Partido Polish Boyfriend: Camino de tercera y jugando finales…

McDiarmid Park  - Justin Green

En determinados momentos, los clubes pequeños se sienten grandes. Ocultos en los calendarios, alejados de los grandes escenarios, se juegan torneos menores que regalan días de gloria a muchos hinchas. En España, la Copa Federación. En Italia, la Coppa Italia Serie C. Y en Escocia, por ejemplo, la Challenge Cup, competición que por motivos de patrocinio modifica su nombre cada año. Este año se llama Petrofac Training Cup, por el dinero de una empresa petrolera. Esta copa nació en 1990 para celebrar los 100 años de la Federación escocesa, con la idea de jugar un solo año la copa. Pero como gustó, aún se juega.

La copa la juegan todos los clubes profesionales que no militan en la Premier. O sea, los 10 de segunda división, los 10 de tercera y los 10 de cuarta. Además, el mejor equipo de las ligas amateurs del sur con licencia de la Federación y el mejor equipo de la liga del norte, de las Highlands, con licencia de la Federación. En Escocia, por debajo de la cuarta categoría encontramos ligas amateurs independientes del sistema profesional de la Federación. Y muchos de sus clubes no disponen de licencias federativas, aunque sí de los organizadores de la liga. Por eso no siempre compite en la Challenge Cup el mejor equipo clasificado de estas ligas. Este año, los invitados han sido el Brora Rangers y el Spartans. El Brora, campeón de la copa de las Highlands en muchas ocasiones, es de un pueblecito costero de 1.100 habitantes y fue capaz de superar un turno de la copa, derrotando al Stenhousemuir F.C., equipo de la tercera división profesional. El Spartans, club amateur fundado por estudiantes de la Universidad de Edimburgo en los 50, fue eliminado en el primer turno.

La gran novedad de este año de la Challenge Cup era la presencia de tres gigantes: Rangers, Hearts y Hibernian. Ya hemos contado muchas veces cómo estos tres clubes acabaron en la Segunda escocesa. Los clubes grandes no quieren jugar esta copa, pues si la juegas, significa que has descendido. Dundee United la jugó en su momento (perdió la final con Stenhousemir) y clubes como Hamilton o Caley Inverness la han ganado. Ahora les tocaba el turno a tres clubes con más de 30.000 hinchas, ligas ganadas y eliminatorias europeas en su pasado. Por lo tanto, Hearts, Hibs y Rangers eran los favoritos para ganar la Copa, cómo no, pero al final ni uno de ellos se ha metido en la final. El Hibernian fue eliminado precisamente por el Rangers ya en el primer turno por 2-1 en la prórroga (el sorteo es puro, te puede tocar cualquier rival en eliminatoria única, aunque en el primer turno se separan en el bombo equipos del norte y equipos del sur). El Hearts, campeón de segunda y ya ascendido a la Premier, fue goleado en el segundo turno por el Livingston (4-1). Y el Rangers perdió en semifinales por 3-2 con Alloa Athletic.

El Rangers, recordemos, fue refundado en cuarta, así que este año jugaba por tercera vez este torneo. Aún no lo ha ganado. En 2013 fue eliminado en los cuartos de final por Queen of the South en los penaltis, en Ibrox, después de un 2-2. En 2014 perdió la final con Raith Rovers y este año sufrió una humillación, ya que ganaba la semifinal con Alloa Athletic por 0-2 y acabó perdiendo por 3-2. La final pues, es Livingston-Alloa Athletic.

El Alloa Athletic, verdugo del Rangers, busca su segunda copa: la ganó en 1999. Club de una ciudad, Alloa, de 20.000 habitantes en el centro de Escocia, las ‘avispas’, como son conocidos, juegan en Segunda y confían en poder ganar el torneo en la final jugada en Perth, en el estadio del Saint Johnstone. Su rival será el Livingston.

Livingston, situada al sur de Edimburgo, es una ciudad creada en los años 40 dentro de un plan de promoción de la industria local. Antes existía un pequeño pueblo llamado también Livingston, aunque se considera la ciudad como una creación moderna y organizada. La ciudad fue protagonista cuando en el año 2001 su equipo ascendió a la Premier. Un equipo joven, pues no dejaba de ser un club amateur de Edimburgo llamado  Ferranti Thistle que en 1995 fue trasladado a Livingston. La ciudad no tenía club profesional y el Ayuntamiento lideró este proyecto con empresarios locales. Fueron años maravillosos, pues el club ganó la Copa de la Liga (2-0 al Hibernian en la final), acabó tercero por detrás de Celtic y Rangers, y se metió en la Copa de la UEFA (superó el primer turno contra el Vaduz de Liechtenstein antes de caer con el Sturm Graz austríaco). En el año de su debut, arañaron empates contra Celtic y Rangers ya en sus primeras seis jornadas. Y lo hicieron con cuatro españoles en el equipo: el portero Sanchez Broto, el defensa Óscar Rubio, el delantero David Fernández y el centrocampista Quino Cabrero. Y el argentino Rolando Zarate, trotamundos que vimos en media liga española.

La alegría duró poco. En tres años, el club estaba arruinado. Después de los años en el cielo, llegaron los años en el purgatorio. El club sufrió dos bancarrotas, acabó en cuarta y, poco a poco, ha recuperado si sitio. Ahora juega en Segunda. Aunque tiene una sanción de cinco puntos por no pagar deudas y es colista. Sin esta sanción, seria penúltimo en zona de promoción, justo por detrás de su rival: el Alloa Athletic. Dos clubes que pueden bajar a Tercera pues, buscan ganar una Copa.

Foto de portada: Justin Green.

Related posts

2 comments

Interesantísimo y curiosísimo artículo, Toni, gracias. ¡No os imagináis cómo se vive el fútbol aquí en las Highlands!

Deja un comentario

*