Una final para no bajar la guardia

Zidane coach of Real Madrid during the La Liga match at the Estadio Santiago Bernabeu, Madrid
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17/01/2016

Kashima Antlers es un equipo tozudo. El club japonés lleva un mes abrazándose a lo improbable, desafiando a aquellos que no confían en ellos y arruinando a los apostantes. A finales de noviembre era difícil creer que se convertiría en el campeón de la liga de Japón, pero superó dos eliminatorias de play-off contra pronóstico. Ambas resueltas lejos de su estadio, contra rivales que llegaban en un mejor momento de forma. Pocos días después Kashima volvió a dar la sorpresa al eliminar a Atlético Nacional en las semifinales del Mundial de Clubes, convirtiéndose así en el primer club asiático que alcanzaba el último partido del campeonato. No solo ganó al cuadro colombiano, sino que el 0-3 permanecerá en la historia del fútbol de su continente. El último obstáculo de los japoneses es el campeón de la Champions League, el Real Madrid, que defiende el orgullo de una región que no deja escapar el Mundial de Clubes desde 2012. Los de Zinedine Zidane parten como claros favoritos, exigidos a reeditar el título ya alzado en 2014, pero hasta ahora nadie se ha sentido más cómodo que Kashima asumiendo el rol de supuesta inferioridad.

Artículo relacionado: Así llegaron Kashima Antlers y Real Madrid al Mundial de Clubes

Con la alineación y actitud sobre el césped, el Real Madrid definirá qué tipo de final se disputará en el Estadio Internacional de Yokohama. La única duda en el lado merengue era el estado físico de Sergio Ramos, cuya presencia en el último partido del año en el conjunto blanco ya está confirmada. Con el central español de vuelta en el once -y con Pepe todavía lesionado-, a priori será Nacho quien perderá su puesto respecto a la alineación titular en la semifinal frente a América. Así pues, con las piezas definidas, el campeón de la Champions deberá decidir por dónde atacar a su adversario. El estado de forma de Lucas Vázquez, eléctrico y desequilibrante en la banda derecha, puede ser una arma peligrosa para desbordar a Yamamoto; mientras la presencia de Benzema y Cristiano Ronaldo cerca del área debería intimidar a una zaga que sufre en el juego aéreo. Aun así, a pesar de las dificultades en el primer tiempo contra Atlético Nacional y de la fama de las defensas japonesas, no sobra recordar que únicamente Auckland City (en una jugada a balón parado) ha podido batir al portero Sogohata en este Mundial de Clubes.

Cristiano Ronaldo of Real Madrid pictured during Real Madrid training prior to their UEFA Champions League Final match against Atlético Madrid. San Siro, Milan, Italy. Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd 07814482222 27/05/2016
Cristiano Ronaldo. Foto: Focus Images Ltd.

Entre las virtudes de Kashima Antlers también encontramos su resiliencia a lo largo de todos los partidos. En los tres encuentros del Mundial de Clubes se ha observado la misma tendencia: el campeón de la liga japonesa ha jugado mucho mejor en las segundas partes que en las primeras. Merece la pena detenerse en este aspecto porque aquellos rivales que no han rematado a Kashima Antlers cuando parecía noqueado lo han terminado pagando caro. En el Mundial ha llamado la atención la capacidad del entrenador nipón, Masatada Ishii, para cambiar el rumbo del partido mediante las sustituciones. Una de ellas siempre ha sido Mu Kanazaki, máximo goleador del equipo en la J-League. El delantero estrella ha empezado siempre en el banquillo debido a unos problemas físicos, en un escenario que en principio no debería repetirse en la final. Ishii explicó en la conferencia de prensa previa al encuentro que estaba preparado para jugar los 90 minutos, aunque el técnico nipón deberá reflexionar si quizás sea mejor contar con él en los momentos decisivos -aunque sean menos minutos- que verse obligado a sustituirle cuando el equipo se la esté jugando y necesite su presencia sobre el césped. Pero si está cerca del 100% no habrá dudas.

“El resultado no va a cambiar nada para los clubes japoneses, pero sí tendrá un impacto importante para los seguidores de estos clubes y en los aficionados al fútbol en este país”.

Masatada Ishii, en la rueda de prensa previa a la final.

La fiabilidad del Real Madrid con Zinedine Zidane en el banquillo es indiscutible, pero para imponerse a Kashima Antlers necesitará que la pelota circule más rápido de lo que acostumbra en campo rival. No solo debe controlar el esférico y minimizar el peligro de contragolpe, sino activar a Modric, Kroos y Cristiano Ronaldo para desplegar un juego fluido que desarbole la zaga del anfitrión. Si el croata y el alemán tienen presencia en campo contrario, sin sentir en su cogote el pegajoso aliento de un adversario nipón, el Real Madrid se acercará muchísimo a la victoria porque sus atacantes gozarán de suficientes oportunidades para decantar la final. De su acierto y el peligro de las jugadas a balón parado, vitales en los partidos más importantes del Real Madrid en los últimos meses, dependerán en gran medida sus opciones de imponerse a Kashima Antlers sin sufrir más de la cuenta. El Real Madrid es muy superior y cuenta con piezas de primer nivel en el banquillo para cambiar el rumbo del partido si se complica, pero una final nunca es el momento indicado para confiarse y bajar la guardia. A nadie le regalan disputar la final del Mundial de Clubes.

Alineaciones probables: Real Madrid-Kashima Antlers, 11:30h

El empate al descanso y la victoria del Real Madrid al final se paga a 3.90 en bwin

Real Madrid vs Kashima - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

La consagración de Gaku Shibasaki.

Si no se va a Europa este diciembre o el próximo junio no será por falta de ofertas. De todos modos, no creo que le hiciese falta este partido para abrir los ojos a media Europa. No es Maradona ni Xavi, ok, pero suficiente para un Hoffenheim o similar.

Se me olvidaba. Después de este Mundial de clubes, creo que Japón tiene en Masatada Ishii a un entrenador excelente.

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