Festín ruso para inaugurar el Mundial

Rusia Gazinski Focus

Rusia disipó todas las dudas de los meses previos al Mundial con una goleada de escándalo en el partido inaugural. El anfitrión necesitaba recuperar la confianza perdida en los duelos preparatorios y se aprovechó de la debilidad de Arabia Saudí para ensañarse con su primer adversario y acercarse a su modesto objetivo de superar la fase de grupos de un Mundial por primera vez desde la disolución de la Unión Soviética. El conjunto ruso mandó de principio a fin y lo hizo en una tarde en la que Aleksandr Golovin se presentó ante el gran público. El centrocampista del CSKA fue el gran protagonista del estreno, con dos asistencias, la participación en la génesis de otro de los tantos y un golazo de falta en el descuento para poner la guinda a una actuación memorable.

Un centro puesto con música por Golovin desde el sector izquierdo invitó a Gazinksy a cabecear el balón al fondo de la red a los doce minutos de juego. Rusia empezó con ganas, empujada por su hinchada, y supo castigar a la perfección las debilidades del elenco saudí, débil en los duelos aéreos. El conjunto de Juan Antonio Pizzi quería salir jugando desde atrás, pero siempre lo hizo de forma muy desordenada. Proyectó a los laterales muy arriba, los centrocampistas se separaron mucho del balón y Rusia se encontró con muchas facilidades para tapar líneas de pase y robar con Arabia Saudí mal colocada sobre el césped. Como el conjunto asiático atacaba mal, siempre quedaba mal parado después de cada pérdida. Y sufría aún más a la mínima que Rusia intensificaba la presión y obligaba a dar un pase algo forzado. Así pues, el contexto del partido reforzó las convicciones del anfitrión a medida que mermaba la confianza del conjunto saudí, que quizás acusó cambiar de entrenador en dos ocasiones después de sellar el billete para el Mundial.

Rusia 5 (Gazinsky 12′, Cheryshev 43′, 90′, Dzyuba 71′, Golovin 94′)
Arabia Saudí 0

Arabia Saudi vs Rusia - Football tactics and formations

Cuando Rusia atacaba, Smolov distraía a los centrales y Golovin y Dzagoev se asociaron por dentro. Golovin partió desde la banda izquierda, pero participó permanentemente por el carril central junto a su compañero de equipo. Hasta que Dzagoev cayó lesionado y entró Cheryshev. Con el marcador a favor y Arabia Saudí desprotegida atrás, la velocidad del futbolista del Villarreal fue un arma oportuna para las necesidades de Rusia. Cherchesov apostó por el futbolista más rápido y vertical de su plantilla y obtuvo el premio deseado. Contragolpeó con mayor peligro y amplió la diferencia antes del descanso en una jugada iniciada por Golovin. El mediapunta del CSKA se desmarcó al espacio abierto por Smolov, contemporizó lo justo para esperar a sus compañeros y luego habilitó a Zobnin, que llegando desde atrás asistió a Cheryshev. El recorte dentro del área y la posterior definición estuvieron a la altura de una cita tal como el partido inaugural del Mundial.

Cheryshev marcó el segundo gol antes del descanso. Foto: Focus Images Ltd.
Cheryshev marcó el segundo gol antes del descanso. Foto: Focus Images Ltd.

Arabia Saudí tampoco reaccionó tras el paso por los vestuarios. El combinado asiático se convirtió en una mera comparsa del anfitrión. No se acercó con peligro al área de Akinfeev, que vivió un partido plácido, y se limitó a mover la pelota en su mitad de campo sin superar nunca el doble pivote formado por Gazinsky y Zobnin. El autor del primer gol fue la gran novedad del once ruso y cumplió con nota junto al centrocampista del Spartak, que aporta mayor presencia física a la medular. Ambos interpretaron bien el partido en defensa, no permitieron que Al Faraj y Al Jassim se giraran nunca cuando controlaban el balón de espaldas y luego iniciaron los contragolpes con sobriedad. De lo demás ya se encargaría Golovin, que se presentó en sociedad. El chico del CSKA exhibió su elegancia en el Luzhniki. Golovin siempre conduce la pelota con la cabeza erguida, mirando a su alrededor para situar a compañeros y rivales. No es particularmente rápido, pero su zancada le permite eliminar adversarios en conducción, alejando la pelota lo suficiente del contrincante, y luego mide los tiempos de maravilla. Sabe cuándo parar, cuándo acelerar, cuándo esperar un segundo para dar tiempo al compañero a llegar a la posición de remate. Se trata de una sensibilidad distinta al resto. Un don especial que luce aún más en días en los que se le concede tiempo y espacio para pensar y maniobrar. Como en la jugada en la que puso el balón en la cabeza de Dzyuba, que anotó el 3-0 al minuto de salir desde el banquillo.

Un golazo de Cheryshev con el exterior y otro casi tan bonito de libre directo de Golovin echaron el cierre al partido inaugural, que deparó un marcador muy abultado en contra de Arabia Saudí. Los falcones verdes regresaban al Mundial doce años después y se llevaron un rapapolvo en su visita al anfitrión, que se acabó gustando. Llegó la hora de la verdad y Rusia lució sus mejores galas. Aunque también hay que poner en perspectiva la dimensión de su adversario, que le facilitó la reconciliación con su afición. El 5-0 supone un paso importante hacia los octavos de final (en caso de empate, vale la diferencia de goles), pero la prueba del algodón de Rusia llegará en la segunda jornada ante Egipto en San Petersburgo.

Aleksandr Golovin of Russia scores his sides 5th goal from a free kick during the opening match of the 2018 FIFA World Cup at Luzhniki Stadium, Moscow Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 14/06/2018
Aleksandr Golovin cerró la goleada con un gol de falta en el descuento. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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6 comments

La oposición era menor, sin duda, pero Golovin ha demostrado ser un jugador interesantísimo en varios partidos de la Champions League, además de brillar ante el Lyon y el Arsenal en la Europa League. Ya el año pasado fue lo más atractivo de Rusia en la Confederaciones. Es un chico muy especial.

Golovin es buen jugador, aunque lo peor para Rusia es la lesión de Dzagoev, no va sobrada de jugadores de calidad y con un ultimo pase, y ante Egipto lo va a necesitar y lo va a necesitar contra Uruguay, donde veremos las costuras de los defensas rusos ante una delantera con Suarez y Cavani. Yo el partido de ayer lo pongo muy en cuarentena porque Arabia es muy debil (no pensaba que tanto) y cada vez que llegaron marcaron.

No tengo tan claro que la lesión de Dzagoev sea tan trágica. En realidad, permitió a Golovin centrar su posición y moverse con absoluta libertad por la zona del media punta, que es donde mejor juega. Y ahora mismo, pese a la jerarquía y experiencia de Dzagoev, pienso que Golovin ya es el mejor jugador ruso, por lo que es una buena noticia que el mejor pueda jugar en su posición preferida. Además, ingresó Cheryshev, por lo que el equipo fue más simétrico y tuvo más profundidad por la izquierda. Siempre es mejor poder elegir y tener a todos los buenos, pero en este caso Rusia convirtió un problema en una solución.

Estoy de acuerdo en lo de Golovin y sobre todo en lo de Cheryschev, que por lo menos les da la oportunidad que no tienen de otra forma de salir a la contra, porque es muy rápido y no le tiembla el pulso a la hora de encarar y chutar él solo si no tiene a nadie. Pero si que creo que a la hora de dominar, si lo tiene que hacer largos ratos, siempre es mejor juntar a Dzagoev con Golovin, aunque sea algo fuera de sitio, que no tenerlos.

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