Un Mundial sub-20 de porteros

zaccagno-portero-italia-sub20 Marcadorint

La portería es una de las demarcaciones mejor cubiertas en el Mundial sub-20 que se está disputando este mes en Corea del Sur. Varias selecciones disponen de arqueros de garantías en una posición que a menudo suele suponer un dolor de cabeza en los torneos de fútbol base, pues se trata de edades en las que se acusa la falta de experiencia y se protagoniza algún que otro fallo grotesco por errores de concentración o porque se miden mal los centros laterales. Sin embargo, en este Mundial sub-20 los guardametas han mostrado unas notables prestaciones. Varios de ellos fueron decisivos en cuartos de final.

Santiago Mele (Uruguay)

Santiago Mele fue el héroe de la selección charrúa en la tanda de penaltis contra Portugal. Se tiró al lado correcto en seis de los siete lanzamientos y detuvo los tres últimos tiros de los lusos desde los once metros, destapándose como un gran especialista en esta labor. Sin embargo, esto es solo el titular de un torneo extraordinario del portero celeste. Uruguay no encajó ningún tanto en los cuatro primeros partidos y las dos únicas dianas concedidas llegaron precisamente en el choque contra Portugal, en dos jugadas en las que poco se le puede achacar a Mele, que también dejó varias paradas de mérito. El arquero uruguayo transmite mucha serenidad a la línea defensiva y destaca por su capacidad para estirarse hacia las cuatro esquinas de su portería. Hasta ahora se ha mostrado seguro en el juego aéreo y pocas veces concede rechazos.

Jonathan Klinsmann (Estados Unidos)

Si Venezuela no derrotó a Estados Unidos hasta la prórroga fue, en gran medida, por la exhibición de Jonathan Klinsmann. Su apellido no engaña, el hijo del exseleccionador norteamericano Jürgen Klinsmann es el portero de la sub-20 estadounidense. Empezó el Mundial con una actuación horrosa ante Ecuador, en la que transmitió nerviosismo a sus compañeros y demostró sus flaquezas en el juego con los pies con una pérdida que originó uno de los goles sudamericanos, pero desde entonces fue mejorando. Klinsmann brilla cuando los disparos rivales le exigen reaccionar de forma rápida, pues es ágil en las estiradas y suele poner las manos duras para que el rechazo se vaya lo más lejos posible. También suele ser rápido a la hora de salir en potenciales jugadas de uno contra uno frente al delantero rival, pero su dominio del juego áereo despierta dudas porque Klinsmann junior se suele quedar bajo palos. A lo largo del torneo, Estados Unidos no fue una selección que defendiera con especial contundencia las jugadas a balón parado: les remataron muchas acciones de estrategia.

Andrea Zaccagno (Italia)

Otro de los que brilló en cuartos de final fue el guardameta italiano, Andrea Zaccagno. No es el mejor portero de su país entre los menores de 20 años, un honor que corresponde a Gianluigi Donnarumma, y ni siquiera es el segundo si tenemos en cuenta que Alex Meret ya ha ido convocado con la absoluta. Sin embargo, Zaccagno es quien defiende el arco transalpino en este Mundial y está brillando en la enésima demostración de la fiabilidad de los porteros de escuela italiana. Zaccagno apenas comete errores, como si no tuviera puntos débiles evidentes: domina el juego aéreo y rara vez se queda a media salida, vuela para cubrir cualquier rincón de su meta y nunca concede segundas oportunidades a los delanteros rivales. Este portero nacido en Padua y fichado por el Torino tras ser un habitual en las categorías inferiores italianas también atesora personalidad en cada una de sus acciones. Este curso solo disputó tres encuentros con la Pro Vercelli, equipo de Serie B, así que el Mundial sub-20 es el primer gran escaparate para este prometedor portero.

Zaccagno consuela a Meret tras perder la final del Europeo sub-19 el pasado verano.
Zaccagno consuela a Meret tras perder la final del Europeo sub-19 el pasado verano.

Wuilker Faríñez (Venezuela)

El portero del Caracas es otro de los nombres destacados del torneo. Quizás no ha tenido que emplearse tanto como los porteros aquí mentados, pero es una de las estrellas de la selección venezolana, semifinalista del Mundial sub-20 por primera vez en su historia. Faríñez tardó 507 minutos en encajar su primer gol en el campeonato, una cifra que habla por sí sola. La solidez de la Vinotinto se ha edificado en un sistema defensivo rocoso, que dificulta que los adversarios lleguen con frecuencia al arco sudamericano, pero cuando le disparan Faríñez siempre responde. Seguro en todas sus intervenciones, Faríñez ataja balones como si untara sus guantes con pegamento antes de los partidos e intimida a los delanteros rivales con su buena colocación. En algunas ocasiones duda en los centros laterales, pues no se trata de un portero particularmente alto (176 centímetros según la web de su club) pero suele compensar este déficit con una potencia de salto impresionante. Fariñez contó en una entrevista que era delantero hasta que a los 14 años se puso los guantes. Ahora ya ha debutado con la absoluta.

Abraham Romero (México)

La selección mexicana no desplegó un fútbol brillante a lo largo del Mundial sub-20, pero a pesar de ello se quedó cerca de las semifinales. Cayó ante Inglaterra, y uno de sus mejores jugadores fue el portero Abraham Romero. Más allá de la estrella de la selección, el mediocentro y capitán Alan Cervantes, Romero completó un buen campeonato. Ya fue el arquero titular de la selección sub-17 en el Mundial de 2015, cuando el Tri fue semifinalista. Dos años más tarde este guardameta nacido en Estados Unidos ya no juega en su país de nacimiento, sino en Pachuca, uno de los clubes que mejor trata el fútbol formativo en México, y sigue siendo un asiduo en las convocatorias de la selección. En el Mundial sub-20 se ha mostrado sobrio y ha lucido sobre todo en las acciones de uno contra uno, en las que sale siempre a gran velocidad y usa genial su cuerpo para achicar el marco ante los delanteros rivales.

Fotografías: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

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