Los flashbacks de Roberto Martínez

Roberto Martínez Bélgica Focus

Parece una eternidad, pero han pasado solo cinco años desde que el Wigan de Roberto Martínez ganó la FA Cup ante el Manchester City de Roberto Mancini. Sucedió hace relativamente poco, pero han ocurrido muchas cosas desde entonces. En mayo de 2013 aún no había ido a cubrir ningún Europeo de categorías inferiores y ahora ya empiezo a dudar de la cantidad a los que he asistido cuando los recopilo. Cinco años: Mario Götze acababa de anunciar su marcha del Borussia Dortmund y era un traidor a ojos de su hinchada. Luego marcaría el gol que convirtió a Alemania en campeón del Mundial, volvió a Dortmund y ni siquiera se cuestionó su ausencia en Rusia 2018, por motivos obvios. Cinco años: no había terminado el primer año de la carrera universitaria, ya la he acabado y algunos compañeros de generación hasta se han sacado dos másters. Cinco años: cuando el Wigan ganó la FA Cup, el Barcelona todavía no había anunciado el fichaje de Neymar, con un comunicado que se publicó a altas horas de la madrugada porque el brasileño se anticipó en un post de Instagram. Recordatorio: Neymar apenas lucía tinta en sus brazos en mayo de 2013, Rafa Benítez acababa de ganar la Europa League con el Chelsea y Pep Guardiola aún no había dirigido ningún entrenamiento con el Bayern. Hace cinco años, Roberto Martínez acababa de ganar la FA Cup con el Wigan, club con el que descendió apenas unos días después de alzar el título copero, y difícilmente podía imaginar que se encontraría a un partido de disputar la final del Mundial al frente de la selección de Bélgica.

La intensidad del día a día a veces no permite un instante de pausa, para tomar mayor perspectiva echando la vista hacia atrás. Mucho ha cambiado la carrera de Roberto Martínez desde entonces, pero aun así el técnico de Balaguer no ha olvidado algunas de sus soluciones tácticas más ingeniosas y exitosas en su paso por la Premier. Empezando, por supuesto, por el esquema de tres centrales y dos carrileros que implementó en sus últimos meses en Wigan y que le sirvió para ganar la FA Cup con una plantilla plagada de bajas, con tres defensas lentos y con dos centrocampistas de ida y vuelta como carrileros ante la escasez de efectivos. El dibujo, que podríamos sintetizar en un 3-4-2-1, lo exportó luego a la selección belga a lo largo de la fase de clasificación. Tres centrales de entidad, Meunier y Carrasco de carrileros, Fellaini-Witsel en el doble pivote, De Bruyne y Hazard en la mediapunta y Romelu Lukaku arriba. Con el paso de los meses, probó de encajar a un Mertens pletórico con el Nápoles y retrasó la posición de KDB. Ocurrió en el segundo partido de la fase de clasificación en el que De Bruyne estaba disponible, el 13 de noviembre de 2016. Bélgica aplastó a Estonia por 8-1.

Cinco años han pasado desde que Roberto Martínez levantó la FA Cup con el Wigan. Foto: Focus Images Ltd.
Cinco años han pasado desde que Roberto Martínez levantó la FA Cup con el Wigan. Foto: Focus Images Ltd.

Hace cinco años, tenía la manía de buscar algunos partidos que consideraba memorables en internet y descargarlos. Solo por tenerlos, pensando que algún día me haría ilusión volverlos a ver cuando ya ni siquiera recordara que los había conservado. Uno de los partidos que guardé en un disco duro externo fue la final de la FA Cup entre Manchester City y Wigan. La recuperé y las analogías con el once belga son evidentes: McCarthy es Witsel, mediocentro posicional que equilibra al equipo; Jordi Gómez es Kevin De Bruyne, que acompaña al mediocentro para aportar lucidez en la medular; y arriba un punta es más físico y potente al espacio (Lukaku-Koné) y los otros dos atacantes más habilidosos en el regate y el pase le acompañan (Hazard y Mertens en relación a McManaman y Maloney). Salvando la infinita distancia en la comparación entre la calidad entre los futbolistas análogos posicionalmente. Fue un esquema recurrente en la recta final de la temporada 2012-13, tanto en la FA Cup como en el descenso al Championship.

