Un punto de sabor dispar

Keisuke Honda Japón Focus

Senegal y Japón afrontarán la última jornada del Grupo H con cuatro puntos después de empatar este domingo en un encuentro que deja un sabor dispar en ambos conjuntos. El combinado nipón se mostró muy superior al africano en el juego y llevó el partido a su terreno, generó más ocasiones y estuvo mucho más cerca de la victoria, pero se quedó con la miel en los labios ante la efectividad senegalesa. El punto, amargo para el conjunto asiático, sabe a gloria a los Leones de Teranga, que arañaron un empate en un encuentro en el que castigaron la inocencia de la zaga rival en un par de lances que le pasaron factura. Senegal se adelantó en dos ocasiones, pero pese a ello el empate no es un mal resultado. En la última jornada le valdrá empatar contra Colombia, mientras Japón se enfrentará a una selección de Polonia ya eliminada.

Japón 2 (Inui 34′, Honda 78′)
Senegal 2 (Mané 11′, Wagué 71′)

Senegal vs Japon - Euro 2016 - Football tactics and formations

A diferencia del estreno ante Polonia, Senegal esta vez sí se encontró un rival capaz de mover la pelota con fluidez. Aliou Cissé apuntaló el centro del campo con la entrada de Badou N’Diaye y sacrificó a Diouf, lo que aisló a M’Baye Niang como futbolista más adelantado en el equipo africano. Para atacar, los Leones de Teranga buscaron permanentemente la banda derecha de Ismaïla Sarr. El futbolista del Rennes arrancó el choque con mucha chispa, eléctrico en ataque. Encaró a menudo a Nagatomo, obligó a Inui a defender muy abajo y aglutinó gran parte de las ofensivas senegalesas. Le ayudó Moussa Wagué, el lateral derecho de 19 años del Eupen, que le dobló a menudo por fuera para dividir la atención de la zaga nipona. Japón sufrió en los primeros compases para frenar esa sociedad en la banda derecha, pero reaccionó con el control del balón. Movió la pelota con cierta agilidad, con Shibasaki muy activo en la base de la jugada y Kagawa presente entre líneas. Japón combinó por dentro y luego trasladó el cuero hacia fuera, donde había espacio para atacar. Y entendió que la mejor forma de defenderse de las amenazas africanas era atacar justamente a los inexpertos Sarr y Wagué. Así pues, con el avance de los minutos creció la influencia de Inui, que contó con el apoyo incondicional de Nagatomo con sus constantes incursiones por el flanco izquierdo. Sarr no siempre llegaba a tiempo a tapar al ex del Inter.

Esta tendencia se reflejó en los dos goles anotados en la primera parte. Senegal se adelantó pronto en el marcador gracias a una jugada que empezó en su sector derecho. Sarr atrajo la atención de los defensas japoneses, Wagué centró al segundo palo y Sabaly, el lateral del lado opuesto, se aprovechó de un mal despeje de Haraguchi. El extremo nipón dejó el balón muerto en el área, Sabaly remató a portería y Mané se aprovechó de las dificultades de Kawashima a la hora de detener el balón. El guardameta concedió una segunda oportunidad a Senegal y Mané, con instinto, no perdonó para marcar incluso en un encuentro en el que no recibió la pelota con continuidad. A pesar del gol, Japón reaccionó con entereza. Shibasaki creció con el avance de los minutos y se inventó un pase de cuarenta metros para activar la aparición de Nagatomo a la espalda de Sarr. El lateral del Galatasaray sorprendió a la defensa senegalesa y asistió a Takashi Inui, que controló el balón y ajustó el disparo, ejecutado sin pensárselo dos veces, a la cepa del poste más alejado.

Japón. Foto: Focus Images Ltd.
Japón jugó a buen nivel ante Senegal. Foto: Focus Images Ltd.

La segunda parte fue un monólogo de Japón. El combinado nipón se hizo con el control absoluto del balón, lo movió con criterio y apenas concedió pérdidas comprometidas para que Senegal se desplegara al contragolpe. La paciencia en la circulación, unida a la fluidez de la misma, desordenó al cuadro africano. Persiguió el cuero, llegó tarde a las disputas y concedió espacios entre líneas. Senegal se fue alargando. También dejó su huella en el partido Yuya Osako, que volvió a destacar en el juego de espaldas y volvió a fallar a la hora de rematar (con los pies), y Japón dispuso de un puñado de buenas ocasiones de gol para adelantarse. No las transformó y, cuando mejor estaba jugando Japón, Senegal golpeó en la primera oportunidad que generó. En una acción parecida a la del 0-1, Sabaly centró desde el perfil izquierdo y Wagué irrumpió en el área desde el flanco opuesto para culminar la jugada. Otra vez, los dos laterales senegaleses participaron en una jugada que terminó con Kawashima recogiendo el balón del fondo de la red.

Arriesgó Japón tras el 1-2 y empató la contienda. Akira Nishino apostó por cargar más el área con Okazaki y sustituyó a Kagawa por Honda. Y una vez más, Honda volvió a ser decisivo saliendo desde el banquillo. Si ante Polonia dio la asistencia del segundo gol japonés, ante Senegal marcó el gol del empate. Shoji se anticipó a un contragolpe senegalés en el centro del campo, Osako centró desde la derecha, Khadim N’Diaye midió fatal su salida e Inui recogió el balón en el área para asistir al zurdo más talentoso del equipo nipón, que marcó uno de los goles más fáciles de su carrera. Todos se decidirá en la última jornada.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Pues se le complica mucho el tema a Senegal. Da mucha pena que se tenga que quedar fuera una de las tres, porque cada una fiel a su estilo están siendo de lo más interesante del mundial. Que ridículo por cierto lo de Polonia, la peor selección del mundial en relación calidad/rendimiento. Ha habido un minuto en la 2 parte que han regalado dos balones seguidos por no estar ni pendientes del juego, ha sido penoso.

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