Nigeria-Argentina: susto o muerte

Argentina Manager Jorge Sampaoli during the Argentina press conference at Spartak Stadium, Moscow
Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267
15/06/2018

Argentina deambula sin rumbo por el Mundial, pero todavía tiene opciones de clasificarse para los octavos de final. Pese a las malas sensaciones, pese a los malos resultados de los dos primeros partidos, pese a la diferencia negativa de tres goles después de la derrota contra Croacia, pese a que únicamente haya marcado un gol y sumado un solo punto en las dos primeras jornadas. Aunque, por otro lado, la clasificación no solo depende de lo que haga Argentina en su choque contra Nigeria, en un duelo que ya se ha convertido en un clásico de los Mundiales. La Albiceleste ya se ha enfrentado a las Súper Águilas en cuatro ocasiones y aun emulando el resultado de los cuatro precedentes anteriores -ganó todos- tendrá un ojo puesto en el Islandia-Croacia. Le conviene que el conjunto nórdico no gane a Croacia. Si los de Hallgrimsson derrotan al cuadro ajedrezado, Argentina tendrá que ganar a Nigeria por un gol más que Islandia a Croacia.

El único equipo que depende de sí mismo es Nigeria, que rebosa optimismo después de su primera victoria en el Mundial y jugará los octavos si suma los tres puntos. El empate también es un buen resultado para los pupilos de Gernot Rohr siempre que Islandia no gane por dos goles (o más) de diferencia ante Croacia. El triunfo africano dio alas a Argentina, pues sobre el papel hubiese sido mucho peor que Islandia sumara los tres puntos, pero también refuerza a su tercer rival. Porque antes que mirar lo que ocurra en Rostov del Don en el otro partido del Grupo D, Argentina tiene que ganar. La Albiceleste solo ha ganado uno de los seis encuentros oficiales que ha disputado con Jorge Sampaoli en el banquillo, en Ecuador, contra un rival alternativo, gracias a un hat-trick de Leo Messi.

Messi.
Messi.

Consumido por las urgencias clasificatorias, Jorge Sampaoli ha cambiado constantemente su alineación. Y el partido contra Nigeria no será una excepción, empezando por la portería. Franco Armani debutará con la selección argentina en el partido decisivo de la fase de grupos después del error de Willy Caballero que propició el 0-1 de Croacia. Argentina también recuperará la defensa de cuatro efectivos, a priori con Mercado, Otamendi, Rojo y Tagliafico, con tres centrocampistas por delante. Enzo Pérez, Mascherano y Éver Banega serán los elegidos, aunque el actual futbolista de River arrastra algunas molestias que podrían cambiar los planes del seleccionador a última hora. El once lo completarán Messi, Di María e Higuaín, que volvería al once después de ser titular en los últimos amistosos ante España, Italia y Haití. Si finalmente prescinde de Salvio, Argentina podrá echar de menos un elemento que aporte profundidad por la banda derecha (puede ser un 4-3-3 o un 4-2-3-1 con Enzo y Di María en las bandas para centrar a Messi), aunque Sampaoli sí apostará por un centrocampista más creativo como Banega, que mejoró al equipo ante Italia.

“Ya en el partido contra Croacia, alguien me preguntó por la diferencia de experiencia. Creo que no es lo más importante en un partido así. Es más importante el estado de forma en el día de partido, la concentración, la disciplina y la buena organización, además de contar con futbolistas que puedan hacer la diferencia tanto a nivel colectivo como individual. Si tienes a un equipo joven, tienes que ser paciente y aceptar que los errores ocurrirán, porque son parte del juego. Entre el primer y el segundo partido se pudo apreciar un proceso de aprendizaje. El equipo será aún mejor en el tercer partido”. Gernot Rohr, seleccionador de Nigeria.

