Serbia se impone en la tercera prórroga

Nemanja Maksimovic Serbia Edu Ferrer Alcover

Al cuarto de hora de partido algunos pensamos que Serbia podía resolver la segunda semifinal del Mundial sub-20 por la vía rápida y emular lo logrado por Brasil unas horas antes. El conjunto de Veljko Paunovic saltó al césped con las ideas muy claras: creía que el punto débil de Mali se encontraba a la espalda de la línea de zagueros y buscó constantemente sorprender con balones largos y cruzados para los desmarques de ruptura de sus extremos, de movimientos incisivos y agresivos. Así amenazó Andrija Zivkovic en una ocasión en la que cayó en fuera de juego, pero a la segunda no perdonó. Maksimovic filtró un pase medido para el extremo serbio, cuyo pulso no tembló ante el guardameta africano.

Serbia había necesitado menos de 5 minutos para abrir la lata y los compases posteriores al tanto de Zivkovic fueron de una superioridad bárbara. Los serbios insistieron una y otra vez en sorprender a la espalda de la defensa maliense, pero también hicieron daño por ambas bandas. Los carriles exteriores se convirtieron en autopistas por donde los laterales Gajic y Antonov se incorporaban a toda velocidad sin que los extremos rivales les siguieran hasta el final en la mayoría de las acciones. Así se edificó una fase de juego en la que Serbia llegó por ambos flancos con enorme facilidad y en la que se quedó a centímetros de ampliar su diferencia. La ocasión más clara la desperdició Sergej Milinkovic-Savic, en un tiro que Souleymane Coulibaly repelió sobre la línea.

Mali vs Ghana - Football tactics and formations

Con el avance del primer tiempo el dominio se matizó y Mali empezó a salir de su campo. A diferencia de otras tardes, fue Aboubacar Doumbia quien asumió mayor protagonismo por la banda izquierda del conjunto africano. Pidió el balón, encaró, dribló y superó a rivales con relativa frecuencia. Así obligó a recular a Serbia y poco a poco se le sumaron Souleymane Diarra y Samassekou. Se acercó tímidamente el verdugo de Ghana y Alemania, pero no golpeó de verdad hasta que se vio tocada de muerte: Milinkovic-Savic no llegó a rematar dentro del área porque Souleymane Coulibaly se anticipó de forma providencial y en el contraataque posterior Mali igualó la contienda gracias a un zapatazo del lateral zurdo Youssouf Koné. Los cinco minutos que separaron el 1-1 del descanso fueron un infierno para la selección serbia, noqueada tras el tanto ante el empuje africano, y más al ver que Mali cargaba área con muchos futbolistas.

Genk Serbia Milinkovic-Savic Foto:Edu Ferrer Alcover

Milinkovic-Savic perdonó dos ocasiones claras para el 2-0. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

Esta misma tendencia continuó durante el segundo tiempo, con Mali más cómoda a medida que corría el reloj. Fueron momentos de sufrimiento en Serbia, de posesión africana y de dudas en ambos conjuntos, con muchos kilómetros en sus piernas. Serbia venía de superar a Hungría en la prórroga y a Estados Unidos en una agónica tanda de penaltis mientras Mali también había necesitado de los lanzamientos desde los once metros para eliminar a Alemania en la ronda anterior. Mali parecía más fresca y Rajkovic acudió al rescate de su equipo con varias intervenciones de mérito bajo palos, tanto en disparos lejanos como en acciones de uno contra uno. Veljkovic, central del Tottenham, también leyó bien las intenciones de los malienses, robó bastantes balones y se mostró expeditivo en tareas defensivas. Sin embargo, dos de los atacantes más destacados de la selección maliense a lo largo del torneo aparecieron con cuentagotas: ni Gbackle ni Adama Traoré marcaron las diferencias como se esperaba de ellos.

En cambio, sí que se mantuvo firme el central Souleymane Coulibaly, uno de los mejores jugadores de Mali en el encuentro decisivo. A la sombra de su compañero Maiga en el eje de la zaga a lo largo del Mundial, evitó varias ocasiones claras cuando Serbia volvió a empujar en el tramo final de partido. Mejoró el conjunto de Paunovic con la entrada de Saponjic, delantero de 18 años. El punta del Partizán dinamizó de nuevo el ataque balcánico, cayó a bandas, se peleó con los centrales, presionó y generó problemas a la zaga maliense. Aunque quien más cerca estuvo de marcar fue Gajic con un disparo desde la frontal del área que se estrelló en la cruceta. Tras una segunda mitad sin demasiadas ocasiones, aunque suficientes para decantar la balanza, en un partido de control que no terminaba de romperse estaba destinado a decidirse en la prórroga.

Milos Veljkovic Serbia - Focus

Milos Veljkovic pertenece al Tottenham pero ha estado cedido en Middlesbrough y Charlton Athletic esta temporada. Foto: Focus Images Ltd.

El respeto y la precaución presidieron el suplemento hasta que Saponjic, el hombre de los momentos importantes, desequilibró el marcador a la salida de un córner con un cabezazo en el área pequeña. El ariete de 18 años ya forzó la prórroga en octavos cuando peor lo pasaba Serbia para luego asistir en el gol decisivo contra Hungría y volvió a aparecer en la semifinal para encarrilar el pase de su selección al partido definitivo. Con el 2-1 Mali se abrió en busca del empate, se partió y abrió la puerta trasera para que se colaran los atacantes serbios una y otra vez, aunque la sentencia en forma de 3-1 jamás llegó por la falta de acierto de los balcánicos. Sin embargo, tampoco sufrieron después de que Youssouf Koné fuese expulsado en el minuto 113. Brasil espera en la final de un torneo que los serbios no disputaban desde 1987, cuando Yugoslavia se proclamó campeona del mundo en categoría sub-20 de la mano de Jarni, Boban, Mijatovic, Suker y Prosinecki.

Foto de portada: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

Related posts

Deja un comentario

*