Bélgica-Japón: la hora de demostrar el potencial de los diablos rojos

The Belgium players during the Belgium training session at Kaliningrad Stadium, Kaliningrad
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27/06/2018

Bélgica afronta los octavos de final ante Japón en una situación de claro favoritismo. El conjunto de Roberto Martínez ha sido uno de los equipos que mejor ha carburado en la primera fase del Mundial, uno de los tres países que ganó los tres primeros partidos y el que más goles ha anotado, con un total de nueve. Es considerado uno de los combinados nacionales que mejor ha jugado, pero no se ha topado con una prueba verdaderamente exigente a nivel competitivo. Se esperaba que el último encuentro ante Inglaterra supusiera un pequeño test antes de la fase decisiva en la que cualquier error te manda a casa, pero el descafeinado duelo, repleto de suplentes en ambos bandos, no aclaró demasiado el panorama. Así pues, le tocará a Japón poner a prueba cuán sólido es el proyecto belga.

La selección belga ha ganado los tres partidos y ha brillado sobre todo cuando el marcador le ha sonreído. Desplegó fases de buen fútbol en la primera mitad del debut contra Panamá, pero no fue hasta que Mertens abrió la lata cuando sus estrellas se sintieron más cómodas. Algo parecido ocurrió ante Túnez, en un encuentro en el que Bélgica marcó muy pronto. En algún momento del Mundial, Bélgica deberá responder con el resultado en contra, un escenario que puede sacar a relucir algunos de sus déficits. El combinado europeo luce todo su potencial cuando Hazard, Lukaku, Mertens y De Bruyne tienen metros por delante para acribillar a su adversario. Si Japón lleva la iniciativa y quiere someter a los belgas con el balón, el conjunto asiático puede salir escaldado, en un contexto similar al del Francia-Argentina del pasado sábado. Si la circulación no es segura y concede pérdidas en zonas delicadas, Bélgica torturará a la zaga nipona con transiciones veloces. De Bruyne, Hazard y Mertens pueden ejercer tanto de lanzadores como de finalizadores y Lukaku, en carrera, se acerca al prototipo de delantero imparable. Si Japón opta por un repliegue más al estilo Halilhodzic, en la versión practicada en la fase de clasificación, puede resultar un adversario menos propicio para Bélgica.

Fabian Delph (left) and Harry Maguire of England react as they concede the first goal during the 2018 FIFA World Cup match at Kaliningrad Stadium, Kaliningrad Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 28/06/2018
Bélgica derrotó a Inglaterra en la tercera jornada de la fase de grupos. Foto: Focus Images Ltd.

Porque al fin y al cabo los pupilos de Roberto Martínez también cuentan con armas de sobra para desarbolar una defensa organizada. El desequilibrio de Mertens y Hazard si reciben entre líneas y su capacidad para eliminar rivales mediante el regate les permite generar ventajas incluso en situaciones menos favorables. Por arriba, Lukaku también puede poner en problemas a la zaga nipona en un choque en el que no disfrute de metros para contragolpear. Japón sufró para defender los centros laterales en el duelo contra Senegal y el gol de Polonia llegó en una acción a balón parado, un escenario en el que la diferencia de altura entre belgas y japoneses puede quedar patente. Pese a que Roberto Martínez no podrá contar con un revulsivo como Januzaj -el único belga lesionado-, su abanico de herramientas es amplio para abrir cualquier cerrojo por lenta que pueda ser a veces la circulación del combinado europeo cuando se enfrenta a rivales replegados. Quizás el balón no fluye tanto como se espera, pero las soluciones individuales pueden compensar este déficit. En Bélgica abundan, más aún con Hazard en un momento dulce.

Mientras Bélgica sueña con alcanzar los cuartos de final del Mundial por tercera vez en su historia -solo lo consiguió en 1986 y 2014-, Japón afronta un duelo que puede ser histórico para el fútbol nipón. Los samuráis azules han alcanzado en dos ocasiones el cuarto partido de la Copa del Mundo, pero nunca han llegado más allá de octavos. En 2002 les apeó Turquía, la gran revelación de este torneo, y en 2010 una tanda de penaltis ante Paraguay les arrebató toda opción de colarse entre los ocho mejores. ¿A la tercera irá la vencida? Quizás no sea la generación más estimulante de talento japonés, pero al menos en Rusia Japón superó por primera vez a un adversario sudamericano. Por otro lado, Takashi Inui ha llegado al Mundial en buena forma, con un punto de chispa y desequilibrio en el flanco izquierdo, y Gaku Shibasaki se está imponiendo en la medular en todos los partidos. El centrocampista del Getafe completó una fase de grupos espectacular y aporta creatividad al juego de Japón, con su capacidad para llevar los tiempos del partido si se le deja combinar. Alterna esta faceta con su desplazamiento en largo, que le permite activar a los compañeros más alejados. También está activo Yuya Osako, productivo en el juego de espaldas y errático en el remate. Después de rotar de forma sorprendente en la tercera jornada de la fase de grupos, se espera que Akira Nishino apueste por un once mucho más parecido al de los dos primeros encuentros del campeonato. Su despliegue por las bandas pondrá a prueba la fiabilidad defensiva de los siempre ofensivos carrileros belgas y su calidad técnica también supondrá un reto para Bélgica a la hora de recuperar el balón si Japón opta por intentar llevar la iniciativa, pese al riesgo que eso supone.

Alineaciones probables: Bélgica-Japón, lunes 2 las 20h.

Belgica vs Japon - Euro 2016 - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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