Nigeria también arrolla a México

Nigeria disfruta (Foto: Abby flat-coat).

La selección sub-17 de México, entrenada por Raúl Gutiérrez y que había eliminado a Italia, Brasil y Argentina, no pudo con Nigeria en la final. Empezó mejor, llevó el peso del partido en los primeros minutos, pero los africanos impusieron su superioridad a medida que avanzaba el encuentro. Anotaron el primero en un contraataque mal defendido por México, pues primero uno de sus defensores intentó anticipar en el centro del campo y llegó tarde, lo que dejó un hueco considerable a su espalda, y después Aguirre introdujo el balón en su portería cuando intentaba blocar el disparo de Yahaya. Precisamente Yahaya, el extremo izquierdo de Nigeria, fue uno de los mejores a partir de ese momento. Destrozó a México a la mínima que tuvo metros por delante. Agarraba el balón en el costado zurdo y se metía por dentro y regateaba por fuera con una facilidad pasmosa. Se trata de un futbolista muy hábil y rápido. Eléctrico. Creó mucho peligro y hasta pudo anotar el segundo antes del descanso, pero se topó con la madera.

No obstante, México también gozó de algunas oportunidades para empatar. Pero apareció Alampasu, el guardameta nigeriano, que se mostró muy seguro. Paró las ocasiones más claras, sobre todo un remate de cabeza de Ochoa y otro de Jaimes en una jugada a balón parado, y se mostró sólido en el juego aéreo. Sorprende porque ha transmitido esta seguridad a lo largo de todo el torneo, algo que no suele ser habitual en los porteros de su continente, y mucho menos en los de su edad. Aun así, Alampasu tuvo menos trabajo que su homólogo Gudiño, menos inspirado que ante Argentina o Brasil. En una jugada sin demasiado peligro, el guardameta mexicano dejó el balón muerto dentro del área al ser incapaz de blocar un disparo lejano de Muhammed, el lateral diestro de Nigeria. Ahí apareció Iheanacho, más intermitente hoy, para empujarlo a la red. Tras una hora de partido, Nigeria había sido muy superior, pero iba ganando por dos goles que llegaron propiciados por graves errores individuales de México. El conjunto africano se sintió incluso más cómodo tras el 2-0 y sentenció con un golazo de falta de Muhammed Musa, que la clavó por la escuadra. Mención especial para este lateral, que no para de subir por la banda derecha. Todo un incordio para sus rivales.

Nigeria se proclamó de este modo campeón del Mundial sub-17 por cuarta vez en su historia y con autoridad, pues ha superado con claridad a todos sus rivales. Ha anotado 28 tantos (una media de 4 por encuentro) y sólo se le ha resistido un partido, ante Suecia en la segunda jornada. Y aun así los nigerianos tuvieron la oportunidad de volver a medirse ante este mismo rival en las semifinales. Iheanacho, Nwakali, Muhammed, Alampasu y Yahaya han producido un fútbol magnífico a lo largo del torneo. Habrá que recordar sus nombres.

Foto de portada: Abby flat-coat

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