Tercer asalto por la hegemonía asiática

Corea del Sur ya fue semifinalista en los JJOO de Londres. (Foto: Jon Candy)

El pasado 3 de noviembre de 2012, un empate a cero abría el campeonato asiático sub-19 disputado en los Emiratos Árabes Unidos. Corea del Sur e Irak fueron incapaces de marcar en su primer partido de la fase de grupos en el camino hacia el Mundial de Turquía ante unos 300 aficionados que vieron como Corea del Sur, una de las candidatas a ganar cada torneo en Asia, no podía anotar ningun gol ante una correosa selección de Irak. Los iraquíes terminaron el grupo por delante de los surcoreanos al anotar más goles en sus victorias contra China y Tailandia, pero lo celebraron sólo durante unas horas porque más tarde conocerían a su próximo rival: Japón.

No obstante, Irak dio la sorpresa y eliminó a la selección nipona. Después derrotó a Australia y volvió a enfrentarse a Corea del Sur, ya en la final. Otra vez. Justo dos semanas más tarde. Abrieron y cerraron el torneo. Y volvieron a empatar, en este caso a uno, gracias al gol anotado por la estrella Moon Chang-Jin en el descuento. El partido se decidió en una tanda de penaltis en la que Irak sólo fue capaz de transformar uno de sus lanzamientos, por lo que Corea del Sur se acabó proclamando campeona de Asia sub-19 pese a que, técnicamente, no le había ganado a Irak en ninguno de sus dos encuentros.

Y hoy, 7 de julio de 2013, Irak y Corea del Sur vuelven a encontrarse. Y lo hacen en el partido más importante de los tres que ha disputado esta generación asiática en el que ya se está convirtiendo en un clásico -como los España-Francia de los chicos de 1993, pese a que no se vaya a repetir en la final de Turquía-. Ahora no se decide un primer puesto de un grupo en el campeonato asiático ni un título de nivel continental entre equipos clasificados para un Mundial. Hoy se decide si Corea del Sur iguala las semifinales de 1983 o si Irak mejora el registro del 89, cuando alcanzaron los cuartos de final del Mundial sub-20. Se decide qué selección recordaremos dentro de unos años cuando repasemos a los cuatro mejores equipos del Mundial sub-20 de 2013: una Corea del Sur que, pese a no jugar muy bien hasta ahora, derrotó a la Colombia del genial Quintero o a una sorprendente selección iraquí.

Corea del Sur ya fue semifinalista en los JJOO de Londres. (Foto: Jon Candy)
Corea del Sur ya fue semifinalista en los JJOO de Londres. (Foto: Jon Candy)

Por lo tanto, está en juego la verdadera hegemonía de esta generación asiática. Está en juego qué equipo puede llegar a las semifinales de un Mundial sub-20 en una edición en la cual tres de sus cuatro representantes han alcanzado los cuartos de final. Irak, a la cual ya desgranamos antes del duelo contra Paraguay, tendrá que jugar sin su referencia Abdulraheem mientras que Ryu Seung-Woo y Kim Hyun, que se marchó tocado ante Colombia, son duda en Corea del Sur.

En el caso de que ninguno de los dos surcoreanos llegara en condiciones al encuentro de esta tarde, les costará muchísimo levantar el partido si Irak se adelanta en el marcador, como ha ocurrido en tres ocasiones en la fase de grupos. Les quedarán muy pocos recursos ofensivos: el balón parado, los pases de Kwon Chang-Hoon o el regate de Kang Sang-Woo. Sin embargo, su orden táctico volverá a ser una gran ventaja si el partido sigue un guion similar al de octavos e Irak debe remontar. Ni siquiera un espectacular Quintero lo logró. Aunque ambas selecciones se conocen muy bien.

El miércoles llegará la semifinal contra Uruguay, en la que un equipo asiático estará a un único paso de repetir los éxitos de Catar y Japón, finalistas del Mundial sub-20 en 1981 y 1999 respectivamente. Tras el partido por el bronce entre Corea del Sur y Japón en Londres, éste será otro pasito más del fútbol asiático. Otro más.

Pero antes, disfrutemos del partido de hoy. Será memorable.

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