Inglaterra, eliminada en la Fase de Grupos del Mundial sub 20

Three Lions

Inglaterra llegaba a la última jornada de la Fase de Grupos con la necesidad de ganar o empatar a 3 o más goles para clasificarse para los Octavos de Final. El juego y la dinámica colectiva eran malos, y se atisbaba que sufrirían para ganar a una Egipto que pese a no haber puntuado había metido en problemas a Chile y a Irak. El formato del Mundial –que a partir de 2016 también será el de las Eurocopas absolutas– obligaba a Egipto a ganar por más de 3 tantos y le había dado la chance a Inglaterra de clasificarse ganando por la renta que fuese. Un mísero 0-1 le valía a los chicos de Peter Taylor para meterse en las eliminatorias finales. Pero no han sido capaces. Era previsible por los antecedentes. Pero el desarrollo del partido no fue tan previsible.

Taylor repitió la estructura del 4-2-3-1, dándole de nuevo el rol de mediapunta al que ha sido el mejor jugador de Inglaterra en el Mundial: Ross Barkley. Luke Garbutt entró en el lateral zurdo por la sanción de Potts y el único cambio motivado por motivos tácticos fue la entrada de Larnell Cole en la demarcación de volante derecho. El extrovertido y carismático Rabie Yassin repitió también el módulo del 4-2-3-1 que utilizó ante Irak sin excesivo éxito. Esta decisión supuso, por extensión, la repetición de la apuesta por Mahmoud Hamad en el doble pivote junto al mediocentro Ramy Rabia. Los faraones se volvieron a mostrar algo desacostumbrados a este sistema, en especial Gomaa y Trezeguet, interiores que jugaron de volante y mediapunta, respectivamente.

El guion del partido lo escribía Inglaterra. Egipto comenzó con muchas imprecisiones en su juego directo y vertical, lo que motivaba posesiones cortas y cesión indirecta de la iniciativa. Los ingleses comenzaron utilizando a James Ward-Prowse para la salida de balón, la mejor herramienta durante todo el Mundial pues el interior del Southampton siempre pretende ayudar a Coady, ofrecerse a los centrales y girarse para empezar a dañar. Pero poco a poco el equipo fue encontrando a los hombres de banda derecha. El lateral, John Stones, llevaba el balón hasta pasada la divisoria y los tres cuartos, donde Larnell Cole marcaba diferencias. El volante del Manchester United se acercaba siempre hacia Barkley y hacia el carril central, y su marcador, Mohamed Samir –que regresaba al once en detrimento de Mahmoud Wahid–, cometía la imprudencia de seguirle a todas partes. El deficiente marcaje, sumado a su poderío físico, sus condiciones técnicas con balón y su velocidad, hacía que la zaga egipcia siempre basculase demasiado. Con todo ello, la banda derecha quedaba libre por si Stones llegaba para meter un centro y, además, se generaban siempre al menos 3 líneas de pase entre el pivote Rabia y los centrales: Stones o Cole (según quién llevase la pelota), Barkley y Ward-Prowse. Para acabar de hacer daño, Luke Williams se acercaba para desbordar a los faraones a la medular. Era inevitable que generasen peligro.

Foto: Chris Brown

Estos hombres tuvieron alguna ocasión clara, como una que le sacó Mossad Awad en un paradón a Ross Barkley, pero la mayor parte del tiempo trabajaban para que el gol fuese cosa de Harry Kane. El delantero de los three lions volvió a demostrar su bajo nivel definidor perdonando en bastantes ocasiones a Egipto. La primera parte de Inglaterra fue bastante buena en términos de generación, pero lo fundamental es marcar. Egipto no tuvo nunca juego interior de calidad, y tuvo que jugársela al juego directo sobre el delantero Ahmed Hassan “Koka” (Rio Ave) y a las transiciones y contragolpes que lideraban Kahraba y Trezeguet. El primero hacía daño a Stones por lo mencionado en su papel en el ataque inglés pero también a Garbutt, pues cambiaba con frecuencia la banda. Gomaa, el jugador de tres cuartos más contrastado, apareció muy poco.

