Una eliminación increíble

Igor Akinfeev of Russia saves a penalty from Iago Aspas of Spain to put his country through to the Quarter Final during the 2018 FIFA World Cup match at Luzhniki Stadium, Moscow
Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267
01/07/2018

España cayó en Moscú en la tanda de penaltis tras ser incapaz de aguantar una ventaja lograda muy pronto ante Rusia, un equipo que parecía incapaz de acercarse con peligro a la portería de De Gea hasta que Dzyuba transformó un penalti por manos de Piqué. Desde ese momento, el planteamiento defensivo de los rusos, que habían reforzado la última línea acumulando cerca de Akinfeev a más hombres que nunca, fue frustrando poco a poco a una España carente de profundidad pese a la enorme posesión de la que dispuso. El anfitrión fue a buscar los penaltis y los encontró. Allí, el guardameta del CSKA detuvo los lanzamientos de Koke y Aspas.

Rusia 1 (Dzyuba 41′ pen)
España 1 (Ignashevich p.p. 12′)

Espana vs Rusia - Football tactics and formations

El desenlace final nos parecería inexplicable si nos lo hubiesen contado a la media hora de juego. España ganaba, tenía la pelota en campo contrario y no sufría en absoluto en defensa. Rusia estaba replegadísima, su delantero centro Dzyuba jugaba muy separado del resto del bloque y no se adivinaba de qué manera el cuadro de Cherchesov podría ya no marcar un gol, sino incluso acercarse con peligro a la meta de De Gea. No había partido. No lo había. No había competencia, no había ni disputa. Rusia perdía y esperaba. No presionaba. España la tenía, no creaba ocasiones, pero controlaba de una manera parecida a como lo había hecho, sin ir más lejos, en la Eurocopa 2012, aquella en la que hizo de la tenencia de la pelota su mejor forma de defender. No era un partido apasionante y sólo el atrevimiento diferencial de Isco cambiaba el registro de la aproximación calculadora del conjunto de Fernando Hierro. No era una diversión extrema, pero nadie padecía por el resultado. Parecía una locura hacerlo.

Isco Alarcón volvió a ser el jugador con más tendencia a la improvisación en un equipo plano.
Isco Alarcón volvió a ser el jugador con más tendencia a la improvisación en un equipo plano.

De hecho, Rusia había configurado un equipo para aguantar y frustrar, un dispositivo ideado para atascar la zona central que se iba a encontrar sumido en un conflicto ideológico en caso de encajar pronto. Y encajó pronto. Cuando Ignashevich perdió de vista el balón en su disputa con Ramos y la introdujo en su propia portería sin querer, todo el plan se venía abajo. El anfitrión había sido un equipo valiente en sus primeros compromisos de este Mundial, pero ante España mutó su piel y se disfrazó de bloque granítico y férreo, algo que no le había dado resultado ni en la Copa Confederaciones ni en los amistosos previos. Kudryashov entró a formar parte de una línea de tres centrales, y Kuzyaev suplió a Gazinskiy en el doble pivote. Incluso fue sacrificado Cheryshev, con Golovin partiendo desde la banda izquierda. El tipo de equipo que desearías no haber sacado si te pones 0-1 abajo a los diez minutos.

Fernando Hierro había sido en la alineación inicial mucho más intervencionista que en cualquier otro partido de este Mundial -y mucho más de lo que lo sería luego durante el encuentro-. Sentó a Iniesta, una decisión de peso, de aquellas que sabes que si salen mal se van a recordar siempre por su impacto simbólico. Sentó a Iniesta y no a Silva, que parecía más amenazado en la previa. Al canario lo situó más liberado, en la media punta de un claro 4-2-3-1, con Marco Asensio, la gran novedad, partiendo de inicio desde la derecha, y con Isco empezando desde la izquierda. Koke, en paralelo con Busquets, tenía la misión de entregarle a España una mayor seguridad posicional tras la pérdida de balón, con la intención de evitar que se repitieran las transiciones que tanto daño hicieron ante Portugal, Irán y Marruecos. También entró Nacho, cuya prestación el primer día había convencido más que las de Carvajal los dos encuentros siguientes.