La enorme carga que arrastra sobre sus hombros la selección argentina -aún mayor desde las derrotas en las finales del Mundial, Copa América 2015 y Copa América Centanerio 2016-, los cambios en el rumbo de la dirección técnica y la presión que soportan sus integrantes explotó en la derrota contra Croacia, sobre todo en la segunda mitad después de que el conjunto europeo se adelantara en el marcador. Entonces Argentina se quedó sin respuesta. Nigeria intentará que ocurra lo mismo. Gernot Rohr podría repetir el mismo esquema con el que doblegó a Islandia, con tres centrales y dos carrileros que permitan descolgar a Iheanacho y Ahmed Musa para contragolpear. El atacante del VVV Venlo exhibió su velocidad con espacios por delante y puede castigar a los centrales de Argentina con su rapidez. Es inteligente para buscar desmarques de ruptura y cae bien a las zonas desprotegidas por los laterales que se incorporan por delante. Normalmente a Musa se le ha achacado su irregularidad en la definición, por lo que los dos goles que anotó ante Islandia reforzarán su confianza en el remate. Si Argentina es previsible en la circulación de balón y no es diligente en ataque, como ocurrió ante Islandia y Croacia, Nigeria podrá castigarla a la contra con Musa, Iheanacho/Ighalo y Victor Moses. Con la ayuda de Obi Mikel -disponible para jugar pese a sufrir una fractura en un metatarsiano de una mano-, Ndidi y Etebo garantizan presencia física y pulmones para robar en la medular y lanzar contragolpes. Sin ir más lejos, en el último amistoso que disputaron Nigeria y Argentina, el pasado mes de noviembre, el equipo africano derrotó con contundencia a Argentina (2-4). Eso sí, ese día no jugó Leo Messi.

Ahmed Musa of Nigeria and Danny Rose of England in action during the International Friendly match at Wembley Stadium, London Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 02/06/2018
La velocidad de Ahmed Musa es uno de los principales temores de Argentina. Foto: Focus Images Ltd.

Porque una vez más, todas las miradas volverán a centrarse en el 10. Cuando Argentina sufre -es decir, casi siempre en los últimos años-, mira a Leo Messi a la espera de que su gran estrella resuelva. Tras el penalti marrado ante Islandia y su escasa participación en el segundo choque contra Croacia, la Albiceleste necesita más que nunca el orgullo de Messi para apurar sus opciones de clasificarse para los octavos de final. Pese a las malas sensaciones, pese a los constantes cambios en las alineaciones de Sampaoli, pese a la presión de la bicampeona del mundo, pese a que Messi todavía no haya estrenado su cuenta realizadora en este Mundial. Argentina parte como cuarta clasificada en la tercera jornada de la fase de grupos, pero se aferrará a sus opciones de acceder a la fase eliminatoria, donde los contadores se reinician para empezar desde cero. Argentina necesita un chispazo que pueda encender la poca esperanza que le queda y alivie parcialmente la presión de un combinado nacional agarrotado, que lleva años cambiando entrenadores a la espera de dar con la solución que disipe sus miedos y fantasmas. Llega el amanecer del 26 de junio a San Petersburgo y por un momento Argentina desearía ser una selección normal, vivir la previa de la tercera jornada como la viven las demás aspirantes, en un entorno normal y corriente. Sin sobresaltos. Pero la Albiceleste no vive el Mundial 2018 como lo viven los demás, ni sufrirá como una selección normal y corriente. Necesita un clic que cambie su fortuna en el torneo y altere el estado de ánimo antes de los octavos de final. Si es que llega ese partido de los octavos de final. Mucho tiene que cambiar Argentina respecto a lo mostrado hasta ahora en el Mundial.

Alineaciones probables: Nigeria-Argentina, martes 26 a las 20h.

Argentina vs Nigeria - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Inentendible -como tantas otras cosas- las titularidades de Enzo y Rojo. El primero viene de su peor semestre en años, ni siquiera estaba entre los 23 y ahora no sólo es titular sino que incluso se lo esperó a aue se recuperara de molestias físicas! Rojo no jugó en todo el año y ya mostró frente a Islandia todas sus carencias. Con lo fácil que sería ubicar a Tagliafico de segundo central y hacer entrar a Ansaldi, o centrar a Mercado y que el del Torino juegue por derecha. Dicho esto, por ahí Messi frota la lampara y pasamos de fase, total es de lo que vivimos hace 10 años por lamentable que sea.

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