Inglaterra en los Mundiales: desde 1966 hasta hoy

Geoff Hurst, en la derecha en esta imagen de 2012, sigue siendo el héroe del único Mundial ganado por Inglaterra (Foto: Focus Images Ltd).

Inglaterra lleva casi cincuenta años soñando con que se repitan las imágenes de 1966. Aquella victoria en la final del Mundial en Wembley ante Alemania Federal sigue siendo su único gran logro futbolístico en competiciones internacionales de selecciones. El país que inventó el deporte más seguido del planeta sólo ganó ese campeonato: el que jugó como local. El que se decidió con el famosísimo gol fantasma de Geoff Hurst, autor de un hat-trick en aquella tarde londinense.

 

Geoff Hurst, en la derecha en esta imagen de 2012, sigue siendo el héroe del único Mundial ganado por Inglaterra (Foto: Focus Images Ltd).
Geoff Hurst, en la derecha en esta imagen de 2012, sigue siendo el héroe del único Mundial ganado por Inglaterra (Foto: Focus Images Ltd).

 

Desde entonces, Inglaterra ni se ha acercado a repetir aquel logro. Cada Mundial lo empieza sintiéndose favorita, pero en cada Mundial acaba regresando a casa antes de tiempo y recibiendo muchísimos reproches de un periodismo y una afición que consideran que el único resultado válido es la victoria. En 1970, la Alemania de Beckenbauer y Gerd Müller se cobró la venganza y los echó en cuartos de final, en un partido disputado en la ciudad mexicana de León y que también se resolvió en la prórroga (3-2, con gol del Torpedo)

 

 

Aquello marcó el inicio de un periodo dolorosísimo, ya que la selección inglesa no logró clasificarse ni para el Mundial del 74 ni para el del 78. Un empate a uno en Wembley ante Polonia, con el equipo dependiendo de sí mismo en la última jornada, supuso la eliminación en la fase previa de 1974 y la destitución del Alf Ramsey, el entrenador que los había guiado al título en el 66. Aquel partido de octubre de 1973 aún es recordado por la gran actuación del guardameta polaco Jan Tomaszewski:

 

 

El fracaso de 1978 fue aún más humillante. Don Revie, el archienemigo del mítico Brian Clough, fue el elegido para sustituir a Alf Ramsey, y no logró clasificar a Inglaterra para la Eurocopa 76. Tras empezar también con mal pie la fase previa del Mundial 78, con una derrota ante Italia que acabaría siendo decisiva, dimitió con la competición sin terminar y se marchó a entrenar a los Emiratos Árabes, donde le ofrecieron un gran contrato. Fue un gran escándalo.

Inglaterra volvió a los Mundiales en 1982. Su seleccionador en el torneo disputado en España fue Ron Greenwood. Jugó una magnífica primera fase, ganándole incluso a una Francia que acabaría llegando a semifinales. Pero se quedó fuera en la segunda liguilla, en la que empató los dos partidos: uno ante Alemania Federal y otro ante España en el Bernabéu, en un 0-0 que acabó suponiendo la despedida del torneo de ambos contendientes. Al menos, los ingleses habían recuperado el honor. Se iban del Mundial sin haber perdido ninguno de sus cinco partidos.

Luego llegaron los años de Bobby Robson. Una figura que en su momento fue duramente criticada, especialmente tras no lograr su primer objetivo, el de clasificar a Inglaterra para la Eurocopa de 1984. Él incluso llegó a presentar la dimisión después de aquella debacle, pero la Federación no la aceptó porque estaba muy distanciada de Brian Clough, el candidato evidente a remplazarlo. Así que Robson siguió, y con el paso del tiempo logró cambiar la imagen que se tenía de él como seleccionador, hasta el punto de ser considerado en la actualidad como uno de los técnicos más importantes en la historia de la selección inglesa. De hecho, Sir Bobby logró que el equipo volviera a soñar de verdad con ganar el Mundial. En México 86, su combinado nacional empezó con dos resultados decepcionantes, pero mejoró de manera evidente a partir del tercer partido y se plantó en los cuartos de final con un Gary Lineker enrachado y a punto para desafiar a Argentina. Entonces, en el Estadio Azteca, sólo la mano de Dios de Maradona y la famosa jugada del Diez arrancando desde el centro del campo pudieron superarlo.

Robson siguió en el cargo y de nuevo pasó tiempos difíciles antes del siguiente Mundial. Inglaterra no superó la fase de grupos en la Eurocopa 88 y él volvió a presentar la dimisión, que de nuevo no fue aceptada. Llegó a Italia 90 muy cuestionado por la prensa, y sin embargo consiguió el segundo mejor resultado de Inglaterra en la historia de los Mundiales: una cuarta plaza. Con David Platt como figura emergente y con Gary Lineker disputando su último gran campeonato, Inglaterra remontó ante la gran revelación del torneo, Camerún, y se clasificó para jugar las semifinales ante Alemania Federal. El mismo rival al que había derrotado en la final de 1966. Esta vez, el escenario era el mítico Delle Alpi en Turín. Andreas Brehme adelantó a los germanos a la hora de partido, pero Gary Lineker, liderando al equipo a sus casi treinta años, empató a diez minutos para el final. Se llegó a la tanda de penaltis. A una tanda de penaltis que inauguraría una tradición de fatalidades inglesas desde los once metros. Stuart Pearce y Chris Waddle fallaron. Afloraron las lágrimas. Se apagaba el sueño más real en 24 años. Y se acababa la era de Sir Bobby Robson.