Ambos seleccionadores quisieron renovar sus ataques al descanso. Alex Pritchard, volante o mediapunta spur del que se hablan maravillas, entró por Williams con el objetivo de dañar también por la banda izquierda, algo que el del Middlesbrough apenas había hecho por su naturaleza de ‘9’. Por su parte, Yassin metió a Refat, atacante específico de banda, por Kahraba, una decisión sorprendente teniendo en cuenta que el doble pivote apenas generaba y que Gomaa y Trezeguet habían aportado mucho más con otra disposición táctica. El cambio le salió mejor a Inglaterra, que siguió dominando y haciendo daño con el fuera-dentro de Cole y con el desborde de Pritchard en la banda izquierda. Egipto siguió apareciendo solo con contragolpes y balones largos que motivaban transiciones. Cada vez sufrían más atrás con Samir cerrando mal, con Osama perdiendo en sus duelos con Pritchard y con los centrales superados por el potencial ofensivo del carril central inglés. Pero Harry Kane siguió fallando sus claras ocasiones de gol.

Peter Taylor centró a Cole y metió a Adam Reach por Ward-Prowse, retrasando a Barkley y debilitando el ataque posicional. Tuvo suerte de que no se notase, pues Inglaterra se volcaba buscando la victoria con criterio gracias a sus combinaciones. Al final, acabó quitando a Cole, clave en el primer tiempo, para meter a Christopher Long y atacar con dos puntas. En definitiva, para volcarse más pero de forma menos coordinada. Egipto optó por no cambiar el esquema y las sustituciones causaron situaciones extrañas, como Hamad de lateral izquierdo estando Samir (en lugar de un más lógico 4-3-3) o el propio Samir como volante derecho. Pese a las chocantes innovaciones, Egipto empezó a hacer más daño en sus transiciones y a tener más posesiones. Y tras haber sido perdonada en multitud de ocasiones, Trezeguet la adelantó en el marcador con un golazo posterior a un regate a Coady. 1-0 a falta de 10 minutos. Inglaterra necesitaba remontar. Siguió volcándose, pero Harry Kane siguió fallando. Y en un contragolpe recibió el 2-0 en el descuento. No dio tiempo para más.

Los egipcios celebraban la victoria sin ser conscientes al principio de que el margen de goles no les valía para jugar los Octavos de Final. Solo Irak y Chile pasan de ronda en este grupo. Inglaterra agachaba la cabeza. Había trabajado para llevarse una victoria, pero no transformó y acabó derrotada, eliminada y colista del grupo. Inglaterra no gana un partido en un Mundial sub 20 desde que lo hiciera ante México con gol de Michael Owen en la Fase de Grupos del Mundial de Malasia 1997. La quinta de Jamie Carragher. Esta es, sin duda, otra decepción más de Inglaterra en sus categorías inferiores.

3 comments

Hola David, me ha encantado el análisis táctico que has hecho del Inglaterra – Egipto. Coincido contigo en muchas cosas. Lo que e gustaría conocer es tú punto de vista sobre las diferencias entre interior y volante.
Muchas gracias.
Rafa.

Te comento. Generalmente existe esta confusión, y que yo sepa no hay un canon o un código fijo y rotundo que establezca los nombres de esas demarcaciones y de otras más, pero te voy a comentar las diferencias según la distinción que yo hago (y que creo que es la más extendida en España).

"Interior", como la propia RAE define, es alguien que juega "en la parte de adentro". Creo que en los equipos que juegan en 4-3-3 nadie tiene dudas de que hay un mediocentro y por delante junto a él pero por dentro dos interiores. Yo que sé, para ir ejemplificando: la selección española en la Copa Confederaciones ha usado a un mediocentro (Busquets) y a dos interiores (Iniesta y Xavi), como el FC Barcelona. Si en este caso se ve claro, en el 4-2-3-1 con doble pivote también debería verse claro. Es como si quitásemos a uno de los dos interiores del 4-3-3 para quedarnos con un mediocentro posicional y un interior formando el mencionado doble pivote (el interior lo sustituimos por un mediapunta para que el dibujo tenga sentido). Por ejemplo, en el Real Madrid esta temporada era muy típico ver un doble pivote formado por un mediocentro (Xabi Alonso) y un interior (Sami Khedira). El interior se distingue del mediocentro en un doble pivote por el recorrido que tiene y la altura que alcanza. A Xabi Alonso es difícil verlo en la frontal del área contraria, en cambio a Khedira sí es más habitual. Es el que se descuelga de esa pareja. Exactamente igual que en el 4-3-3 se descuelgan los dos interiores. Es lo mismo pero en vez de 2, 1. Ahora bien, eso no implica que todos los dobles pivotes sean de mediocentro+interior. Si el entrenador quiere darle un toque defensivo al equipo desde su composición inicial pone a dos mediocentros posicionales uno al lado del otro para que, aunque no se genere tanto ataque por dentro, haya una muralla dura en fase defensiva que a los rivales les cueste superar. En esos contextos tendrán más peso los atacantes de banda o prevalecerá el juego directo sobre el delantero. Y si hay que remontar y hay que darle un toque ofensivo al equipo, alineas a dos interiores en doble pivote. No sé si me comprendes. "Pivote" suele ser utilizado como sinónimo de mediocentro, de '5'. Pero "doble pivote" es una estructura para la cual no se encuentran muchos sinónimos y está muy extendida. No implica que un "doble pivote" sean dos mediocentros alineados. El doble pivote del Real Madrid que te he contado no es de dos mediocentros alineados.