¿Por qué cambió el partido? O sea: ¿cómo pudo empatar Rusia y de este modo dar inicio a la segunda fase del choque, la de la paciencia excesiva y la frustración? Porque en realidad, lo más sorprendente de la tarde fue que Rusia lograra volver a equilibrar el resultado. Que España se atascara después, que le costara hacer gol, que le costara incluso generar ocasiones claras, no es tan extraño. Ya le había ocurrido ante Irán y les ocurre a muchos equipos dominadores ante bloques cerrados. Evidentemente hay que tener recursos para abrir este tipo de dispositivos pétreos, porque sabes de entrada que te los vas a encontrar, y la circulación de balón jamás tuvo el ritmo, la profundidad ni la maldad que se requieren para ello, pero luego ya entraremos en este segundo análisis. Lo más inexplicable es que Rusia empatara, porque lo más difícil por parte de España ya estaba logrado y porque el propio equipo local parecía impotente ante la sola idea de tener que recuperar el balón y entregárselo a su delantero en buenas condiciones.

Pues cuando nos disponemos a analizar el gol en contra nos encontramos con la mayor de las sorpresas. Para forzar el córner que acabará con el penalti de Piqué, Rusia encadena 23 pases en una posesión de más de un minuto sin que el equipo español le robe el balón. Es algo que ha pasado inadvertido y en lo que probablemente jamás habríamos reparado de no haber revisionado la jugada. Un equipo que no estaba consiguiendo asociarse más allá del balón largo al punta de repente logra mover el cuero de un lado a otro, cambiar de orientación, encontrar al lateral derecho proyectado hasta la línea de fondo y sacar un centro más o menos decente que obliga a mandar el balón a córner. ¿Cómo fue posible? Durante toda la secuencia, España fue replegándose poco a poco, y el único que iba a presionar de manera tímida a los centrales rivales cuando estaban iniciando la jugada era Costa -pero en solitario, algo que no tiene ningún efecto-. Incluso el medio centro rival, Kuzyaev, el más dotado para jugar en largo con sentido, puede recibir, girarse, explorar una opción, preferir otra, y acabar lanzando a Mario Fernandes unos segundos después. España tiene a diez jugadores por detrás del balón en actitud más contemplativa que presionante, más de esperar y ocupar espacios que de morder, durante casi toda la jugada. Pudo influir que tres minutos antes Golovin hubiese dado el primer susto después de que Dzyuba ganara un balón largo a cualquier parte, y que eso le entregara algo de confianza a Rusia y extremara la precaución española, pero es muy poco para explicar que de repente se diera algo así. O quizá, viendo que no había forma de lograr ocasiones claras, España pensó que era una buena idea invitar a Rusia a salir para cogerla desprevenida y matarla con espacios. En cualquier caso, la primera vez que el conjunto local movió el balón durante una secuencia considerable de tiempo forzó un córner, logró un penalti (el error de Piqué ahí es evidente e incomprensible) y empató el partido.

Artem Dzyuba transformó el penalti del empate y dio pie al inicio de un nuevo partido.
Artem Dzyuba transformó el penalti del empate y dio pie al inicio de un nuevo partido.

Entonces entramos en un escenario nuevo. A Rusia, otra vez, le valía el repliegue. Lo acentuó cuando Kudryashev pasó al lateral izquierdo y Granat, otro central, ingresó en el campo por Zhirkov. España sabía que la tarea requería paciencia, pero asumió el mensaje de manera exagerada. Tanta tuvo que se le hizo tarde. No arriesgó con el balón, no cambió el ritmo, no fue incisiva. Aterrorizada ante la perspectiva de que una pérdida y un contragolpe letal supusieran su eliminación, confió en que su oportunidad llegaría si movía la pelota y la volvía a mover. Tampoco Hierro asumió riesgos desde el banquillo. No se movió del 4-2-3-1 pese a los matices de las sustituciones. El doble pivote Koke-Busquets acabó el encuentro, pese a que Rusia atacaba con muy poca gente y dejó de ganar balones aéreos cuando Smolov entró por Dzyuba. El cambio final, el que podía suponer mandar al equipo a un acoso y derribo, también se hizo con el freno de mano echado. Entró Rodrigo, sí, pero lo hizo por Asensio. Y Aspas pasó a la derecha. Así se jugó el tramo final:

