Cara y cruz

Aboagye Ghana Granada- MarcadorInt

La selección sub-20 de Ghana, que ni por asomo había convencido en el debut frente a Austria, arrolló a Argentina en la segunda jornada de la fase de grupos del Mundial. El conjunto africano arrasó al sudamericano y expuso a la luz pública todas las carencias del combinado dirigido por Humberto Grondona. Y, sin embargo, solo ganó por 2-3 y sufrió hasta el último suspiro para sumar tres puntos que encarrilan el pase a los octavos de final. Argentina, en un arreón final de 20 minutos, estuvo cerca de empatar un choque desequilibradísimo. Está obligada a ganar a Austria para clasificarse para la siguiente fase.

Un centro del campo dinámico

Entró en el once inicial Aboagye -Balón de Bronce del último Mundial de la categoría- y mejoraron las prestaciones de Ghana respecto al debut. El capitán africano, que ha jugado (poco) en el Granada B en las dos últimas campañas, agilizó la circulación de balón en el centro del campo. Jugó a pocos toques, recibió el balón bastante cerca del mediocentro Donsah y lo llevó a la frontal del área rival. Superaba adversarios con giros, cambios de ritmo y pases que encontraban a compañeros más adelantados. Aboagye se entendió a la perfección con Yaw Yeboah, centrocampista del Manchester City, que ejerció de box-to-box clásico. Yeboah se convirtió en un dolor de cabeza para la zaga argentina, pues resultó indetectable para un conjunto inestable a nivel defensivo con sus constantes incorporaciones desde la segunda línea. Ambos fueron claves para que Ghana dominara la posesión, atacara sin cesar y se plantara con facilidad en tres cuartos, donde recuperaba el balón cada vez que lo perdía. Además, entre Yeboah y Aboagye generaron la acción del 0-1, en la que el jugador del Granada asistió a Benjamin Tetteh antes del descanso.

Ghana U20

Parcela ofensiva de Ghana. Infografía: sharemytactics.com

Mención especial para el choque de Donsah como mediocentro por detrás de los dos centrocampistas mencionados anteriormente. El futbolista del Cagliari dotó de equilibrio al conjunto ghanés y permitió que sus dos compañeros se desplegaran en ataque sin tener que preocuparse por lo que ocurría a su espalda, donde Donsah estaba raudo para barrer posibles contragolpes. Neutralizó al enganche argentino, Tomás Martínez, cuya actuación fue muy discreta.

Peligro al contraataque

Con el marcador a favor y después de controlar por completo el encuentro durante el primer tiempo, la segunda mitad permitió que Ghana explotara su faceta contragolpeadora. Sobre todo a través de sus dos extremo, Attobrah en la derecha y Samuel Tetteh en la izquierda. Precisamente el futbolista que ocupaba el perfil zurdo fue uno de los activos más desequilibrantes de la selección africana y asistió a Aboagye en la transición que supuso el 0-2. Ese tanto fue precedido por un córner a favor de Argentina. La albiceleste se mostró como un conjunto especialmente vulnerable en defensa: los tres centrales no bastaban para neutralizar el poderío ofensivo de Ghana, los carrileros cedían demasiados metros a su espalda y tanto Cubas como Tripichio se vieron superados por el portentoso centro del campo africano descrito anteriormente. Si a eso le sumamos que la selección tiende a partirse, como ya vimos en el Sudamericano e incluso en el Mundial sub-17 de 2013 en el que vimos a varios de estos jugadores bajo las órdenes de Grondona, Ghana se encontró con un escenario propicio. El 0-3 llegó en el 68′ después de que una pérdida de Mammana en la frontal de su área que terminó en penalti. Batalla evitó algunos goles a lo largo del choque, pero solo tampoco basta para sostener a Argentina en sus peores días.

Potencial ofensivo argentino

Sin embargo, tras 70 minutos, Argentina despertó. Con el 0-3 y sin nada que perder, empujó y Ángel Correa se vio acompañado por primera vez en todo el choque. A nivel ofensivo, el delantero del Atlético de Madrid había sido la única nota positiva de la albiceleste hasta entonces, pues mostró varias veces su capacidad para generar peligro incluso cuando recibe a 35 metros del arco rival. Es suficientemente creativo y desequilibrante como para apañárselas casi sin ayuda. Con media docena de atacantes sobre el césped, Argentina inclinó el campo y se encontró con un regalo del guardameta africano Ati, propiedad del RB Salzburgo y que hasta ese momento había cuajado dos partidos sensacionales. No obstante, se le escapó un centro lateral y afloraron las dudas en Ghana, que fue incapaz de congelar el choque en los últimos 10 minutos. Marcó Buendía en el 90′ y Argentina se quedó muy cerca de empatar en el descuento. En su peor día, le faltó muy poco para rascar un punto. Posee calidad de sobra para imponerse ante la mayoría de rivales, pero no siempre sabe canalizarla. Sólo han sumado un punto ante Panamá y Ghana.

Foto de portada: MarcadorInt (Aboagye).

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