Kashima Antlers sorprende y se convierte en el primer finalista asiático del Mundial de Clubes

El Kashima Antlers. Foto: Antonio Fucito, bajo licencia Creative Commons 2.0.

En los momentos más inesperados, el fútbol nos sorprende con episodios históricos. La semifinal entre Atlético Nacional y Kashima Antlers estaba destinada a ser un partido más entre el campeón de la Libertadores y un adversario correoso, pero con menos calidad que el conjunto colombiano. Al fin y al cabo, Atlético Nacional afrontaba el Mundial de Clubes como uno de los mejores bloques que ha dado recientemente el fútbol sudamericano, con un proyecto estable, una alineación compensada y dos o tres piezas en forma, como Armani, Macnelly Torres o el goleador Miguel Borja. Todo lo contrario que Kashima Antlers, que había ido superando obstáculos con más determinación que brillantez. El campeón de la liga japonesa se impuso en el campeonato doméstico tras remontar ante Urawa Red, se vio obligado a remontar ante Auckland City en su estreno en el Mundial de Clubes y ganó sin alardes a Mamelodi Sundowns, por lo que no parecía el rival más indicado para poner en entredicho el favoritismo de Atlético Nacional. Y como el fútbol es imprevisible -y por este motivo nunca es un círculo aburrido-, Kashima Antlers no solo dio la sorpresa al convertirse en el club asiático que alcanza la final del Mundial de Clubes, sino que lo logró con un resultado contundente que permanecerá en los libros de historia.

Atlético Nacional 0
Kashima Antlers 3 (Doi 33′, Endo 83′, Suzuki 86′)

A. Nacional vs Kashima - Football tactics and formations

Tan sorprendente como el resultado fue el desarrollo del juego en relación al marcador final, pues Atlético Nacional completó una primera mitad notable a nivel ofensivo. El cuadro colombiano desplegó el fútbol que se esperaba del que es considerado uno de los equipos más atractivos de Sudamérica y llegaba al área japonesa con facilidad. La zaga nipona sufría demasiado para detener las llegadas de Mateus Uribe, indetectable cuando aparecía por sorpresa en la frontal del área. Miguel Borja, acertado en el juego de espaldas, se impuso a los centrales del anfitrión y Orlando Berrío desequilibró por la banda derecha. Atlético Nacional encontró varios puntos de superioridad, pero Kashima Antlers replicó con peligro en cada ocasión que se pudo desplegar, recordándoles a los colombianos que quizás su sistema defensivo ya no es tan sólido como en meses anteriores. Endo y Shibasaki perdonaron dos oportunidades muy claras, aunque no fueron tan obvias como los dos remates al poste de Mosquera. Y, en general, el caudal ofensivo de los colombianos fue muy superior, en un asedio casi constante sobre la portería de Sogohata, que firmó varias paradas de gran nivel.

La semifinal del Mundial de Clubes también fue histórica por cómo llegó el primer tanto de Kashima Antlers, que golpeó cuando más achuchaba Atlético Nacional. Por primera vez se aplicó el videoarbitraje para señalar un penalti, en una acción incluso más controvertida por el desarrollo de los acontecimientos. En una falta lejana, Kashima Antlers colgó el esférico al área, Berrío derribó a un futbolista japonés sin que nadie lo apreciara y el juego prosiguió sin mayores complicaciones. Cuando la pelota salió, un minuto después de la acción, Kassai detuvo el encuentro, vio repetido el derribo en un monitor e indicó penal. Lo que no vio el colegiado húngaro fue que el jugador que recibió la falta se encontraba en posición de fuera de juego. Sea como fuere, Shoma Doi transformó el lanzamiento desde los once metros y adelantó a Kashima Antlers.

Atlético Nacional es el gran dominador del fútbol colombiano. Foto: Agencia Andes.
Atlético Nacional cayó derrotado en la semifinal del Mundial de Clubes. Foto: Agencia Andes.

Si en la primera mitad Atlético Nacional desaprovechó un montón de oportunidades de gol para adelantarse o incluso empatar después del 0-1, la segunda mitad del conjunto colombiano fue paupérrima. Kashima Antlers mejoró en defensa, concedió menos espacios entre líneas y evitó que Nacional se encontrara las mismas facilidades para combinar. La circulación de balón fue mucho más horizontal, y únicamente el regate y velocidad de Berrío por la derecha, en acciones que normalmente terminaban con un centro del área, parecían inquietar a la zaga japonesa. Con la entrada de Nagai el cuadro japonés ganó en solidez en la medular y con el ingreso de Kanazaki incrementó el potencial ofensivo de los nipones para salir al contragolpe. Así, Atlético Nacional entró en una espiral de desesperación que convirtió a los de Reinaldo Rueda en un equipo prácticamente inofensivo y ya en la recta final Kashima Antlers sentenció, con espacios. El 0-2 fue una obra de arte de Endo, pues el japonés definió de tacón tras un centro lateral desde la banda izquierda mal defendido por la zaga colombiana, que dejó al futbolista asiático solo en el área pequeña, sin portero sobre la línea de gol. El toque definitivo, una genialidad. Justo después Suzuki empujaría al fondo de la red un centro desde la derecha que terminaría de hundir a Atlético Nacional. El campeón de la Libertadores 2016 se convierte en el tercer equipo sudamericano que cae derrotado en las semifinales del Mundial de Clubes. Aunque participa en condición de campeón de la liga del país anfitrión y no como ganador de la Champions continental, Kashima Antlers ya forma parte de la historia del fútbol asiático.

Foto de portada: Antonio Fucito, bajo licencia Creative Commons 2.0.

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