Partido ‘Polish boyfriend’: Dos capitales, dos equipos y casi ningún hincha

Ankara Jorge Franganillo

Una ciudad con 4 millones y medio de habitantes, la sede del gobierno y la condición de capital de un estado de 75 millones de habitantes tiene todas las condiciones para ser también la casa de diferentes equipos de éxito. Pero en Ankara no es así. El Gençlerbirliği ha ganado 2 copas. El Ankaragücü, dos más. Nunca un equipo de la capital ha ganado la liga desde su creación en 1959. Estos dos equipos protagonizan el sentido derbi de la capital turca, partido convertido en escenario de una rivalidad casi centenaria.

En Marcador Internacional nos gustan las historias turcas. Aunque advertimos que pueden ser complicadas. Nos subimos a un tren, con billete de ida y vuelta, entre Estambul y Ankara, para contar las historia de los equipos locales y cómo tenemos luchando por el ascenso a dos equipos sin hinchas. Uno de Estambul y otro de Ankara, esa gran desconocida.

Ankara, capital turca, tiene un problema: Estambul. Con sus 14 millones de habitantes, su puerta hacia Europa y su larga tradición deportiva, Estambul es la casa de esos tres gigantes que se permiten competir con equipos europeos, el Fenerbahçe, el Galatasaray y el Besiktas. Equipos que ningunean a los equipos de Anatolia. Sólo en 8 ediciones de la liga, el trofeo no ha acabado en Estambul. Y nunca lo ha ganado un club de Ankara.

Estambul Jorge Gobbi

Estambul es el primer competidor de Ankara. Foto: Jorge Gobbi

La relación entre los equipos de Estambul y Ankara nunca ha sido fácil. Nada gusta más a los de Ankara que derrotar a los presumidos de Estambul. Los de Estambul, directamente, ni piensan demasiado en estos equipos de la capital. La vida no es fácil si eres hincha del Ankaragücü o el Gençlerbirliği. Hablamos de equipos con millones de hinchas. Por barrios de Berlín o Viena puedes encontrar sus bufandas, sus fotos o incluso equipos fundados y inscritos en la liga alemana con el nombre del Ankaragücü como homenaje. Pero los equipos lo pasan mal, luchan por evitar descensos y si se meten en una final de copa lo recuerdan durante décadas.

El Ankaragücü está inmerso en una crisis económica muy dura y este año malvive en Tercera. Dos descensos en tres años han dejado al equipo hundido y humillado, jugando un nuevo derbi con el Hacettepe, el filial de su eterno rival.

El Gençlerbirliği aguanta en Primera, sin pena ni gloria. Una década atrás vivió unos años buenos. Acabó la liga tercera, se metió en la UEFA y se metió en los octavos de final eliminado al Blackburn Rovers, el Sporting de Portugal y el Parma. El Valencia, futuro campeón de ese torneo, acabó con su sueño. En 2008, el Gençlerbirliği protagonizó un caso curioso. Años antes había comprado un club, el Hacettepe, para poder gozar de filial. Lo rebautizó como Gençlerbirliği Oftaş sin imaginar que llegaría a ganar en el campo el ascenso a Primera. Y como un filial no puede competir contra su equipo madre, lo rebautizaron de nuevo como Hacettepe, la directiva dimitió para poner a otra fantasma, y los dos equipos jugaron en Primera. Fue bizarro. El filial le ganó el derbi al Gençlerbirliği y acabó por encima en la clasificación. Una temporada después, la temporada 2008/09, bajó a segunda. Esta temporada 2008/09 fue curiosa pues jugaron en Primera cuatro equipos de Estambul y cuatro de Ankara. Los dos grandes, el Hacettepe y el Ankaraspor.

