Un muro inexpugnable hasta para Eden Hazard

Pogba Francia Focus

Dos años después de perder la final de la Eurocopa en casa, Francia podrá resarcirse en Moscú el próximo domingo. La selección gala disputará la tercera final de un Mundial y mantiene vivo el sueño de levantar su segunda corona, la primera lejos de su país, tras derrotar a Bélgica en un encuentro inclinado en una jugada a balón parado. Como ya ocurrió en la ronda anterior contra Uruguay, un cabezazo de uno de los centrales franceses sepultó toda esperanza de su adversario. Le tocó al cuadro charrúa el pasado viernes y le volvió a ocurrir a Bélgica este martes, pues golpeó y golpeó hasta sentirse frustrada ante el muro levantado por la defensa francesa. Varane, Umtiti, Lucas Hernández y Benjamin Pavard. El más viejo de la zaga es el madridista, con 25 años recién cumplidos. Visto el oficio con el que se desenvuelve toda la línea defensiva, no lo parece. Puede dar fe Eden Hazard, que removió cielo y tierra en busca de algún resquicio con el que llevar a Bélgica hacia la final del Mundial.

Francia 1 (Umtiti 51′)
Bélgica 0

Roberto Martínez volvió a sorprender con su alineación. El técnico de Balaguer asumió la iniciativa ya con la elección de su once titular. Ante la ausencia de Meunier, pobló el centro del campo con un efectivo más. Mousa Dembélé jugó como titular y Chadli ocupó el lateral derecho. Bélgica defendió con una línea de cuatro, con Chadli en la derecha y Vertonghen en la izquierda. Dembélé era el mediocentro, Fellaini se encargaba de frenar a Pogba y Witsel echaba una mano para completar el centro del campo. Cuando Francia disponía de la posesión, De Bruyne cerraba en la derecha y Hazard se abría en la izquierda. Bélgica volvió a asumir ciertos riesgos: Hazard no siempre debía ayudar en defensa, pues le interesaba que estuviera fresco en ataque y que intimidara a la espalda de la retaguardia rival. Así pues, la tarea de echar una mano a Vertonghen ante Mbappé recaía en Dembélé, mientras Witsel debía vigilar a Griezmann. Pese al aviso que mandó el joven talento del PSG a los diez segundos, el tiempo que tardó en regatear a Vertonghen por primera vez, Bélgica logró minimizar su impacto en la primera mitad.

Mbappé.
La velocidad de Mbappé era una de las principales preocupaciones de Bélgica. Foto: Focus Images Ltd.

Por otro lado, Bélgica cerraba con tres defensores cuando atacaba. Vertonghen guardaba la posición junto a Alderweireld y Kompany, Chadli subía por la derecha y Hazard tomaba la banda izquierda como punto de partida. La intención de Roberto Martínez era generar un aclarado para que el atacante del Chelsea pudiera encarar en situación de uno contra uno a Benjamin Pavard y causar estragos con su regate y conducción hacia dentro. Fellaini tenía la misión de alejar a Paul Pogba de la ayuda defensiva al lateral derecho, mientras la movilidad de Kevin De Bruyne, Witsel y Dembélé mantenía entretenidas al resto de piezas galas. De este modo, Bélgica volvió a arrancar con fuerza en el partido y dispuso de tres oportunidades muy claras para adelantarse en el marcador: un remate de Hazard demasiado cruzado, otro tiro del 10 que desvió Varane y una parada de Hugo Lloris ante un disparo de Alderweireld a la salida de un córner. Bélgica se había instalado en campo contrario, con Francia muy atrás, terminaba las jugadas y generaba cierto peligro. Sin embargo, Varane y Umtiti maniataron a Lukaku y Kevin De Bruyne apenas pudo imponerse a Kanté y Matuidi. Todo dependía de la inspiración de Eden Hazard.

