Son días de fútbol en Nueva Zelanda

Auckland

En Auckland, donde los usos y costumbres de la ciudad en junio se parecen a los de cualquier invierno inglés, el fútbol se cuela entre los deportes tradicionales neozelandeses y aparece en los periódicos y en las vallas de la terminal de llegadas del aeropuerto. Incluso la señora de sesenta años que trabaja en la aduana sabe que se está jugando un campeonato internacional y no se sorprende cuando el viajero le dice que ha venido a eso, a ver los partidos. El New Zealand Herald le dedica casi una página entera a un juego que vive oculto a la sombra del rugby. Sky Sport, por ejemplo, emite hoy montones de encuentros del deporte nacional; en directo, en diferido, highlights… Y de todas las modalidades posibles. Del Mundial Sub-20 de fútbol no hay noticias en la programación televisiva, aunque cierto es que este martes es el segundo y último día de descanso antes de que arranquen los octavos de final.

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El NZH hace ya una previa del partido que indudablemente centra el interés de la población local: el Nueva Zelanda-Portugal del jueves en Hamilton, que podría constituir todo un hito en la historia del balompié del país. Nunca una selección all-white ha alcanzado los cuartos de final de un Mundial en ninguna categoría. Las dos veces que logró clasificarse para esta misma fase en torneos sub-17, fue derrotada con claridad. Ahora, tras conseguir ante Myanmar el primer triunfo de todos los tiempos en un sub-20, sueña con contradecir a los pronósticos y superar a la subcampeona europea, una Portugal que se postula como una de las grandes candidatas al título.

FullSizeRender (1)La página del New Zealand Herald de este martes dedicada al Mundial Sub-20 de fútbol (Foto: marcadorint.com)

A la misma hora pero un día antes (19:30 en Nueva Zelanda, 09:30 de la mañana en la España peninsular), el North Harbour Stadium de Auckland acogerá un encuentro que levanta menos expectación: el Ucrania-Senegal. En los de Europa del Este juegan futbolistas tan interesantes como Kovalenko, autor de un hat-trick en el partido que definió el primer puesto del grupo A ante Estados Unidos, y el portero Sarnavskiy. Ambos pertenecen a la disciplina del Shakhtar Donetsk y el primero de ellos fue una pieza fundamental en el juvenil que acabó subcampeón de la Youth League, sólo superado por el Chelsea en la final de Nyon. Y aunque incluso en la calle comercial y de agitación nocturna por antonomasia de la ciudad hay carteles recordando que la fever pitch ha llegado al país, es poco probable que el partido de mañana alcance la misma afluencia de público que el inaugural, en el que precisamente Ucrania empató a cero ante la anfitriona Nueva Zelanda. Aquel día se rozó el lleno y los responsables del estadio se muestran confiados de que ocurra lo mismo en las últimas fases: “Para la final ya se han vendido 22.500 entradas. Tenemos un aforo de 25.000. Esperemos que en la semifinal haya lleno también”.

AucklandEl North Harbour Stadium, el escenario de los partidos más importantes del Mundial Sub-20 de Nueva Zelanda (Foto: marcadorint.com).

El cartel mediático bajo del Ucrania-Senegal restará probablemente espectadores al duelo de mañana (el estadio, además, está a casi 40 minutos en transporte público desde el centro de la ciudad). Pero es el típico encuentro que podría reforzar, sin embargo, el argumento que manejaba esta mañana el columnista del New Zealand Herald, Michael Burgess, que venía a decir en su artículo de opinión que “La FIFA no lo ha hecho todo mal”. En él, el periodista valoraba positivamente que, pese al escándalo de corrupción que está siendo investigado y que él mismo censura, el órgano de gobierno del fútbol mundial ha procurado extender el deporte por todo el planeta y mejorarlo en cualquier zona. Citaba ejemplos como el papel de Costa Rica en el último Mundial de Brasil, el de la propia Nueva Zelanda en 2010 en Sudáfrica –cuando fue la única selección que no perdió- o la histórica clasificación de Tahití para la Copa Confederaciones 2013. Y aunque como país organizador de un evento de tanta magnitud como un Sub-20 se podría pensar que el NZH es parte interesada a la hora de defender a la FIFA, otro de los argumentos que presenta es irrefutable y nadie mejor que los neozelandeses para conocerlo de primera mano: “En cricket y en rugby ha habido un inmovilismo que ha mantenido el status quo, impidiendo, en el segundo caso por ejemplo, que selecciones talentosas como Samoa, Tonga o Fiji tuvieran más peso en las federaciones internacionales”.

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