Espana vs Rusia - Football tactics and formations

Fueron los mejores minutos de España. Aspas y Rodrigo le dieron al equipo frescura, determinación. Fueron incisivos, se buscaron, se movieron con nervio e inquietud, armaron el disparo ante la mínima oportunidad, intentaron el pase profundo sin temor a fallarlo. En ese tramo final hicieron sufrir a la zaga rusa -en la que sobresalió un imperial Kutepov, probablemente el mejor jugador de campo ayer en el anfitrión- mucho más que en el resto del partido. Pero el tiempo se agotó, y en la tanda de penaltis Akinfeev se convirtió en héroe. Titular en la selección desde los 18 años, el guardameta del CSKA vivió en Luzhniki, el campo en el que tantos partidos europeos disputó con su club, su mayor tarde de gloria -con más repercusión, incluso, que el título de la Copa de la UEFA del 2005-. Rusia alcanza los cuartos de final de un Mundial por primera vez desde la desintegración de la Unión Soviética. Y España cae antes de esa ronda por tercera vez consecutiva en un gran torneo, algo que no ocurría desde el ciclo comprendido entre la Eurocopa del 88 y la del 92.

Los jugadores rusos celebran la victoria tras la parada definitiva de Akinfeev a Aspas.
Los jugadores rusos celebran la victoria tras la parada definitiva de Akinfeev a Aspas.
Fotos: Focus Images Ltd.

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14 comments

Quizá vaya algo a contracorriente pero entiendo, en buena parte, la actuación de España. Por un lado, minimizó ofensivamente a un equipo que ante otro contender como Uruguay dejó muchas más cosas que ante España- no creo q tras la fase de grupos nadie pensara q Uruguay tenía menos vitola de favorito q España excepto por el lado del cuadro que le había tocado-. En general, el papel de Piqué, Ramos, Busquets y Koke me pareció bueno. Y entiendo que el manejo del balón va en esa línea de protección defensiva bien ejecutado.

Ahora, compartiendo con otras selecciones esa obsesión por controlar ritmo del partido, el trabajo ofensivo fue deficiente. Específicamente muy poca incidencia de Asensio (generación de Golovin, Mbappe entre otros) y Silva. Si además los laterales en ruptura no son tanto una opción, por estado de forma (lo de Odriozola no se acaba de entender, menos dejando en España a Sergi R. y Navas) y porque los rivales te han estudiado, sorprende que Hierro no visualizara que el escenario de penaltys era el menos favorable para España y que merecía la pena arriesgar (Lucas por Nacho, Aspas por Asensio, Rodrigo por Koke!!!).

Creo que esta evolución desde 2012 engrandece aún más la figura de David Villa. Si España mantiene el control del balón como base para su puesta en escena, ha de saber incluir a piezas claves en conducción con balón y desmarque en ruptura (cosa que Lopetegui amagó, pero en la convocatoria no consolidó). Quizá Luis Enrique….XD

Si el partido de Piqué, Ramos, Busquets y Koke fue bueno, yo debí de ver otro partido. El primero cometió un penalti, el segundo tuvo varios despistes peligrosos, el tercero no aportó absolutamente nada y el cuarto no hizo ni un solo pase en vertical.

Habría que remontarse a Clemente para ver una selección tan defensiva…incluso creo que Clemente era menos defensivo de lo que fue España ayer. Supongo que el miedo a una mala gestión de la posesión y a que tres perdida te hicieran algo de pupa, explica la soporífera concatenación de pases entre Pique, Sergio Ramos y Koke durante la mayor parte de los 120 minutos. 120 minutos defendiendo con la posesión, que ni Trapattoni, vaya.