Francia tardó en despertar, pero terminó mejor la primera mitad. Cuando se afianzó en defensa y ajustó el sistema de ayudas sobre Eden Hazard, se desplegó en campo contrario. Advirtió primero con un remate forzado de Giroud y luego avisó Griezmann con un tiro desviado desde la frontal. Bélgica movió la pelota con menor fluidez, los poseedores del balón contaban con menos opciones de pase y el conjunto de Roberto Martínez perdió varias veces el esférico en situaciones comprometidas. Los diablos rojos se desordenaron y lo pasó particularmente mal Mousa Dembélé, con dos pérdidas, lo que permitió crecer al astro del Atlético de Madrid. Griezmann entró en contacto con la pelota con mayor asiduidad y dirigió las fugaces transiciones de Francia. La oportunidad más clara la tuvo Pavard, tras una buena combinación con Mbappé. El lateral del Stuttgart, no obstante, se topó con Courtois.

Hazard lideró a Bélgica en ataque, pero se topó con un imperial Varane. Foto: Focus Images Ltd.
Hazard lideró a Bélgica en ataque, pero se topó con un imperial Varane. Foto: Focus Images Ltd.

El guion de la segunda mitad parecía calcado al del arranque. Bélgica recuperó la fluidez en la circulación y se asentó en campo contrario, pero esta vez fue Francia quien asestó un golpe más duro en una jugada a balón parado. Una vez más, Francia se adelantó en una acción de estrategia. Centro de Griezmann desde la derecha y salto de Umtiti al primer palo, anticipándose a Fellaini, que protegía esa zona. El central del Barcelona cabeceó al fondo de la red y obligó a Bélgica a nadar a contracorriente, con el riesgo añadido de exponerse a la velocidad de Mbappé al contragolpe en una situación de necesidad. Aun así, Bélgica no perdió los nervios y reaccionó al revés con la entrada de Mertens. Kevin De Bruyne se movió más cerca del círculo central y el delantero del Nápoles se pegó a la banda derecha para poner centros hacia Fellaini, la segunda amenaza belga en el área una vez Lukaku fijaba a los centrales. Sin embargo, Francia había preparado a sus pupilos para esta situación. Pogba se pegó a Fellaini para estorbarle en los centros laterales -con una notable cuota de éxito en el marcaje a su compañero en el Manchester United, salvo en un remate del belga en el minuto 65- mientras Varane y Umtiti repelieron el resto de envíos desde las bandas, por tensos y precisos que estos fueran. Bélgica encerró a Francia, pero apenas generó oportunidades verdaderamente claras de gol.

Fellaini y Pogba se saludan tras el pitido final después de protagonizar uno de los duelos del partido. Foto: Focus Images Ltd.
Fellaini y Pogba se saludan tras el pitido final después de protagonizar uno de los duelos del partido. Foto: Focus Images Ltd.

En este escenario, Roberto Martínez acabó prescindiendo de Fellaini -quizás pensando que podían insistir e insistir por arriba que no derribarían el inexpugnable muro francés- y recuperó el plan A, con Carrasco en la izquierda y Nacer Chadli en la derecha resguardados por tres centrales que vivieron permanentemente en campo rival. El cambio no sirvió para desatascar a Bélgica, por lo que volvió a emerger la figura de Eden Hazard, el líder absoluto de los diablos rojos. El atacante del Chelsea cogió el balón y empezó a regatear rivales con una facilidad pasmosa. Con una superioridad absoluta. Pedía la pelota, encaraba y desbordaba. Sin más. Sin más florituras de la cuenta, simplemente con el objetivo de acercar la pelota al área, dividir al adversario e intentar conectar con algún compañero. Incluso cuando tenía que retroceder al centro del campo para recibir. La heroica actuación de Hazard no obtuvo recompensa ante la granítica defensa de Francia, que protegió a Hugo Lloris pese a la insistencia belga. Francia siempre pudo amenazar a la contra -Bélgica se cargó con varias cartulinas para cortar contragolpes que podían sentenciar la contienda- e incluso dispuso de oportunidades para liquidar el encuentro en los últimos minutos, con Bélgica ya partida en busca del empate. Ni Mbappé ni Tolisso batieron a Courtois, pero tampoco necesitaron más para sellar la clasificación para la final del próximo domingo. Ni sufrieron en el tiempo de descuento, con el balón casi siempre más cerca del área belga.