 Gençlerbirliği Miguel Olaya

El Gençleribirligi vivió buenos momentos en la pasada época. Foto: Miguel Olaya

Y llegamos al Ankaraspor. Fundado en los años 70, era un club controlado por el ayuntamiento bajo el nombre de Ankara Büyükşehir Belediyesi, pensado como entidad deportiva recreativa para trabajadores municipales. Con sus piscinas y gimnasios. Y un equipo de fútbol amateur. Hasta que llegó la familia Gökçek. El padre, Melih, alcalde de Ankara y presidente honorario del Ankaragücü, puso sus ojos en esta entidad. La familia, polémica, metió la mano en muchos cofres, se buscó enemigos y barrió en su ascenso al poder a otros. Los Gökçek decidieron sacar tajada del fútbol y el hijo del alcalde, Ahmet, abandonó la directiva del Ankaragücü convirtiéndose en presidente del Ankaraspor. Con él, se llevó a muchos jugadores. El equipo, con dinero, subió a Primera hasta que la Federación dictaminó que las relaciones entre los dos equipos, Ankaragücü y Ankarspor, eran ilegales pues las mismas personas controlaban las dos entidades. Al final de la temporada 2008/09 se dictaminó el descenso del Ankaraspor y en la temporada 2009/10 en Primera jugaron sólo 17 equipos. Cada partido que tendría que haber jugado el Ankarasport, se dio por perdido por 0-3.

La familia Gökçek se apartó del fútbol aunque Melih aún es el alcalde. El Ankaragücü se arruinó y acabó en Tercera. El Ankarapor fue comprado por un empresario amigo de los Gökçek y lucha por el ascenso a Primera con un estadio vacío, pues no tiene hinchas. Además, lucha en los tribunales para recuperar el ascenso a Primera que le quitaron. Este año, igualmente, tiene la pinta que puede subir en los terrenos de juego. Odiado por los hinchas de los otros equipos de la ciudad que lo consideran un club artificial, hijo del poder, este fin de semana ha protagonizado el partido de la jornada: primero contra segundo en la Segunda división turca.

¿Y quién era su rival? Pues el İstanbul Büyükşehir Belediyesi Spor Kulübü. Un club casi idéntico al Ankaraspor, pero de Estambul. Hablamos de un club propiedad del ayuntamiento fundado en 1990. Juega en el estadio Olímpico Ataturk y es famoso en Turquía por tener una de las hinchadas menos numerosa, compitiendo en eso con el Ankaraspor. Suele reunir unos 2.000 hinchas como mucho, en su mayor parte jóvenes que han decidido animar a este equipo de modo festivo huyendo un poco de la violencia que impera en otros recintos deportivos. La pasada temporada bajó y este año aspira al ascenso otra vez siendo el único equipo de Estambul en Segunda. Es un caso parecido. Una entidad polideportiva para los funcionarios del ayuntamiento que acaba gozando de un equipo profesional que llega a Primera. Incluso llegó a una final de Copa y este año lucha por recuperar la plaza perdida la última temporada en la élite. Si el Ankaraspor fue el proyecto de los Gökçek, el Istanbul BB fue el proyecto del antiguo alcalde de la Estambul. Un tal Erdogan. Si, el actual Primer Ministro. Un tipo aficionado a jugar con los equipos, como ya contamos el día que viajamos al estadio del Kasimpasa. El partido, jugado en un estadio Atatürk vacio, acabó, cómo no, sin goles.

Foto: Jorge Franganillo

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5 comments

Tremendo artículo. Habla de lo difícil que es no ser de fan de uno de los 3 grandes. Y eso se respira también en las calles de Ankara. Estambul es LA CIUDAD de Turquía. Ankara, a pesar de ser la capital, es la ciudad burocrática. Y esa misma burocracia es la que hace daño al fútbol turco, entre otras cosas. Los intentos de los políticos, creando equipos, dando ayudas, apoyos… crea rechazo, no solo por parte de los 3 grandes, sino también de otros clubes del país. Por eso, como ejemplo, Kasımpaşa, “el equipo de Erdoğan”, es, por decirlo suavemente, poco querido en Estambul y en Turquía.

Enorme artículo. Estuve de Erasmus en Ankara y es increíble la poca atención mediática que reciben sus equipos. Y hablamos de una ciudad de casi cinco millones de habitantes. Pero es que prácticamente ni existen. Ni en los bares, ni en las calles… Caso curioso donde los haya. ¿Se sabe de alguna otra capital europea con un caso tan especial como este? Quizá Berlín, pero creo que no llega a ese nivel ni de lejos… En fin, Turquía… es Turquía.

Yo recuerdo haber visto al Ankaragucu jugar contra el Atleti la Copa de la UEFA, yo tendría 14 años y aquí les ganamos 3-0, uno de los goles lo marcó Gamarra y otro Hasselbaink, el tercero no lo recuerdo. Vinieron 15 hinchas muy majos de Turquía y uno me regaló la bufanda amarilla y negra que perdí esa misma noche. Fue una putada.

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