El primer 0-0, el previsible 0-0

Andreas Christensen of Denmark during the 2018 FIFA World Cup Qualifying match at the Aviva Stadium, Dublin
Picture by Yannis Halas/Focus Images Ltd +353 8725 82019
14/11/2017

Si el partido de Moscú podía tener algún interés, este se evaporó cuando se supo -pronto- que Australia estaba perdiendo ya ante Perú. Dinamarca había salido agresiva, buscando el gol que le evitara el sufrimiento de tener que estar pendiente del otro resultado del grupo para garantizarse la clasificación. Una vez tuvimos claro que ese riesgo no existía, el cuadro nórdico, muy activo en el primer cuarto de hora -especialmente por el costado de Braithwaite-, moderó su actitud ofensiva y adoptó una posición más contemplativa. Ganar le daba el primer puesto, pero no estaba muy claro que la recompensa por lograrlo fuera a ser apetecible -Argentina se intuía como el rival del que acabara por encima-. De modo que entramos en una larguísima fase de fútbol ambiguo, de Mundial descafeinado, de tarde de verano ya bastante calurosa en muchos lugares del mundo (de tarde de siesta). El público del Luzhniki no se durmió, sino que protestó. El encuentro acabó con abucheos a ambos conjuntos por su timidez y ausencia de ambición e incluso se vitorearon irónicamente los pases horizontales. Si esto ocurre en un campeonato de 32 equipos con cuatro equipos por grupo y partidos simultáneos… ¿qué nos espera a partir de 2026, cuando la primera fase consista en triangulares en los que, forzosamente, se llegará a la última jornada con un conjunto ya habiendo terminado su participación y los otros dos sabiendo exactamente qué resultado necesitan para lograr uno de los dos cupos de acceso a dieciseisavos de final?

Francia 0
Dinamarca 0

Francia vs Dinamarca - Football tactics and formations

No se puede hablar de pacto ni de amaño, pero sí de falta de interés. Especialmente de Francia, que en realidad con el empate lograba ganar el grupo y veía que no tenía ninguna necesidad de arriesgar. Pudo llegar algún gol, pero en acciones muy aisladas y no extraordinariamente claras -Eriksen tuvo una buena antes del primer tanto peruano, pero acabó cayendo entre Mandanda, que tardó un mundo en salir, y Kimpembe, sin que nadie le hiciera penalti-. Hareide había salido con un esquema algo más conservador que de costumbre, con Andreas Christensen ubicado como medio centro y con Zanka Jorgensen formando la pareja de centrales con Kjaer. Deschamps sacó exactamente el once que se presumía en la previa y ningún teórico suplente hizo méritos para ganarle el puesto a un titular. Acabó 0-0, como habríamos pronosticado todos en el minuto 20′, y este Mundial ya ha visto su primer partido sin goles. Y es difícil, después de presenciar este espectáculo, no lamentar que Perú haya quedado tercera en este grupo y no vayamos a verla en octavos. El de Gareca fue el equipo más atrevido, fluido y atractivo de un sector que ha acabado comandando una Francia que no ha deslumbrado en ningún partido y que tendrá en Dinamarca, un conjunto que en sus dos encuentros previos sacó mejores resultados que los que probablemente mereció, a su otro clasificado.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Soy yo o francia aunque tiene un monton de cracks me da la sensacion de que no juega a nada. Me parece que el primer equipo serio que le toque lo manda para fuera.

Que absoluta decepción Francia. Me da vergüenza ajena. Verla jugar un futbol tan mediocre con el equipo que tiene es penoso. Es quizá el mejor plantel del Mundial, hombre por hombre. Lo peor es que, a sabiendas que Argentina puede acabar segunda y cruzarte con ella de asegurar el primer puesto, era perfectamente razonable que Francia sí arriesgase. Después de todo, perder podía hacer que evite a Argentina.

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