Este fue el once inicial de Robson en la semifinal de Turín el 4 de julio de 1990:

Inglaterra - Football tactics and formations

 

De hecho, la Federación Inglesa ya había decidido antes del Mundial de Italia que no renovaría el contrato de Robson, y el elegido para sustituirlo fue Graham Taylor. Un entrenador que no podía mostrar en su currículum ningún título, pero sí grandes gestas como llevar al Watford desde la cuarta división al subcampeonato de la liga inglesa y de la FA Cup. Sin embargo, en la selección fracasó con estrépito. Su imagen quedó muy dañada. Tras no lograr pasar la fase de grupos en la Eurocopa 92, su condena llegó en la fase previa del Mundial de Estados Unidos. Al haber cosechado resultados negativos (un empate y una derrota) ante Noruega -que se proclamó campeona de grupo-, Inglaterra se vio obligada a jugarse la segunda plaza en la penúltima jornada en un duelo directo frente a Holanda en Rotterdam. Lo perdió y quedó eliminada.

 

 

Después de que Terry Venables se sentara en el banquillo como recurso de emergencia en la Eurocopa del 96 en la que Inglaterra era la anfitriona, la Federación apostó de cara a 1998 por un entrenador joven que acababa de retirarse como futbolista: Glenn Hoddle. Un hombre que había participado como jugador en dos Eurocopas y dos Copas del Mundo. Su reconocida categoría como centrocampista creativo y su experiencia en la liga francesa le daban un aire más internacional y aperturista tras la apuesta de fútbol británico puro de Graham Taylor. Su selección inglesa fue muy elogiada por su intención de combinar más con la pelota y rozó el milagro en Saint-Etienne cuando estuvo a punto de eliminar a Argentina pese a jugar toda la segunda parte más la prórroga con un jugador menos por la famosa expulsión de David Beckham. Fue el día del golazo de un casi juvenil Michael Owen. Fue el día en el que los penaltis, de nuevo, se cruzaron en el camino de Inglaterra. Como en Italia 90. Y como en las semifinales de la Eurocopa de 1996, sólo dos años antes de aquel partido en Francia.

Inglaterra llegó al Mundial de Japón y Corea tras cambiar de técnico en la fase previa. Kevin Keegan, ya muy cuestionado tras no pasar la fase de grupos en la Eurocopa del 2000, dejó el cargo al perder ante Alemania en la jornada inaugural de la clasificación para 2002. Llegó Sven-Goran Eriksson, convirtiéndose en el primer seleccionador extranjero de la historia de Inglaterra. Con él, el equipo alcanzó los cuartos de final de manera consecutiva en el Mundial 2002, la Eurocopa 2004 y el Mundial 2006. Al principio todo era ilusión: a la cita asiática llegó tras haber logrado remontar el grupo frente a Alemania, incluyendo en su camino hacia Japón una histórica goleada por 1-5 en Munich. Fue, a ojos de todos, el partido que acabó dándole el Balón de Oro a Michael Owen. Pese a aquel resultado, Inglaterra necesitó un golazo de falta de Beckham ante Grecia en el último minuto de la fase clasificatoria para sellar su pase al Mundial. Becks se redimía así de su expulsión en Francia 98 y estaba preparado para capitanear a su selección. Cuando marcó de penalti ante Argentina en Saitama y empezó a rubricar la eliminación del combinado de Marcelo Bielsa, la euforia en el país era incontenible. Quizá por ello dolió tanto caer en cuartos ante Brasil, con ese gol de Ronaldinho que sorprendió a David Seaman desde una distancia larguísima. El portero del Arsenal se convirtió entonces en el villano de una nueva desilusión.

Eriksson llegó a Alemania 2006 en un contexto muy diferente. Los affairs de su vida privada que iban destapando los tabloides le hicieron mucho daño de cara a la opinión pública, y la FA acabó anunciando que dejaría el cargo después del Mundial. Sin embargo, pese al mal ambiente reinante, Inglaterra estuvo cerca de meterse en semifinales por primera vez desde 1990, cayendo finalmente ante Portugal en un partido muy parecido al que había frustrado el sueño del equipo dirigido por Glen Hoddle ocho años antes en Francia. Esta vez fue Wayne Rooney quien fue expulsado durante el partido. Y de nuevo los penaltis acabaron echando a los ingleses. Era el segundo torneo consecutivo, tras la Eurocopa de 2004, en el que los lusos eliminaban al cuadro de Eriksson desde los once metros. El sueco se despidió del cargo y a día de hoy continúa siendo el único seleccionador inglés que, habiendo dirigido en más de una gran competición, siempre alcanzó los cuartos de final.