El carril central ocluido, con Busquets, desentendiéndose de la circulación y “marcando” al nueve rival y Silva, los extremos colapsados con los laterales fijando posiciones siempre (sin desdoblar nunca) y los pasillos interiores limitandose al pase de seguridad cuando llegaba la pelota ahí, alguna vez, no fuese que con girar y mirar a puerta te la quitasen y pum gol a la contra. Manoseo de pelota (juego pasivo en balonmano) y esperar que alguna jugada aparezca sola (conexión Alba-Isco) y a ver si suena la gaita.

Un plan sin variantes, mal ejecutado, una plantilla descompensada y sin alternativas, con jugadores semilesionados y nula aportación desde la dirección en el banquillo (que hubiera sido igual con Lopetegui, que su plan era este igual). Si no le funcionó a Argentina, ¿porque iba a funcionarle a España?

Diego Costa tiene gol, Silva también. Asensio e Isco tienen gol. Con Koke se le meten 3 a Portugal y se empata por que Ronaldo estuvo en todo, pero el juego fue bueno. Entran Aspas y Rodrigo que tienen gol. Pero todo junto, no se porque, se veía que ni en broma meterían. Quizás los laterales debieron subir menos? Quizás debimos rifarla más e ir a por la segunda jugada? Lo único seguro es que España no mordía tras perdida. No les hicimos picar, ni mordimos con verdadera hambre

¿Asensio, el “inventor del fútbol” tiene gol? ¿Estás hablando en serio? En 55 partidos de Liga con el R.Madrid ha marcado 7 goles. Y en Champions, el año pasado, participando en 14 partidos, la friolera de 1 gol.
En el Espanyol marcó 4 goles en TODA la temporada, en 37 partidos. Sí, 4 goles, y no era suplente.
En el Mallorca marcó 7 goles en 2 temporadas (56 partidos)
Precisamente Asensio creo que es de lejos el jugador ofensivo de la selección que menos gol tiene.

Diria que el problema no fue de paciencia sino de ritmo. Los ultimos veinte o treinta minutos de cada partido, hemos sufrido para mantener el ritmo. Jugadores muy poco fisicos (donde esta Javi M), que han llegado despues de una temporada larguisima con sus clubes (Atletico, Real y Barcelona) y con rotaciones cortas o casi inexistentes.
La solucion de Hierro fue un partido en el que España no tuviera que correr, que con el toque acabara apareciendo un hueco en la defensa rusa. Y si no era asi, la calidad tecnica de Espana, se acabaria imponiendo en los penalties.
Problemas, el factor animico De Gea, un Akinfeev que creyo por encima de sus posibilidades y unos lanzadores discutibles (por que no Busquets, Carvajal o Alba, jugadores con mucha mas experiencia internacional que Aspas) hicieron el resto.

PD: Teclado ingles, disculpad la falta de acentos.

Intentando ser lo más frío posible, como bien hace Axel Torres, después de la eliminación de España, cabe destacar varios factores que van más allá del partido de Rusia.
Antes del Mundial (quitando los dos amistosos previos en los que España bajó el nivel) todos apostaríamos por ella como una de las 4 mejores. Pero después de la fase de grupos, casi nadie apostaría por ella como candidata a semifinales. ¿Qué pasó en ese mes?
Hay unos problemas crónicos de falta de alternativas de cara al gol, en parte solucionados con Costa, pero que venimos arrastrando desde hace mucho tiempo. Para mí este no fue un problema grave de España en este Mundial.
Sí lo fueron tres problemas que se descubrieron en los 4 partidos:
1. Falta de confianza de De Gea. Esa falta de confianza se pudo haber evaporado en cualquiera de los partidos, pero no fue así. Y esa falta de confianza se contagió a la defensa.
2. Errores puntuales, pero groseros en la zaga. Problemas que hace mucho, mucho tiempo no veíamos en España y que Ramos, Busquets, Piqué e Iniesta no hacen en sus clubes.
3. Y el error más grave: la falta de intensidad, de pasión, de entrega. Perdíamos los balones divididos, no hubo desmarques claros, los pases eran lentos, se conducía mucho el balón. Solamente Isco y Costa en todo el Mundial han demostrado tener algo de pundonor a la hora de pelear, correr, desgastarse.
Para mí, ese ha sido el grave error de España, dejar de creer, dejarse llevar, y se han convencido de ser un equipo al que ya le llegarían las ocasiones de gol. Algo muy parecido a lo que les pasa en algunos partidos al Madrid y al Barça. Pero ellos tienen a Cristiano, Bale, Suárez y Messi. España. no.
Un saludo.

