Uruguay-Egipto: escenario nuevo para La Celeste

Tabarez Uruguay Focus

Óscar Washington Tabárez se dispone a comandar a Uruguay por cuarta vez en un Mundial. Siempre logró superar la fase de grupos y sus resultados fueron todos meritorios: ya sea porque llegó muy lejos (como en Sudáfrica 2010, donde alcanzó las semifinales) o porque las eliminaciones en octavos se podían considerar lógicas teniendo en cuenta el contexto (ante la anfitriona Italia en 1990 y frente a la pujante Colombia, privado del sancionado Suárez, en Brasil 2014). Sí, mientras algunos descubríamos el fútbol hace 28 años y observábamos los partidos con la mirada inocente de los niños que aún creen en la magia, El Maestro ya estaba allí, sentado en un banquillo. Nada le puede sorprender a estas alturas y es evidente que cuenta con la mayor de las experiencias en citas de este tipo.

Sin embargo, hay algo novedoso en su cuarta versión mundialista. Algo que, en general, la crítica global ha celebrado, aunque está por ver que le dé mejores resultados que sus aguerridas selecciones predecesoras. Esta Uruguay posee más centrocampistas de calidad y menos gladiadores en la medular. El guion con el que alcanzó el cuarto puesto en Sudáfrica era muy básico, poco sofisticado pero tremendamente efectivo: resistencia numantina atrás, agresividad innegociable en el doble pivote, destrucción de la creatividad rival y transiciones rapidísimas para que los tres cracks (Forlán, Suárez y Cavani) decidieran los partidos con vértigo y contundencia. Ahora desaparecen los Arévalo Ríos, Ruso Pérez o Gargano. Los cuatro teóricos titulares en la medular debutarán en un Mundial, y todos, con sus matices y diferencias, poseen una apreciable capacidad para manejar el balón y jugarlo con criterio: Matías Vecino y Rodrigo Bentancur, que actúan en dos gigantes italianos como el Inter y la Juventus, formarán por dentro, mientras que Nahitan Nández y Giorgian De Arrascaeta, que brillan en Boca Juniors y Cruzeiro, partirán desde los costados pese a no ser extremos. Uruguay, que a menudo se partía en dos y carecía de continuidad en el medio, ahora podría asociar hasta a cuatro hombres cerca del corazón del juego y buscar intercambios de pases cortos. Un notabilísimo cambio de registro.

Mohamed Salah of Liverpool has to leave the match through injury the UEFA Champions League Final at the Olympic Stadium, Kiev Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 26/05/2018
En ese momento en Kiev parecía imposible, pero Salah llegará al estreno de Egipto en su primer Mundial tras 28 años de ausencia. (Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd).
Y teniendo en cuenta que el debut de la Celeste será ante la Egipto de Héctor Cúper -que es, conceptualmente, un equipo muy de Héctor Cúper-, no sería raro que viéramos a una Uruguay con mucha más posesión de balón que en los torneos anteriores, intentando derribar un muro similar al que ella misma planteaba en el pasado. El técnico argentino prácticamente ha confirmado que Mo Salah estará en condiciones de jugar, un alivio para un conjunto que ha parecido tímido e inofensivo sin su figura en los amistosos previos -y que se clasificó para el Mundial gracias a su desequilibrio-. En los últimos días se venía especulando con una decisión conservadora con respecto a la reaparición del crack de Los Faraones tras su lesión en la final de la Champions League en Kiev: imaginando que el choque clave para acceder a octavos de final debería ser el que les medirá a Rusia, los norteafricanos estudiaban reservar al extremo del Liverpool para el duelo directo ante el anfitrión. Si su titularidad finalmente se confirma, la otra posición ofensiva en la banda se la jugarán Trezeguet, Sobhi y Warda, con el inteligente Abdallah Said en la media punta.

En la formación de Cúper también interesa mucho conocer si Essam El Hadary, en su día el mejor portero de África, se convierte, a sus 45 años, en el jugador más veterano de la historia de los Mundiales. Sería también su debut en una Copa del Mundo: aunque parezca mentira, su selección no participa desde 1990, antes de que él se estrenara en el fútbol profesional. Ganó cuatro Copas de África en ese periodo en el que, extrañamente, Egipto demostraba ser el mejor equipo de su continente cuando había un título en juego pero se olvidaba de ello cuando había que sacar billetes para viajar a los Mundiales. Ha acabado lográndolo cuando parecía ya demasiado tarde.

Alineaciones probables: Uruguay-Egipto, viernes 15 a las 14:00h

Uruguay vs Egipto - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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5 comments

Siempre he pensado que el estilo de juego de una selección nacional lo determina la filosofía de fútbol inculcada desde la base en cada etapa generacional y no tanto el seleccionador. Uruguay es un ejemplo muy claro: Tabárez ha sido quien, tras tanto años, ha maniobrado este cambio de estilo, pero lejos de hacerlo por voluntad propia, es el talento emergente de los mediocampistas charrúas el que le ha conducido- si no obligado- a idear esta nueva Uruguay.

Una alegría volver a leerte sobre lo que atañe puramente al balón, Axel.

Axel! Qué alegria verte escribiendo por aquí otra vez!

Curioso el caso de Cáceres. Repite en el lateral izquiero como ya hizo 8 años atrás sin ser precisamente un lateral y ni zurdo. Sin ser un crack ni mucho menos, representa muy bien ese espíritu competitivo que comentas.

Axel, que suerte volver a leerte y más hablando de mi querido Uruguay.
Es cierto que el recambio generacional y el buen trabajo en formativas a permitido el surgir de centrocampistas con un muy buen pie que cambian con lo visto en las selecciones uruguayas de los últimos 4 mundiales.
Este cambio de estilo le suma matices muy interesantes al juego de la selección el problema es que nos llega muy sobre el mundial por lo que veremos como reacciona el equipo y si logra plasmarlo sobre la cancha ante rivales que a priori le van a otorgar todo el protagonismo a los celestes.

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