Senegal reivindica el honor africano

Robert Lewandowski apenas gozó de opciones para marcar. Foto: Focus Images Ltd.

Seis días tardó África en conquistar su primer punto en el Mundial 2018. Tuvo que esperar hasta el último partido de la primera jornada de la fase de grupos, en el cierre del Grupo H, cuando Senegal derrotó a Polonia y reinvindicó el honor de un continente que ha empezado con mal pie en la Copa del Mundo. Los Leones de Teranga acudían a Rusia con unas expectativas bastante elevadas, encuadrado en un grupo muy abierto que les permite soñar con alcanzar las rondas eliminatorias y liderados por uno de los jugadores más en forma de la temporada en el fútbol europeo, Sadio Mané, pero el pésimo bagaje de sus compañeros de confederación hacía desconfiar hasta al más optimista. Sin embargo, Senegal ganó, convenció y dejó una grata imagen en un choque que refleja a la perfección lo que busca Aliou Cissé con los planteamientos de una selección a la que dirige desde 2015. Uno de los dos únicos entrenadores africanos del Mundial también se reivindicó.

Polonia 1 (Krychowiak 86′)
Senegal 2 (Cionek pp. 37′, Niang 60′)

Senegal vs Croacia - Euro 2016 - Football tactics and formations

Senegal rompe con algunos de los tópicos asociados a los combinados africanos que pisan el Mundial cada cuatro años. Es un equipo repleto de futbolistas poderosísimos en la faceta física, eso es evidente a simple vista. Son corpulentos, fuertes en los choques, portentosos en los saltos y en el juego aéreo. Y también rapidísimos con espacios por delante. Cumplen con todo ello, sin duda. Pero, por otro lado, Senegal es un bloque que tiene muy claras sus ideas. No es un conjunto de piezas anárquicas con tendencia a la desconexión, sino que el trabajo de Cissé a lo largo de los últimos tres años le ha dotado de cierta identidad colectiva. No necesita el balón y tampoco le conviene demasiado llevar la iniciativa del juego. Lo demostró ante Polonia, a quien cedió la posesión y tendió una trampa en el centro del campo. Senegal dejó jugar al cuadro europeo, pero siempre flotó a sus centrales. Tampoco le incomodó demasiado que Krychowiak entrara en contacto con la pelota siempre que esto se produjera en campo propio. Senegal esperó en un bloque medio, con sus dos futbolistas más adelantados tapando al doble pivote polaco, y luego priorizó obstruir el resto de líneas de pase. Le dio el balón a Polonia, pobló el centro del campo y espero que el equipo de Nawalka se precipitara. Que arriesgara más de la cuenta en un momento dado. Que tomara una mala decisión intentando filtrar un pase interior hacia Milik y Lewandowski que traspasara el doble pivote senegalés. Senegal esperó pacientemente a que su presa se adentrara en el camino a priori despejado para despellejarla a continuación con un zarpazo de pura velocidad, con el despliegue físico de M’Baye Niang, Ismaïla Sarr y Sadio Mané a la contra.

Polonia nunca se sintió cómoda con el balón. Nawalka optó por alinear de inicio a Milik junto a Lewandowski, lo que implicó acompañar a Krychowiak con Zielinski en la medular. El centrocampista del Nápoles recibió la pelota muy abajo, con pocas opciones de pase, y perdió demasiadas veces la posesión con pases en los que asumía riesgos. Tampoco anduvo fino en la construcción Krychowiak. La única puerta entreabierta en la defensa senegalesa la encontró Polonia en la banda izquierda, por donde Grosicki percutió a lo largo de la primera parte. Aliou Cissé formó con dos chicos nacidos en 1998 en ese flanco (Wague de lateral, Sarr por delante) y el extremo los puso a prueba con sus conducciones hasta que se fue difuminando con el avance del reloj.

Grzegorz Krychowiak of Poland during the UEFA Euro 2016 match at Stade de Nice, Nice Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 12/06/2016 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-FEI-160613-5055.jpg
Grzegorz Krychowiak no jugó su mejor partido. Foto: Focus Images Ltd.

No fue el mejor partido de Sadio Mané con Senegal, desdibujado a lo largo de los 90 minutos en virtud del colectivo, pero M’Baye Niang dio un paso al frente ante la mayor atención prestada por Polonia a la estrella del Liverpool. El extremo del Torino partió por detrás de Diouf y cayó a menudo al sector izquierdo, la banda por la que más atacó el conjunto africano. Interpretó bien el partido y rajó a Polonia con sus arrancadas a la espalda de Piszczek, cuya posición siempre estaba muy adelantada cuando el cuadro europeo perdía el balón. También participó Niang en la gestación del primer tanto de la tarde, algo afortunado para Senegal. Niang se impuso en un duelo cuerpo a cuerpo al lateral derecho polaco e inició una transición rápida que terminó con un disparo de Gueye desde la frontal. El remate del centrocampista senegalés fue desviado por Cionek al fondo de la red. A pocos minutos para el descanso, Senegal obtuvo el premio que tanto ansiaba: un gol que le permitía acentuar aún más su plan de cara a la segunda parte.

Nawalka aprovechó el descanso para cambiar la fisonomía de su equipo. El técnico polaco dio entrada a Bednarek, cambió el esquema con un tercer central y sacrificó a Kuba. El equipo europeo perdió un centrocampista para ganar en seguridad en el eje de la defensa ante el potencial de Senegal al contragolpe. Sin embargo, Polonia se topó con una selección senegalesa que adoptó otra actitud tras la reanudación. Senegal mantuvo el orden defensivo cuando el balón era polaco, pero cuando recuperaba la posesión intentaba que la circulación fuera relativamente larga. Senegal no optó por sacarse de encima la pelota lo antes posible, ni siempre se desplegó de forma vertical hacia el arco de Szczesny, sino que intentó enlazar cadenas de pases sin excesivo riesgo que dilataran la frecuencia con la que atacaba Polonia. Por otro lado, pronto Niang anotó el segundo tanto senegalés en una acción que causó confusión en el equipo europeo. Niang entró al terreno de juego después de ser atendido cuando Senegal despejaba una jugada de peligro en la frontal del área. Krychowiak recogió el balón en la medular y lo pasó hacia atrás sin mirar, y Polonia se encontró con Niang corriendo al galope hacia la pelota dividida. Llegó antes que Bednarek y Szczesny y amplió la ventaja a placer. Polonia apenas opuso resistencia a partir de ese momento. Bajó los brazos con resignación y minimizó los daños en un choque gris de Milik, Krychowiak y Lewandowski pese a que el ex del Sevilla recortara las diferencias en la recta final con un cabezazo en una acción a balón parado (otra más en los últimos 10 minutos en los equipos africanos). Senegal se postula como la principal esperanza del fútbol africano en el Mundial de Rusia.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Yo veo a esta Senegal plantándose en cuartos como la anterior vez. Creo que pasará primera y le tocaría el segundo del Inglaterra/Bélgica. Si es Bélgica lo tendrían más difícil pero a Inglaterra creo que pueden eliminarla “sin problemas”.

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