En Luzhniki, Didier Deschamps aspirará a convertirse en la tercera personalidad capaz de ganar el Mundial como jugador y entrenador. Hasta ahora, solo lo han logrado Mário Zagallo (campeón en 1958 y 1962 como futbolista y en 1970 como seleccionador) y Franz Beckenbauer (1974 y 1990). El capitán de la única selección francesa campeona del Mundo en 1998 ha imprimido su sello en un equipo cada vez más reconocible, mucho más férreo en defensa que en la Eurocopa de 2016 y que optimiza mejor sus recursos ofensivos. La segunda selección más joven del Mundial ha demostrado un llamativo instinto de supervivencia en el considerado lado más difícil del cuadro de eliminatorias. Solo le falta la más importante.

Jan Vertonghen of Belgium looks dejected as Belgium Assistant Manager Thierry Henry hugs Kylian Mbappe of France at the end of the 2018 FIFA World Cup match at St Petersburg Stadium, St Petersburg Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 10/07/2018
Thierry Henry felicita a Kylian Mbappé después del partido. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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8 comments

Bélgica, a pesar de su eliminación, es una de las grandes triunfadoras de este mundial. Jugadores con gran caché han terminado de asentarse en el mayor escaparate del mundo futbolístico. Hazard, imperial; Lukaku, decisivo; Kevin De Bruyne, polivalente; Chadli, revulsivo; Witsel, dominador… Con Roberto Martínez pueden competir al máximo nivel durante mucho tiempo.
En cuanto a Francia, veo improbable que no gane el mundial. Defensa férrea, centro del campo solvente y delantera certera a la vez que creativa. Ahí destacaría a Griezmann, hilador de la vertiente ofensiva de los galos que aspira a convertirse en el primer dominador de la era pos Messi y Cristiano.

De los nombres que citas, quiero recalcar la primera mitad de Witsel. Me pareció muy buena, ordenando a través del pase y luego muy atento para evitar contras. Me gustó bastante más que Dembélé y creo que hizo su mejor partido en el Mundial.

Malísimo el partido de Dembele y KDB, el primero perdiendo cantidad de balones, cometiendo faltas tontas y el segundo moviéndose entre impreciso e intrascendente todo el partido, una lástima porque para el espectador medio que no siga la premier habitualmente han dejado una impresión que para mí no se corresponde a la realidad.
A mí el partido me ha gustado, pero es cierto que siendo una semifinal, se esperaba algo más. Muy muy bien los dos porteros, Varane, Kante y Hazard.

Choque táctico en la primera parte, creo que con Fellaini marcando al hombre (Pogba) o cerca de ello. Perfecto análisis aunque yo creo que en el gol Alderweireld es quien pierde la marca y Umtiti cabecea a placer.

Sí. No va tanto por lo de Fellaini como por el mérito del movimiento de Umtiti. Lo sigue en primera instancia Alderweireld y va a atacar el primer palo. El central ya no llega a seguirle y se anticipa a la torre que defiende esa primera zona (para despejar si el córner se queda corto).

Está claro que mucha gente la puede/podemos achacar a Francia, y a Deschamps en particular, que con los mimbres que tienen podían dar mucho más espectáculo, pero es obvio que es su plan, que les estar valiendo para pasar rondas en choques ante selecciones muy potentes, y que encima sus piezas, sin estar en sus mejores posiciones algunas, están aportando mucho al colectivo.

PD: Un pequeña errata. En el primer párrafo, dices que “el más viejo de la defensa bleu es Umtiti”, pero Varane, siendo ambos del 93, es de Abril y Samuel de Noviembre, por lo que el más veterano de los 4 zagueros titulares es Raphaël Varane, con 25 años ya cumplidos hace casi 3 meses.

PD: Mi más sincera enhorabuena por el currazo que te/os estás/estáis pegando, en particular tú Tomás. Enhorabuena a todo Mi por está cobertura mundialista

Yo hasta hace unas semanas, estaba convencido de qué era Umtiti el del 94. Pero vamos en Francia tienen una variedad y cantidad de recursos en jugadores nacidos entre 1991 y 1998 abismal

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