 

Sven-Göran Eriksson (Foto: Focus Images Ltd).
Sven-Göran Eriksson (Foto: Focus Images Ltd).

 

Tras regresar a los entrenadores británicos y fracasar con Steve McClaren, que no consiguió clasificar a Inglaterra para la Eurocopa 2008, la Federación volvió a apostar por un foráneo. En esta ocasión, un hombre tan experimentado como Fabio Capello. Su fase de clasificación fue brillante, pero ya en los partidos de la fase de grupos ante Estados Unidos, Argelia y Eslovenia se pudo comprobar que el equipo no había llegado al Mundial en buena forma. Una contundente derrota frente a Alemania en octavos de final mandó a Inglaterra de nuevo a casa. El partido podría haber sido muy distinto si el árbitro uruguayo Jorge Larrionda hubiera dado por válido un gol de Frank Lampard que claramente entró. Habría sido el 2-2. Pero no lo vio, y el resultado final fue de 4-1. En cierto modo, los alemanes lo vieron como un guiño histórico. Como un acto de justicia poética que corregía el error en el decisivo tanto de Geoff Hurst en 1966. El que le dio a Inglaterra el único Mundial del que puede presumir.

Este reportaje tuvo su versión televisiva en el programa “Planeta Axel Camino al Mundial” de Gol Televisión. Gol Televisión será el único canal español que va a transmitir íntegramente el Mundial 2014. Puedes contratarlo pinchando en este enlace.

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10 comments

Gran resumen, Axel! Un pequeñito error: En el mundial de 1990, Inglaterra no quedó tercero sino cuarto después de perder su último partido 1-2 contra Italia. Un saludo!

Axel, de los 11 programas de "Planeta Axel" que hay colgados en Gol Stadium, ¿en cuál fue emitido este reportaje? ¿lo recuerdas? ¿podrías decírmelo?

Gracias.

Saludos.

Gran artículo, Áxel.

Sólo un par de apuntes. En la semifinal de Italia 90, fue Terry Butcher quien ejerció de libero, a pesar de haberlo hecho Mark Wright en otros partidos del torneo. La razón es que Robson quería a sus dos centrales más rápidos, Walker y Wright, marcando a los incomodísimos Völler y Klinsmann. Cuando Inglaterra buscaba empatar fue cuando Robson retiró a Butcher y pasó a jugar con línea de cuatro atrás.

Por otra parte, Beardsley fue el elegido para jugar arriba (en un rol de enlace), con Lineker, sustituyendo a un decepcionante John Barnes. Así pues, el centro del campo con Gascoigne, Platt y Waddle fue sorprendente y bastante arriesgado al no tener ningún jugador de corte defensivo.

Es curioso que tras el mejor torneo de Inglaterra desde el 66, donde además dejó unas sensaciones muy buenas, medio olvidando el tradicional kick-and-rush, se pasase a un seleccionador que estaba entre los más firmes defensores de este estilo, como era Graham Taylor, cabeza visible de una desastrosa etapa, llena de errores tácticos, pero también agravada por la retirada de muchos integrantes del equipo del 90 y la baja forma de otros muchos. Le costó encontrar relevo a esa Inglaterra.

Curiosamente, tras la "recuperación" que protagonizó Venables, volvieron a cometer los mismos errores, haciendo que en apenas 2 años y medio nadie se acordase del gran papel de la selección en la Euro 96.

A día de hoy, en los Pross deberían ser indiscutibles jugadores como Jagielka, Baines, Wilshere o Walcott, sumados a su jugador estrella, Rooney. Si tuviera que elegir un 11, me quedo con Hart, Baines, Cahill, Jagielka, Johnson, Parker, Wilshere, Gerrard, Walcott, Sturridge y Rooney.

Hola Axel, me ha encantado tu artículo. Y voy al grano, ya me imagino que esto no va aquí, pero no sé como intentar preguntar esto por la web, así que incordio por aquí :). El tema es que estaba buscando por la web alguna sección dedicada a las jóvenes promesas del fútbol y no he encontrado nada, ¿no la tenéis? ¿O soy un nulo y no la he encontrado? Y en caso de que no la haya, ¿teneis pensado en algún momento añadir una sección de este estilo?. Espero no haber molestado mucho y ojalá puedas responderme tú o cualquiera que pueda ayudarme :). Gracias de antemano.

En “Otras competiciones” tienes todos los informes que hemos hecho de torneos de categorías inferiores a los que hemos asistido o seguido desde la distancia. De todos modos, la idea es agruparlo todo cuando se rediseñe la web en las próximas semanas para que sea más fácilmente localizable. Gracias y un saludo.

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