Manchester CIty vs Wigan - Football tactics and formations

Uno de los aspectos que más me ha llamado la atención revisando algunos lances de la final de la FA Cup es la posición de Arouna Koné y Callum McManaman. Roberto Martínez abrió al delantero africano para que amenazara a la espalda de Zabaleta, con la posibilidad de trazar la diagonal para rematar con la derecha, y al mismo tiempo le permitía bajar a descargar de espaldas en el centro del campo. También quedaba descolgado en algunas ocasiones Callum McManaman para atacar la espalda de Clichy. La situación, que recuerda al Bélgica-Brasil del pasado viernes, completaba el paralelismo con la posición intermedia de Maloney, a medio camino entre el falso nueve y el mediapunta para enlazar las jugadas de ataque. Cuando el Manchester City atacaba por una banda, el extremo de ese perfil seguía el balón y echaba una mano al carrilero, mientras el extremo del lado opuesto quedaba descolgado por si cazaba una contra. ¿Les resulta familiar?

Después del descenso con el Wigan, Roberto Martínez fichó por el Everton. En el club toffee, Roberto Martínez también utilizó el esquema de tres centrales en alguna que otra ocasión. Y también apostó de forma puntual por un falso nueve que desconcertara a los centrales mientras el teórico delantero centro partía desde la banda para atacar el espacio libre. En el equipo azul de la ciudad de Liverpool, Roberto Martínez coincidió por primera vez con Romelu Lukaku. Por ese motivo, el partido contra Brasil también implicó un flashback al pasado. Ya no a la final de la FA Cup del 11 de mayo de 2013, sino al 6 de abril de 2014, ya en la etapa toffee del entrenador de Balaguer. El Arsenal visita Goodison Park en plena pugna con el Everton por un puesto de acceso a la próxima edición de la Champions League. Y Roberto Martínez sorprende a Arsène Wenger con la disposición de sus piezas. Naismith actúa de falso nueve, a medio camino entre Mertesacker y Vermaelen y el doble pivote, mientras Mirallas y Lukaku parten desde las bandas para terminar cargando zona de remate. “Los dos primeros goles del Everton tienen relación con esas decisiones tomadas por Roberto Martínez en la pizarra. En el 1-0, un fantástico pase de Leighton Baines a la espalda de la zaga rival encuentra el desmarque de Lukaku, que realiza la diagonal desde su posición, gana la espalda a Nacho Monreal y se cuela entre el español y Thomas Vermaelen. En el 2-0, el Everton obtiene una especie de “aclarado” para que el delantero belga encare a Monreal y tenga tiempo y espacio para resolver la jugada sin que nadie le incomode, ni los mediocentros, ni el extremo izquierdo, ni tampoco Vermaelen o Monreal”, escribió Sergio Santomé en su análisis de la victoria toffee por 3-0. Todavía hoy es uno de los partidos más recordados de Roberto Martínez al frente del Everton. Quizás sea una de las mejores actuaciones del Everton en la mejor temporada del técnico catalán en el banquillo toffee.

Esquemas Everton-Arsenal
Disposición ofensiva del Everton en la victoria contra el Arsenal en abril de 2014, con Lukaku abierto a la banda derecha. Infografía: sharemytactics.

