El futuro próximo de Uzbekistán

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Dos goles. Esa fue la diferencia que impidió que la selección absoluta de Uzbekistán se clasificase de forma directa para el Mundial de 2014 hace menos de un mes. Es cierto que jugarán el play-off asiático y tienen todavía opciones de meterse, como pasase en 2005, pero nunca antes habían estado tan cerca de satisfacer su anhelo mundialista. El grupo de futbolistas que ha conseguido acercarse tanto a lo más alto es en su gran mayoría el mismo que consiguió la histórica cuarta plaza de la Copa de Asia en 2011, y algunos de los jugadores más importantes de ese grupo, titulares todavía, ya estaban en aquellos partidos de clasificación para el Mundial de Alemania. La lectura negativa de todo esto es que quienes más han aproximado a Uzbekistán a la superélite –jugadores mediáticos como Geynrikh, Kapadze, Djeparov o Nesterov– ya han entrado en la treintena.

Para evitar que acercarse tanto al primer escalón del orden futbolístico mundial sea solo un bonito recuerdo en unos años es fundamental que surjan nuevas generaciones de futbolistas que puedan cubrir e incluso mejorar el nivel de talento saliente. Y Uzbekistán las tiene. La generación de 1994 hizo historia clasificándose hace dos años para los Cuartos de Final del Mundial sub 17 de México. Cayeron por dos goles ante la que acabó siendo subcampeona del mundo, Uruguay, pero dieron muy buenas sensaciones en todo el torneo. En noviembre de 2012 también fueron dos goles los que separaron a los sub 19 de Uzbekistán de los surcoreanos en la Semifinal del Asiático de la categoría. Una parte importante de aquel equipo que sorprendió en México estuvo en ese partido y en ese torneo –complementando a la generación de 1993–, al igual que está ahora en los históricos Cuartos de Final del Mundial sub 20 de Turquía.

En este torneo están dando la talla: han superado una Fase de Grupos complicada (con Uruguay y Croacia) y han vencido en Octavos a una Grecia que, por estilo, podría haber dado algo más que un susto a los máximos candidatos al trofeo. El (garantizado) futuro próximo de Uzbekistán, representado por esta sub 20, tiene más o menos este aspecto:

Once base de Uzbekistán sub 20

La impresión que está dejando Uzbekistán en el sub 20 es la de ser un equipo de buen funcionamiento colectivo, trabajador, solidario y compenetrado.  Asilbek Amanov es un portero correcto, con reflejos pero con alguna duda a la hora de salir o con los balones aéreos. Sardor Rakhmanov –que ya estuvo en México– y Boburbek Yuldashov son los centrales titulares. Son correctos en cuanto a contundencia y acostumbran a controlar bien el fuera de juego, pero tienen algún que otro problema en la defensa del balón parado. Ninguno de los dos estará disponible ante Francia por sanción, por lo que se intuyen ya problemas serios a la hora de controlar a los Bahebeck, Sanogo, Thauvin y compañía. Los laterales, Maksimilian Fomin y Tohirjon Shamshitdinov, son comedidos a la hora de desdoblarse en ataque pero rinden bien en defensa y cierran bien sus bandas.

En la elaboración y en el ataque por el carril central están siendo protagonistas 4 jugadores. Jamshid Iskanderov, mediapunta titular, ha llamado mucho la atención por la cantidad de trabajo que es capaz de realizar. Busca la portería rival, es preciso en el pase y sin balón no solo presiona arriba sino que también ayuda en defensa retrocediendo hasta alturas impropias de un ‘10’ y se ofrece en la salida de balón como si fuese un interior. Su lesión ante Uruguay ha provocado que Vladimir Kozak juegue más adelantado que de costumbre. Es un interior con protagonismo en el primer equipo del Pakhtakor Tashkent, gigante de la liga local. Tiene llegada desde segunda línea y sacrificio defensivo, algo que le permite adaptarse a circunstancias adversas (rivales que monopolizan la posesión) o a roles alternativos (ante Uruguay fue lateral izquierdo por la sanción de Fomin). Los otros dos restantes son futbolistas de la camada que ya estuvo en el Mundial sub 17 de 2011: Sardor Sabirkhodjaev y Mukhsinjon Ubaydullaev. El primero es un mediocentro elegante, que pese a ser el más posicional de los que juegan tiene también calidad y visión de juego como para dar un buen primer pase en la generación de la jugada. El segundo es un interior al uso con soltura al que la lesión de Iskanderov le ha convertido en titular.

En el ataque por bandas hay dos jugadores de trascendencia algo desigual hasta el momento. En la derecha está Abbosbek Makhstaliev, segundo delantero en el Mundial sub 17 al que se le nota todavía que no está completamente adaptado a su nuevo rol. Pese a ello, por ese costado está dejando buenos movimientos fuera-dentro y golazos como el 0-1 ante Grecia el martes. Por la izquierda tiene menos protagonismo y menos profundidad otro volante, Diyorjon Turapov. En la delantera se alternan dos ‘9’ distintos, ambos de 1993. El habitual en Turquía está siendo Igor Sergeev, un ‘9’ moderno con muchísima actividad fuera del área. Cae mucho a las bandas, pone centros y se acerca con frecuencia al mediapunta y al doble pivote para generar superioridad por dentro y hacer fluida la jugada de ataque. Al igual que otros puntas del torneo como el uruguayo Nico López, tiene muchos más gestos de segundo delantero que de ‘9’. Su sustituto es ideal para partidos en los que no hay posesión y hay que ser más directos y verticales: Abdul Aziz Yusupov. Es un perfil de ‘9’ más clásico, rematador, que pocas veces se acerca a bandas pero que siempre evita quedarse aislado en el área rival con sus ayudas en defensa, su presión y su búsqueda constante de robos a buena altura.

También tienen minutos en el equipo Jaloliddin Masharipov, volante o mediapunta, y dos delanteros que son los dos convocados que faltan por mencionar de los 6 que ya estuvieron en México y repiten en Turquía: Zabikhillo Urinboev y Jasurbek Khakimov (no confundir con Timur Khakimov, que sobresalió en el Mundial sub 17 y en el Asiático sub 19 pero no ha sido convocado).

Lo normal es que Francia sea semifinalista por su talento colectivo e individual y por el hecho de que Uzbekistán tiene que salir con una defensa nueva, menos compenetrada y más débil. Aun así, los uzbekos se merecen un reconocimiento. Caerán, pero lo importante es que son lo suficientemente válidos y talentosos como para dar que hablar en el presente y abastecer a la absoluta en un futuro no muy lejano. Uzbekistán está trabajando su fútbol base y no para de crecer a nivel continental. Siguiendo este camino, dentro de poco dejará de quedarse a dos goles de grandes éxitos.

Foto de portada: Nicolas Raymond.

3 comments

jaja ya tardabais en hablar de uzbekistan sub 20 jeje no creo que estos jugadores hagan algo en la absoluta o triunfen en europa…pero vere hoy el partido contra francia esperando la sorpresa jeje

La Francia que al final salió campeona del mundo ganó por 4-0. Los dos primeros goles fueron muy seguidos una vez pasada la media hora y a Uzbekistán le fue difícil remontar. Por lo deportivo y por lo anímico.

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