Como bien dice un colega tuyo: “El fútbol es un estado de ánimo”.
Analizar el partido desde el punto de vista táctico es explicar lo que vimos. Está bien. Pero para analizar las causas de la derrota no podemos huir de lo anímico. La jugada que expones previa al corner que da lugar al penalty del gol de Rusia es un buen ejemplo de ello, si no el mejor.
España ha sido honrada, ha tratado de recuperarse de la pérdida de su seleccionador, pero nada más. Había jugadores que no estaban nada de acuerdo con lo ocurrido o que se sentían traicionados. En esta ocasión no se pudo hacer el bloque humano de otras competencias. Lo ves en la dificultad. Todos trabajan, todos sufren, pero casi nadie se deja el alma y menos exige a los demás lo propio. Jugaron con el freno “a mano”, con la desconfianza de no saber si todos estaban igual de implicados.

Son sensaciones. Comienza el partido y admites que De Gea es el portero titular porque su trayectoria durante la temporada así lo merece. Pero termina el encuentro y te acuerdas de él, de sus gestos, de su actitud, de su relación con los compañeros y te invade una sensación muy fuerte: Con Reina no hubiéramos perdido, quizás no hubiéramos llegado ni a la prórroga.
Haber cambiado a De Gea en el descanso habría asegurado un escándalo espectacular. Quizás el terremoto hubiera impedido a España ganar el siguiente partido. Pero es que mucho antes de los penaltis se respiraba en el ambiente que si no era hoy caeríamos en la siguiente ronda. Sensaciones…

A mí el partido me pareció horripilante. Ese juego de tocar solo por tocar, sin profundidad y sin tener intención de generar ocasiones durante más de media hora de la primera parte me provocó bostezos. No deja de ser otro tipo de antifútbol si pasan los minutos y no tiras a puerta. El rival seguía replegado, parecía buena oportunidad para intentar abrir una brecha mayor. Pero se optó por contemporizar por dar pases a un lado, a otro, para atrás, una y otra vez. Una oda al aburrimiento. La España campeona ganó varios eliminatorias tras 1-0 e incluso 0-0, pero no recuerdo que el nivel de especulación fuera tan exagerado.

El gol ruso llegó a contratiempo, no parecía posible, pero cualquier jugada aislada te puede condenar y así sucedió. Un nuevo error flagrante de un defensa, uno de tantos en este Mundial. Y es que con el rendimiento gris de defensa y portería en este campeonato lo más seguro parecía ir a por un segundo gol en vez de acojonarse porque Golovin te tirase una contra.

Si hubiese que poner un titular, este seria “cronica de una muerte anunciada”

Esto se vio venir desde hace mucho. Desde el amistoso con Suiza y el de Tunez. El maximo apogeo del desproposito fue el partido contra Marruecos. Un partido que fue un insulto a la profesion y a la profesionalidad, donde queda en evidencia algo tan esencial como las ganas, el vigor, la lucha. A partir de ahi ya estaba claro que no ibamos a ganar el mundial de ningun modo. Da igual que no hubiese sido Rusia, habia demasiadas cosas mal.

Desmenuzando un poco todo, digamos que:

1. No se puede jugar sin portero, porque cada tiro es gol.

2. No se puede despedir al entrenador que lleva preparando el equipo 2 años, esta imbatido y ha apalizado a Italia y Argentina a dos dias de empezar.

