Partido Polish Boyfriend: El derbi de Skopie y la guerra de los mapas

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11/10/2013
Macedonia fans during the 2014 FIFA World Cup Qualifying match at the Cardiff City Stadium, Cardiff.

Un río separa dos distritos de la misma ciudad. Dos realidades opuestas. Un derbi normalmente desconocido fuera de sus fronteras, el derbi de la capital macedonia Skopie, pone cara a cara los macedonios ortodoxos del Vardar (el mismo nombre del río) con los albaneses musulmanes del Shkupi. Un río y dos realidades. Un río y dos etnias, dos lenguas y dos religiones. Y una relación complicada que puede saltar por los aires por culpa de una ley, una estatua o un gol.

El Vardar es el equipo grande. Campeón de copa yugoslava en 1961, jugó más de 1.000 partidos en la primera yugoslava. Con la independencia de Macedonia, se convirtió en el símbolo de los macedonios de la ciudad, o sea, de los cristianos ortodoxos que reivindican la identidad macedonia. El gran reto de Macedonia siempre fue existir, pues sus vecinos, casi siempre, directamente han negado su existencia. Serbios, búlgaros, albaneses y griegos han considerado que esta tierra no dejaba de ser una provincia o una parte de su país. En Bulgaria, uno aún se encuentra mapas que consideran Macedonia parte de su Estado. La gran polémica fue con Grecia, pues los griegos presentaron quejas una y otra vez contra la existencia de un Estado de mayoría eslava que se llamara así. Según ellos, Macedonia es una provincia helena, esa con capital en Salónica. Por este motivo, el nombre oficial del país es “Antigua República Yugoslava de Macedonia”, como trampa para diferenciar el Estado de la provincia griega. La guerra de los mapas explica la realidad.

La gran Bulgaria
Mapa de Bulgaria que incluye a la actual ARY Macedonia. Autor: Пакко.

Durante siglos, macedonios, serbios, búlgaros, turcos, albaneses y gitanos poblaron estas tierras y se mataron entre ellos. Macedonia ganó la fama, a inicios del siglo XX, de ser el far west europeo; tierra de pistoleros, de terroristas y de bandidos. Pueden ver el film Dust de Milcho Manchevski. Cada grupo nacional pedía esta tierra en nombre de una causa. Al final, Macedonia ha conseguido su Estado, aunque entre el 22% y el 28% de la población es albanesa y muchos sueñan con romper por la mitad Macedonia y crear un estado albanés grande: la Gran Albania, la que una Albania, Kosovo y parte de Macedonia. Es un rompecabezas complejo. Macedonia sigue siendo un territorio duro, aunque mejoramos en un siglo. Algo es algo.

La gran Albania
Mapa de la reivindicada Gran Albania. Autor: Пакко.

Igualmente, durante los últimos años la violencia ha golpeado la zona. El ascenso del nacionalismo albanés, relacionado con la Guerra de Kosovo, alimentó el sueño de crear una Gran Albania que podría englobar Albania, Kosovo, parte de Grecia y parte de Macedonia. Con Kosovo armado hasta los dientes, fue normal que muchos guerrilleros albaneses acabaran en el norte de Macedonia y que se produjeran incidentes. Especialmente en 2001, con 20.000 refugiados y centenares de muertos. Macedonia defiende la unidad de su territorio, aunque los nacionalistas macedonios más radicales consideran que debería existir una Macedonia más grande que ampliara sus fronteras por Grecia, Bulgaria y Kosovo. Cada nación balcánica tiene el sueño de ser más grande y ocupar tierras con otros gobiernos. Una mezcla peligrosa.

Y, cómo no, los estadios se han convertido en escenario de esta disputa. El Vardar se identifica con la mayor parte de la población. En sus gradas se agrupan jóvenes nacionalistas que buscan referentes. El Estado macedonio, estos últimos años, potencia su identidad buscando en los libros de historia. Intentan identificar la nación macedonia actual con el viejo reino macedonio, ese de Alejandro Magno; cosa que ofende a los griegos. Se ha levantado una espectacular (y fea) estatua del padre de Alejandro, Filipo II, en el centro de la capital. Y el estadio nacional, feudo de la selección y del Vardar, se llama así. Como un monarca del siglo IV antes de Cristo.

La gran Macedonia
Mapa de la reivindicada Gran Macedonia. Autor: Electionworld.