"Volante" es para mí un tipo de atacante de banda. Un interior juega por dentro pero un volante juega por fuera; esto es fundamental aclararlo en mi opinión. Ahora bien, el volante se puede confundir con el extremo, y de ahí viene la explicación siguiente. Un volante intenta ganar área con movimientos fuera-dentro, con tendencia hacia el carril central o con mucha movilidad, y que también busca recibir la pelota en la medular. Digamos que "tiene alma de centrocampista". Por su parte, un extremo intenta ganar área apurando la línea de fondo, recorriendo con velocidad su carril y metiendo centros. Es más "cuadriculado" en sus acciones, pero suele estar dotado de velocidad y regate. "Tiene alma de delantero". Son dos perfiles que se pueden diferenciar muchísimo (por ejemplo Patrick Ebert, el del Real Valladolid, es un volante derecho, mientras que Jesús Navas, ahora en el Manchester City, es un extremo derecho) o que pueden ser difíciles de distinguir. Y es que, aunque la mayoría de atacantes de banda son volantes (quedan pocos extremos puros), también se da la existencia de perfiles de jugador de banda que no es volante pero que tampoco es extremo, y que alterna comportamientos y acciones de un rol y de otro. Son atacantes de banda mixtos, enriquecedores para los equipos que los tienen, porque pueden dar diferentes soluciones en función de cómo defienda el equipo rival. Imagino que estás siguiendo el Mundial sub 20. Enver Cenk Şahin, el 13 de Turquía que juega por la banda derecha, es un perfil mixto. No se me ocurre ahora mismo otro, pero seguro que hay muchísimos más.

Espero haberte aclarado. He de decir también que hay una confusión que no creo que dependa de opiniones y lugares geográficos: un "mediocentro" no equivale a un "centrocampista". "Centrocampista" engloba a mediocentros de contención (Verratti), mediocentros creativos (el Pirlo de la Juventus, no el de Italia, que juega de interior por la presencia de De Rossi), interiores (Sami Khedira), volantes (Ebert) y extremos (Navas). Si se habla de centrocampistas, hay que especificar.

Creo que las denominaciones varían si hablamos de una parte de Sudamérica u otra, pero ya te digo que creo que esto es lo predominante en España y lo que uso yo.

Muchísimas gracias David, una magnífica explicación que está muy en línea con la mía. En cuanto a la definición de “interior” totalmente de acuerdo en el 4-3-3 del Barcelona (Xavi e Iniesta) o en el 4-2-3-1 del Madrid de Mourinho (khedira), en cambio con Del Bosque en la Eurocopa 2012, el doble pivote (Busquets-Xabi Alonso) era Xabi quién hacía la función de interior y Busquets de mediocentro defensivo (como ejemplo el gol de cuartos ante Francia de Xabi de cabeza llegando desde atrás).
Dónde mayor confusión hay desde mi punto de vista, es en los equipos que juegan el 4-4-2 clásico, aunque ocurre lo mismo que en el 4-2-3-1, uno de ellos es mediocentro defensivo y el otro es interior con llegada, mientras que los dos hombres de banda suelen ser volantes, en cambio a Míchel en el Real Madrid de la Quinta del Buitre se le clasificaba como interior derecha cuando jugaba por fuera (era un claro volante diestro y no un interior, ni un extremo porque no tenía velocidad ni uno contra uno para ganar línea de fondo).
Es cierto que quedan pocos extremos puros, quizás el ejemplo más claro de extremo hoy en día es Tello, hace unos años sería Overmars y un volante además de Míchel podría ser Beckham o Pedro León, como interior destacaría a Xavi, Beñat o Schuster hace unos años. No sé, si estarás de acuerdo conmigo.
Muchas gracias y un saludo.

Deja un comentario

*