Spoonley le pone la alfombra roja a un superior Sanfrecce

Yokohama - kanegen

El equipo que más veces ha disputado este campeonato, y que consiguió un tercer puesto el año pasado, abrió el Mundial de Clubes de este 2015 que se disputa en Japón. Pero esta vez el rival, el Sanfrecce Hiroshima, campeón de la J. League, le cerró la puerta de los cuartos de final, y será el conjunto anfitrión el que se medira al T.P Mazembe.

El partido se disputó en un estadio de Yokohama que presentaba un aspecto bastante vacío, pero en el que retonaban los cánticos, más propios de un coro que de un afición, de los seguidores llegados de Hiroshima. Harime Moriyasu, el entrenador local, rotó bastante respecto al once habitual, aunque la respuesta de su equipo fue buena.

La idea del cuadro nipón en los minutos iniciales fue ceder el balón al equipo que prepara el español Ramón Tribulietx, que aceptó el reto con poca convicción, mostrando muchos problemas para generar ocasiones de peligro. Aun así parecía bastante igualado el encuentro en su arranque hasta una jugada en el minuto 9, en la que después de un centro sin aparente peligro, el guardameta neozelandés Spoonley dejó de forma inexplicable un balón muerto que Minagawa, en posición dudosa, empujó para marcar el primer gol del partido. La respuesta oceánica llevó apellido español, ya que en una acción más de rabia y fuerza que de calidad, Mikel Álvaro forzó una falta en la frontal para asustar por primera vez a un equipo que respiró 90 minutos de calma. La falta la impactó el propio centrocampista vitoriano en la barrera, justo antes de que el joven Notsuda se lesionara y de que Minagawa no firmara un doblete de milagro al no poder superar a Spoonley en un mano a mano. La sensación al descanso fue que el conjunto japonés era en general suficientemente superior a su rival como para jugar unas revoluciones por debajo de lo necesario y guardar fuerzas para el rival africano que esperaba al otro lado de la orilla.

Sanfrecce Hiroshima yoppy
La afición del Sanfrecce acompañó a su equipo en Yokohama. Foto: yoppy.

La segunda parte confirmó esas sensaciones, entre otras cosas por la falta de intervención del técnico español durante el descanso: confió demasiado a su plan inicial pese a que el partido no le estaba dando muchas esperanzas a los suyos. Así fueron pasando los minutos sin apenas sobresaltos hasta que el central Shiotani se incorporó al ataque, disparó y tras rozar el balón en un defensa, y con la inestimable nueva ayuda de un esperpéntico Spoonley, marcó el segundo y remató definitivamente el partido. Luego llegaron los cambios neozelandeses, pero tarde ya para agitar el encuentro. El campeón japonés, con toda justicia, estará en los cuartos de final del Mundial de Clubes.

Foto de portada: kanegen.

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