derrumbó tras ponerse por delante.

En cuanto a las posibilidades de Irán caso de haber planteado un partido más ambicioso de partida, su exhuberancia en ataque tras el gol la intepreto no sólo por lo que potencialmente como colectivo podían dar, sino por no contar ya con la sobrenatural calidad en la pérdida de la selección española de otros tiempos, agravada tras el cansancio acumulado por el veterano centro del campo español. En mi opinión, ese factor, sumado a la pérdida de confianza en la portería, contribuye a la ya mencionada pérdida del control emocional.

En esa misma línea contextualizo las pérdidas de tiempo, desde la perspectiva de que para Irán el resultado inicial era oro puro, y por momentos daba la impresión de que podían haber aguantado los 90 minutos; o al menos 60-70 jugando con los nervios de su rival. Si contemplamos el espectáculo en su globalidad, España terminó pidiendo la hora con un resultado favorable, lo cual es otra forma de intentar recortar el tiempo para un espectador neutral y, desde ese punto de vista, y con el máximo respeto a otras opiniones, motivo de censura también.

Respecto a estilos, estoy de acuerdo en que si todos los equipos clasificados para la Copa del Mundo jugaran como Irán en la primera parte, el campeonato me resultaría un coñazo; pero si todos se jugaran el mismo número de 1vs1 o chuts desde fuera del área que España en esa primera parte opinaría algo parecido. Insistiendo en el respeto a otras opiniones, porque como bien apuntábais en fútbol todo es opinable, y más si nos adentramos en el espinoso debate de qué es jugar bonito.

Veremos a ver qué sucede en la última jornada, me imagino que quien gestione peor los nervios de entre Irán, Portugal y España se quedará fuera. Hablando en términos de pura competitividad, y teniendo en cuenta el abismo que media entre la plantilla de asiáticos e ibéricos, me parece todo un éxito para el fútbol iraní llegar con opciones a la última jornada.

Totalmente de acuerdo, sería un delito que España jugase con dos delanteros?? Ayer Aspas le podría haber aportado mucho más al partido que Lucas, que se bloqueaba con Carvajal, misma caída a banda cuando fuese necesario y mucho más veneno arriba, emulando la dupla Antoine – Costa que tan bien ha funcionado en la segunda parte de la temporada, se sabe asociar y mantenemos la idea de los laterales largos. Sé que parece un sacrificio no poner a los máximos centrocampistas posibles dado lo que tenemos pero este jugador acabo la temporada como un tiro y mitigaria la falta de gol sin creo perder mucha capacidad de creación al jugar con 4 en vez de 5

Es que Iago se asocia como un centrocampista más. No sólo tiene gol, también da muchos últimos y penúltimos pases. Además, fuerza faltas, juega bien al espacio (Costa podría arrastrar y abrir huecos para alguien, porque hoy no hay quien se pueda aprovechar de su juego sin pelota)…

Con Iago se gana un apoyo en el centro del cuadrado que forman los centrales/Busquets por abajo, Silva y Carvajal por la derecha, Iniesta y Alba por la izquierda y Costa por arriba.
Es ocupar la casilla central al jugar al 3 en raya en vez de dejársela al rival.

Alguien podría explicarme porqué David Silva lleva 10 años en la selección con un puesto de titular por decreto??? Salvando las distancias le veo como una especie de Ozil español.

Es un pedazo de jugador pero que nunca ha llegado a dar el paso adelante en términos de influencia sobre los partidos, España tiene mucho donde elegir y no precisamente malo que le aportaría variedad al trío Iniesta-Silva-Isco (“más de lo mismo” sin ser peyorativo)
Personalmente espero que un jugador como Saúl tenga alguna oportunidad en el mundial, no te hace un notable en todos los partidos pero cuándo tiene el partido es diferencial

Yo también, a veces se necesita algo de energía ahí, y Saúl está claro que la tiene de sobra. Además no hay que subestimar a la gente con gol en estos torneos, y creo que Saúl también podría aportar.

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