El Skhupi es el equipo de los albaneses de la capital. Minoría en la ciudad, son mayoría en el barrio del Shkupi: Cair. Y los ultras del equipo son la punta de lanza cuando los albaneses de Skopie reivindican sus derechos. En 2014, por ejemplo, se aprobó un plan para remodelar las principales zonas del centro de Skopie. Uno de los puntos complejos fue decidir la lista de estatuas. Al final, se pactó que tres de ellas serían de albaneses famosos de Macedonia: el escritor Pjetr Bogdani, el sacerdote Josif Bageri (la mayor parte de los albaneses son musulmanes, aunque una minoría es cristiana como Bageri o la Santa Madre Teresa de Calcuta, albanesa de Macedonia) y el ministro del gobierno de 1945 Nexhat Agoli. Pero pasaron los años y estas tres estatuas no se levantaron. Las otras, sí. Hasta que el principal partido político de los albaneses de Macedonia, la Unión Democrática para la Integración, protestó. En una zona de división, existen dos partidos políticos de albaneses, complicando los equilibrios en los gobiernos.

La saga de las estatuas fue espectacular. Se trataba de encontrar un equilibrio entre los gobiernos de los 10 distritos de la ciudad, cada uno con sus dirigentes, Skopie y el Estado. Un dirigente del distrito Centar (Centro) llegó a instalar las tres bases de las estatuas, aunque las estatuas de bronce, encargadas a un taller italiano, desaparecieron durante meses. Mientras las estatuas de grandes nombres macedonios ya estaban en su sitio, las de los tres albaneses andaban perdidas. La polémica puso fuego a las tensiones étnicas y se vivieron manifestaciones. Hasta que en mayo de 2016, una noche, de repente, dos de las tres estatuas aparecieron en su sitio.

Sin comunicado de prensa, sin inauguración, sin anuncio: un domingo por la mañana, esas dos estatuas aparecieron. El responsable del gobierno de la zona Centar acusó a los vecinos del distrito de Cair. Separados por el río Vardar, estos dos distritos explican realidades opuestas. En Cair, el 60% de la población es albanesa musulmana. En Centar, el 85% es macedonia ortodoxa. “Cair no tiene permiso ni autoridad para poner estatuas en Centar sin permiso, no descartamos acudir a los tribunales”, dijo un comunicado. Aunque las estatuas no se retiraron, pues existía el acuerdo de 2010 referente a esos monumentos. Aunque el tratado se firmó con gobiernos moderados. Y en 2014, en Centar, se había producido un cambio con un nuevo gobierno más radical.

El río Vardar divide Skopje. Foto: Oscar Cuadrado Martínez, bajo licencia Creative Commons 2.0.
El río Vardar divide Skopie. Foto: Oscar Cuadrado Martínez, bajo licencia Creative Commons 2.0.

En 2011, el lío lo provocó la construcción de un edificio en la vieja fortaleza de Skopie. El edificio debía ser un anexo del museo nacional, aunque los albaneses consideraron que el edificio tenía forma de iglesia. La fortaleza fue controlada históricamente por muchos poderes, especialmente el Imperio Otomano, y ha quedado en ruinas durante décadas. La comunidad albanesa consideró que poner un edificio con forma de iglesia era atentar contra la diversidad local y protestó. Cuando corrió el rumor que se organizaba una manifestación, los ultras del Vardar ocuparon el edificio para protegerlo y colgaron banderas macedonias. Los ultras del Shkupi llegaron armados de piedras y los intentaron expulsar. La pelea provocó muchos heridos. Ultras de fútbol combatiendo por una fortaleza. Como si fueran batallas medievales.

Sobre el terreno de juego, el Vardar es muy superior. Ha ganado 9 ligas macedonias, más del doble que cualquier otro club, y lidera la liga. El Shkupi nació después de la fusión de diferentes clubes del barrio, tomando la estructura del Sloga Jugomagnat, club fundado en 1927. Cuando en 2012, después de los descensos y problemas del Sloga, se decidió un cambio de rumbo, se optó por bautizar al nuevo club con el nombre Shkupi, la forma como los albaneses conocen la ciudad, Skopie. O sea, se potenció la identidad albanesa. Los ultras del equipo –llamados “contrabandistas” jugando, con una pizca de humor, con la profesión que muchos macedonios consideran que tienen los albaneses– prefieren animar a la selección albanesa y no a la macedonia. Esta semana, animaron a Albania contra España. No a Macedonia contra Italia. Lo mismo hicieron los hinchas del otro gran club albanés de Macedonia, el Shkëndija de Tetovo, la principal ciudad de mayoría albanesa.

Los aficionados del XXX animaron a Italia contra Macedonia. Foto: Focus Images Ltd.
Los aficionados del Shkupi animaron a Albania contra España, y no a Macedonia contra Italia. Foto: Focus Images Ltd.

El derbi, pues, es caliente, y se suele prohibir la presencia de hinchas visitantes. Esos hinchas del Vardar que en ocasiones muestran mapas donde Macedonia llega hasta el mar. Y esos hinchas del Shkupi con sueños de una Albania unida y grande. La guerra de los mapas. O de las estatuas. O del fútbol. En una zona compleja.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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