3. No puede no haber entrenador. Si le quitas al menos pon a otro… de aqui derivan muchos de los otros problemas. Sobre todo el reaccionar mal y tarde a las cosas y el no saber ajustar lo que falla y adaptarte a lo que requiere el momento.

4. No traer ni usar abrelatas. Si prevees que el rival se va a encerrar por sistema, lleva piezas que sirvan para desenquistar. Un rematador especialista (Aduriz o Morata). Un regateador (Vazquez, que aunque lo tienes no lo sacas)

5. Meritoctacia. Sobran vacas sagradas y falta ritmo de juego. Hay gente qud debe jugar si o si porque son buenisimos y son decisivos, pero no saques a todos a la vez si eso conlleva un bajon fisico.

6. Estilo. El estilo nacio de los jugadores, y comk tal, murio sin ellos. Sin un Xavi e Iniesta en su esplendor que supiesen ejecutarlo impecablemente.

Y dicho esto, hago mi reflexion de cara a regenerar al equipo: hay que empezar otra vez de 0, como hizo Luis Aragones. Ver que tenemos y en que destacamos y buscar una manera de jugar que nos favorezca, como hacen el 99% de los equipos.

No debemos querer morir con un sistema, debemos buscar un sistema efectivo con loa jugadores de los que disponemos. Todo buen entrenador intenta controlar el maximo numero de variantes que hay a su alcance. No solo el toque, las transiciones defensa ataque, el balon parado, el juego aereo, el repliegue decensivo, el contragolpe….

El cerrarnos en el toque e incluso abusar de el sin desmaraues de ruptura ni profundidad solo para especular con el marcador ha terminado por mancharlo e inmolarlo, cuando solk debio ser una variante mas del equipo cuando debe tomar la iniciativa y el partido lo requiere.

Obviamente hemos dejado pasar una oportunidad de oro, hemos desperdiciado a una generacion buenisima repleta de jugadores del mas alto nivel jugando en los mejores equipos del mundo. Y esto nos debe servir de leccion. Algunos de los que han estado no estaran la proxma vez pero vendran chicos jovenes, otros creceran, y en xefinitiva debemos centrarnos en que la direccion del equipo quede a la altura del talento gestionado

Muy buen análisis. Leyéndolo se sorprende uno de que en la Federación no tengan en cuenta estas cosas. Lo más novedoso de tu relato y que no se lee (oye) normalmente es que tenemos: “una generación buenísima repleta de jugadores del mas alto nivel jugando en los mejores equipos del mundo”. Así es. No debemos escudarnos en que la generación pasada fue irrepetible. Tenemos calidad y potencial para luchar por lo máximo en cada gran torneo.

Y un nivel de preparación de entrenadores, coordinadores de fútbol base y directores de metodología que es envidiado en el mundo entero. A nivel estructural, el fútbol español está muy bien preparado y debería poder competir con garantías sin depender de si tiene más o menos suerte en las generaciones de jugadores que salgan. Porque, al estar estructurado ese trabajo, está bastante garantizado que te van a seguir saliendo buenas generaciones.

Me ha preocupado mucho la elección de piezas y tácticas dentro del equipo español. A parte de la permanencia de jugadores en baja forma, las alineaciones y los cambios han aportado muy poco a esta selección.
Escoger a Asensio, gran jugador para atacar los espacios, ante Rusia me parece el resultado de un análisis erróneo de las tácticas. Como se intuía, Rusia se encerró en post de guardar su portería. Entiendo que un segundo delantero, como Aspas, o un experto entre huecos, como Tiago, hubiese abordado esta tarea con mayor efectividad.
Contra Marruecos, bloque de más despliegue, se prescindió de una ayuda a Busquets para regalar la espalda de los mediapuntas. Koke o Saúl vieron mermadas sus actuaciones en los momentos más necesarios.
Esperemos que las lecturas de nuestros siguientes torneos tomen mejores destinos.

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