Varias formas de competir

La selección austríaca de Andreas Heraf perdió su primer partido en el torneo. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

Austria ha alcanzado los octavos de final del Mundial sub-20 sin perder ningún partido pese a compartir grupo con Argentina y Ghana, dos de las principales candidatas a alzar el título. Sólo ha marcado tres goles, pero apenas ha encajado dos. Aunque más allá de sus cifras, el combinado austríaco afronta las eliminatorias del Mundial con optimismo. La segunda posición de su grupo le ha emparejado con Uzbekistán en octavos y en cuartos le esperaría el ganador del Senegal-Ucrania, por lo que el camino hasta semifinales está libre de gigantes intimidatorios.

La selección de Andreas Heraf, además, está compitiendo sin los dos mejores futbolistas de la generación 95-96. Tanto Sinan Bytyqi (propiedad del Manchester City, que lo cedió al Cambuur en enero) como Valentino Lazaro (RB Salzburgo) se han perdido la cita de Nueva Zelanda por lesión. Austria ha corregido con trabajo colectivo la ausencia de sus dos estrellas, mediapuntas con capacidad para filtrar el último pase, peligroso tiro y cierto desequilibrio. De hecho, el conjunto centroeuropeo ha mostrado dos registros bastante distintos. Pero efectivos.

Bytyqi 2

Sinan Bytyqi, pieza clave de Austria, se ha perdido el Mundial sub-20.

El más reciente es la versión ultraconservadora que vimos ante Argentina. Ante la superioridad sudamericana, Austria dio entrada a varios futbolistas de corte defensivo, reforzó el centro del campo y lo pobló para obstruir todas las líneas de pase a los talentosos atacantes de la Albiceleste, hasta frustrarlos. El equipo austríaco fue sólido, compacto, solidario en el centro del campo como pocos en torneos de categorías inferiores. Obligó a Argentina a jugar por fuera y ahí Austria ganó el partido, pues sus defensas centrales dominaron por completo el juego aéreo.

“Hemos conseguido algo increíble. El partido no fue bonito de ver, pero importa el resultado. Hemos resistido muy abajo, pero de forma muy activa y con un trabajo táctico sobre el balón para estrechar los espacios. Normalmente lo vemos en los últimos minutos para aguantar un resultado, pero hoy ha sido más de media hora: el doble cinco por el que hemos apostado ha sido algo excepcional. Jugar así es poco divertido, pero el resultado nos dio la razón. No estuvimos tan frescos como en los dos primeros partidos. Cuando uno logra superar este grupo tan difícil puede considerar posible hacer algo en octavos de final”. Andreas Heraf, después del 0-0 contra Argentina.

Heraf Austria sub - Edu Ferrer AlcoverAndreas Heraf, seleccionador de Austria sub-20.

La otra versión de Austria la vimos en el primer tramo frente a Ghana y también contra Panamá. En estos duelos Austria aprovechó su versatilidad táctica para generar problemas a partir de una buena presión. No siempre era una presión excesivamente adelantada, pero sí localizada en el punto adecuado. Los austríacos decidieron a menudo dónde iban a morder y dónde querían recuperar el balón. Así pues, es habitual ver a la pareja de delanteros encimando a los centrocampistas rivales para desviar la circulación de balón a la banda, donde tienden la emboscada. Se juntan el extremo, el mediocentro de ese perfil y el lateral para cerrar todas las vías de escape y dificultar el pase. Si recuperan el balón, contragolpe y jugada finalizada.

Además, cuando ataca Austria se suele colocar bien en campo rival. El equipo acompaña las jugadas, se planta a partir de la línea del centro del campo y se lanza con agresividad a por la pelota cuando la pierde, para forzar el pelotazo o la pérdida cerca del área contraria. En este tipo de acciones es especialmente útil el mediocentro Rasner, que lee el juego de maravilla e interpreta muy bien cuándo toca morder y cuándo es mejor replegarse para evitar que alguien le sorprenda a su espalda. Esta versión generó problemas a Ghana y Panamá, aunque también exige un mayor desgaste físico y no siempre es posible mantenerla a lo largo de los 90 minutos. Tampoco durante todo el torneo, por supuesto.

También la vimos en el último Europeo sub-19, cuando el técnico austríaco casi dio una ponencia sobre los beneficios de una buena presión y la necesidad del combinado austríaco de conjuntarse para competir. Heraf dirige a la sub-19 (y sub-20) de Austria desde 2008 y seguramente habrá aprendido mucho del Mundial de 2011, cuando los austríacos se despidieron con un pobre bagaje de un punto, cero goles a favor y 7 en contra, y de varias temporadas en las que no lograron clasificarse para los Europeos de la categoría. Ahora sueñan con emular a la generación semifinalista del Mundial de 2007.

Hay muchas selecciones que tienen mejores futbolistas que nosotros. En múltiples casos, como sucedió en la Ronda Élite con Rusia y Rumanía, nuestros oponentes tienen mejores jugadores. Hace dos años decidimos cambiar nuestro juego. Primero porque íbamos al exterior y jugábamos como si fuera un partidito de fin de semana en el que haces dos equipos y te pones a jugar. Entonces, como que sólo alineábamos a once futbolistas y nos poníamos a jugar, el oponente tenía mejores jugadores y perdíamos. Perdimos muchos partidos y les dije a mis futbolistas: “al final de este ciclo del año 95 está Nueva Zelanda. ¿Queréis ir a Nueva Zelanda”. Y dijeron que sí. Así que les expliqué que si seguíamos jugando como antes no iríamos a Nueva Zelanda.

Cambiamos un poco y ahora nuestro juego es más táctico. Todo lo que hicimos (contra Hungría) estaba preparado. Jugamos muy bien. Evidentemente, cuando marcas por partida doble en 20 minutos tienes un poco de suerte. Pero la presión, sobre todo en el segundo gol, fue perfecta. Lo entrenamos de ese modo. Sabíamos que Hungría dispuso de mucho tiempo para prepararse, vi muchos partidos, tengo 8 partidos suyos en DVD. Tienen muy buenos futbolistas y les gusta jugar, no lanzan balones largos, quieren jugar a fútbol. Esperamos sus errores y los cometieron. Por otra parte, tengo algunos buenos futbolistas y si tienen la opción de marcar, lo harán.

La filosofía de la Federación Austríaca de Fútbol coincide en algunos puntos, pero no en todos. Coincide en la presión, porque es parte del fútbol moderno. Y lo mejor de la presión es que no necesitas buenos futbolistas para realizarla: necesitas jugadores inteligentes que corran, presionen y ejecuten. Son movimientos sin balón. Si pueden correr, pueden presionar. Como entrenador examino muchos asuntos tácticos y miro muchos partidos del Red Bull Salzburgo (de Roger Schmidt entonces). Me he fijado en algunas de sus virtudes, porque es un equipo austríaco y tenemos una buena relación. Pero no jugamos como ellos.

 

(Declaraciones del 20 de julio de 2014, después de que Austria ganara a Hungría por 1-3 en el Europeo sub-19)

Fotografías: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

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