La reconversión de Mervo

Mervo Hungría MI

Terminada la fase de grupos del Mundial sub-20, llama la atención la presencia de un futbolista húngaro entre los máximos goleadores del torneo. En tres encuentros, Bence Mervo ha anotado cuatro goles. Desglosados, un hat-trick ante Corea del Norte y un gol antes Brasil. Sin embargo, sus registros resultan llamativos porque pese a lucir el “9” a la espalda Mervo siempre pareció cualquier cosa excepto un delantero centro de área. Pero en este campeonato estamos descubriendo una nueva faceta del magiar que habrá que tener en cuenta de cara al futuro.

Con apenas media docena de encuentros en el fútbol profesional con el Györ, las referencias sobre Mervo se reducen a sus actuaciones con las distintas selecciones de Hungría en categorías inferiores. Allí, ya en los múltiples amistosos previos al Europeo sub-19 que se organizó en el estado magiar, lucía el número dos y actuaba en el centro del campo. Normalmente como interior, protegido por un mediocentro. Y pisaba área. Mucho. Muchísimo. Llegaba a la frontal en cada acción de ataque de Hungría. Así, por ejemplo, calentó para el Europeo anotando un hat-trick contra Ucrania en un amistoso. Semanas más tarde gozó de un rol secundario en el Europeo (ya con el dorsal 8) y pasó desapercibido por la mayoría pese a anotar un gol contra Portugal. Se le veía instinto para aparecer por sorpresa allí donde caía el balón, pero no se dejó ver mucho.

No obstante, en Nueva Zelanda apareció como delantero centro, con el 9 a la espalda, y se presentó en sociedad anotando tres tantos en su debut. De golpe, Mervo ha exhibido una paleta de recursos propia de un magnífico atacante. “Mejor 9 conceptualmente que he visto en el torneo”, me advirtió Axel después del choque contra Brasil en la segunda jornada, cuando los magiares cayeron por un corto 2-1 pese a jugar 75 minutos con un hombre menos. Y no iba desencaminado, pues traza desmarques profundos e incisivos, amenaza la espalda de la defensa rival y ataca con determinación los centros laterales. No duda en ir al remate e incluso ha dejado buenas maniobras técnicas en espacios reducidos. Es bastante fuerte y también protege el balón ante los centrales rivales cuando el duelo le exige chocar. Y el tercer gol ante Corea del Norte no lo marca cualquiera.

Cambió el seleccionador con la llegada del alemán Bernd Storck y mejoró Hungría en el Mundial sub-20. Ahora compite mucho mejor que en el Europeo sub-19, pues es un conjunto más compacto en el centro del campo y sólido en el apartado defensivo. Su propuesta de fútbol asociativo, quizás más atractiva, se ha visto matizada, pero al menos ha minimizado las pérdidas en campo propio que le costaron cerca de una decena de goles en el Europeo organizado en su país. Ahora es más difícil derrotarles. Les toca demostrar la mejoría ante la Serbia de Paunovic.

Foto de portada: MarcadorInt.

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1 comments

Pero a Hungría le ha tocado el grupo que le ha tocado. Y él ha rendido bien también contra Brasil y Nigeria. En cualquier caso, es un jugador estimulante por cómo se mueve cuando nunca ha sido un nueve. De ahí el interés y el texto.

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