En el partido ante Brasil, Roberto Martínez rebuscó en el baúl de los recuerdos y combinó elementos de dos de sus victorias más significativas al frente del Wigan y del Everton. Soluciones puntuales a las que recurrió para sorprender a Tite en la primera mitad, aunque con algunos matices. Como ya analizó Víctor Cervantes en la crónica de la victoria que clasificó a la selección belga para los cuartos de final, Bélgica asumió riesgos al descolgar a Eden Hazard, Romelu Lukaku y Kevin De Bruyne. Dejó a tres piezas al acecho para contragolpear, pese a defender con menos efectivos. Sobre todo en la banda izquierda de Coutinho, Neymar y Marcelo, solo resguardada por Meunier y Fellaini, que debía vigilar a Coutinho y luego echar una mano al carrilero cuando le encaraba Neymar. El triángulo brasileño de ese sector no funcionó a pleno rendimiento, mientras la posición de Chadli ayudó a frenar a Paulinho, pues Bélgica destinó un efectivo a vigilar a uno de los futbolistas más icónicos de la etapa de Tite en la Canarinha para que no le sorprendiera llegando desde atrás. De Bruyne presionaba a Fernandinho y Witsel gestionaba la frontal del área. Si Brasil no finalizaba la jugada, De Bruyne, Lukaku y Hazard desplegaban a Bélgica al contragolpe en un abrir y cerrar de ojos, con Lukaku particularmente activo a la espalda de Marcelo. El delantero del Manchester United se alejaba de Miranda para arrastrar al zaguero del Inter y abrir espacio a De Bruyne y Hazard para progresar por dentro. Lukaku abierto en la derecha, como ese día ante el Arsenal.

“Lo que intentábamos era quitarle el rol de Brasil en el Mundial. Si le dejas sentirse cómodo, es imposible poderle ganar un partido a Brasil. Tácticamente fuimos muy radicales. Teníamos que utilizar una de nuestras grandes armas, que es nuestro contragolpe. La situación de Lukaku y Hazard en estas situaciones de poder producir uno contra uno te da el control de lo que a Brasil no le gusta hacer, que es estar a la expensa del contrario”. Roberto Martínez en una entrevista en ESPN.

Brasil vs Belgica - Football tactics and formations

Cuando el balón pertenecía al cuadro belga, la selección de Roberto Martínez se ordenaba de forma distinta. Necesitaba enlazar una decena de pases para colocarse sobre el terreno de juego, con una disposición más habitual, con Chadli abierto a la banda izquierda en el lugar que normalmente ocupa Yannick Carrasco y Hazard, De Bruyne y Lukaku moviéndose con mayor dinamismo por dentro. El centrocampista del West Brom ejerció de bisagra entre los dos esquemas que alternó Bélgica en cuartos de final y se convirtió en la pieza específica que validaba tanto el planteamiento con balón como sin balón, sin descuidar la transición defensa-ataque de los diablos rojos.

Brasil vs Belgica - Football tactics and formations

También hay otros defectos inherentes a los equipos de Roberto Martínez que se intuyen en la selección belga. Bélgica se siente más cómoda cuando tiene espacio para transitar, pero cuando quiere atacar en posicional suele asumir riesgos que le pueden pasar factura en defensa. Sufre para tapar la espalda de los carrileros, futbolistas de vocación claramente ofensiva, y la coordinación en la retaguardia no siempre es perfecta. Por otro lado, ahora Roberto Martínez dispone de futbolistas de primer nivel en ataque, capaces de marcar la diferencia, lo que intimida a algunos adversarios y le otorga más posibilidades de salir vencedor en fases abiertas de intercambio de golpes. Apenas contaba con ellos en el Wigan, y sí tuvo algunos en el Everton, pero la plantilla belga es de otro nivel. También refleja estos aspectos la propia victoria contra Brasil (la Canarinha dispuso de varias oportunidades en el primer tiempo y convirtió a Courtois en una de las estrellas de la segunda mitad) o el duelo de octavos de final ante Japón. Cuando Roberto Martínez ganó la FA Cup en mayo de 2013, Bélgica todavía no se había clasificado para el Mundial de Brasil, no participaba en una Copa del Mundo desde 2002 y solo había alcanzado los cuartos de final en una ocasión en su historia. La entonces joven generación de talentos belgas ha madurado y afrontará la semifinal del Mundial de Francia con el aval de una victoria histórica bajo el brazo. ¿Se sentirá ahora Bélgica capaz de lograr cualquier cosa? A quien dude de ello, Roberto Martínez siempre le podrá hablar de la final de la FA Cup de 2013.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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14 comments

Coincido con David. Un artículo excepcional. No creo que ningún noticiero español (y casi ni extranjero) haya hecho un análisis así al partido más influyente del mundial… por ahora.

Se nota que además y de un buen técnico es un gran analista del juego.Factor importante para que un entrenador tenga una buena carrera deportiva llena de gestas y éxitos. Aunque hay que subrayar que lo psicólogia del misterio también es un detalle clave

¡Muchas gracias por todos los comentarios positivos! Me alegra ver la acogida tan positiva del texto. Realmente es curioso ver cómo ha ido adaptando algunas medidas a los futbolistas que tenía. Y me llamó especialmente la atención el tema de la final de la FA Cup. Tenía en la cabeza la disposición de las piezas, pero no tanto su comportamiento. Con el partido ante Brasil tan fresco, la relación es muy nítida.

Magnífico artículo. Tomás, ¿Hás visto algún partido del Swansea de Bob? Sabes si jugaban también con tres centrales? Y con los demás aspectos que continúan teniendo presencia en sus planteamientos desde el Wigan? Supongo que es dificil encontrar partidos completos de championship de hace 10 años.

Por cierto, escuchando el ultimo Mornizhny Novgorod decidí buscar aquellos artículos de planeta axel sobre Bob. Es curioso que en una entrevista que le hizo Axel para el programa de radio marcador internacional, una de las respuestas de Bob coinciden totalmente con el comienzo de este artículo de Tomás (lo de que 5 años dan para mucho):

(7 de Mayo del 2008):
A. Torres: “Hasta ahora eras más conocido en Inglaterra, pero este ascenso del Swansea ha hecho que se empiece a hablar de ti en España… ¿Crees que esta experiencia en el extranjero podría abrirte puertas para volver de cara a un futuro y entrenar en primera división?”
R. Martinez: “No lo miro desde ese ángulo. Es normal que ahora tengamos más seguimiento desde España, porque tenemos tres jugadores españoles y esto siempre llama la atención. Como jugador siempre me gustó ligarme a proyectos muy específicos y como entrenador quiero hacer lo mismo. Si miras demasiado a largo plazo puedes perder la perspectiva de lo que tienes delante. Y ahora en Swansea tenemos un proyecto fantástico y creo que lo mejor está por venir. En los próximos tres, cuatro o cinco años podemos intentar cumplir ese sueño que es ascender a la Premiership. Cinco años en fútbol es muchísimo tiempo y en mi mente sólo está el Swansea City.”

Finalmente, y como sabemos todos, el Swansea consiguió ese sueño, aunque ya sin Bob. Un sueño que ahora vuelven a tener, o deberían, habiendo descendido a Championship. Para el que quiera leer la entrevista completa: http://planetaaxel.blogspot.com/2008/05/roberto-martnez-ms-que-buscar-la-ocasin.html

También muy relacionado con lo comentado en el septimo podcast M.N., es decir, lo de que Axel tiene como tradición con Bob en torneos de eliminatorias de ir a la semifinal pero no a la final, hay un artículo de Axel buenísimo sobre aquél viaje (ya de cuando su blog estaba en marca, por lo que si pinchais, desgraciadamente le estaréis dando visitas a la web de dicho periódico), una gran caracterización de la ciudad de Wigan y sus fans (más de rugby que de futbol): http://www.marca.com/blogs/planeta-axel/2013/04/15/wigan-es-futbol-y-es-europa.html

Saludos.

Yo empecé el seguimiento ya en el Wigan, en su primer año, y del Swansea he leído mucho pero visto poco. Hay un libro muy bueno (Los Cisnes, de Pablo Gómez) en los que se explica de forma detallada cómo son sus primeros años allí e incluso se habla de estadísticas, jugadores que entran y salen y creo que también esquemas tácticos. Ahora me haces dudar, pero juraría que no aplica el sistema de los tres centrales en Swansea (o no de forma regular, al menos). Pero sí se apuesta por un once de carácter asociativo, con futbolistas creativos, etc.

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