Partido Polish Boyfriend: dos ciudades enemigas a las puertas de Roma

Frosinone -  Danilo Raponi

Mattia Perin, el portero del Genoa y la selección italiana, se rompió los ligamentos cruzados la última temporada. El guardameta, nacido en la ciudad de Latina, se encontró las redes sociales llenas de mensajes de apoyo. Y también muchos insultos: “Mis rezos han sido escuchados, adiós a tus ligamentos”, decía uno. “Primero los ligamentos, después tu corazón”, añadía otro. Los mensajes eran de hinchas del Frosinone con sed de venganza, recordando un Genoa-Frosinone en Serie B, cuando Perin celebró los goles locales (4-0) provocando a la hinchada visitante. El gran rival regional del Frosinone es el Latina. Y Perin, hijo de Latina, aprovechó ese partido para mofarse de los adversarios.

La rivalidad Frosinone-Latina es muy fuerte, demasiado. El derbi del sur del Lacio se juega en la tercera jornada de la Serie B y existen pocas formas mejores para contar la rivalidad que la reacción, fuera de sitio, de Perin cuando encontró esos mensajes desagradables. “En Vallecorsa cambió la historia: tu abuelo hablaba árabe, mi abuelo fundó Littoria”, contestó el portero a un hincha del Frosinone. Detrás de esta frase se esconden muchas historias, mucho dolor y una rivalidad.

Latina. Fotografía: Erik, bajo licencia Creative Commons 2.0.
Mattia Perin nació en Latina. Fotografía: Erik, bajo licencia Creative Commons 2.0.

Cuando Perin habla de Vallecorsa se refiere a una población al lado de Frosinone, en el corazón de una región llamada Ciociaria. Aquí, en 1944, se produjeron batallas muy duras cuando las tropas aliadas, desembarcadas en Sicilia, expulsaban poco a poco a los fascistas y los nazis. En Vallecorsa y en toda la región de Frosinone se produjo una de las muchas tragedias, cuando las tropas del ejército libre francés liberaron la zona. Las tropas, formadas mayoritariamente por el cuerpo expedicionario africano, compuesto por soldados de Marruecos, asesinaron a muchos civiles y violaron a muchas mujeres. En algunos pueblos se afirmó que todas las mujeres fueron violadas. Fue una herida que no cicatrizó con facilidad, una de esas páginas incómodas de contar durante los años posteriores, pues la historia la escriben los ganadores, y era complicado admitir que las tropas aliadas también cometieron delitos graves contra civiles. Cuando Perin le decía a un hincha del Frosinone que su abuelo hablaba árabe, le decía que era nieto de una violación. Había cruzado una línea roja y tuvo que pedir perdón.

Latina, la ciudad fundada en 1932

Además, Perin le decía que sentía orgullo de su propio abuelo, que había fundado Littoria. ¿A qué se refiere? Se refiere a la ciudad de Latina. Su ciudad, llamada Littoria cuando la fundaron. Sí, el abuelo de Perin fue uno de los fundadores de la ciudad. Una ciudad que nació en 1932. En los años 20, Mussolini planeó reconvertir un barrizal de la región del Agro Pontino, al sur de Roma, en una fructífera llanura. Era uno de sus grandes proyectos para cambiar Italia: convertir una zona improductiva en una región moderna. La desecación de las lagunas pontinas fue uno de sus grandes proyectos. Allí levantó nuevas ciudades y ordenó que más de 30.000 personas emigraran desde el norte de Italia, especialmente de la zona del Véneto, para llegar a hacer realidad su plan. La primera de estas ciudades nacidas de la nada fue Latina, fundada el 30 de junio 1932 con el nombre de “Littoria”, en honor al Fascio Littorio, uno de los símbolos del fascismo tomado prestado de la tradición de la vieja Roma. El abuelo de Perin era uno de esos ciudadanos.

La ciudad fue inaugurada el 18 de diciembre con grandes actos en los que Mussolini animó a esos colonos llegados principalmente de Friuli y el Véneto. Gente que abandonó pueblos del norte para hallarse en una ciudad diseñada por arquitectos del régimen. Todo nuevo, todo diferente. La ciudad no dejó de crecer, aunque después de la Segunda Guerra Mundial se le cambió el nombre. Se la bautizó como Latina y no dejó de crecer, aunque los nuevos inmigrantes provenían del sur de Italia. Los dialectos venecianos de los primeros pobladores poco a poco se convirtieron en acentos minoritarios.

Una nueva rivalidad

Latina, pues, emergió de la nada. En pocos años, no muy lejos de Frosinone. La aparición de una ciudad en una zona anteriormente improductiva cambió también las cosas en la vecina región de la Ciociaria, esa de Frosinone. De repente, ellos ya no eran la región más importante al sur de Roma, en la ruta hacia Nápoles. Ya no era obligado pasar por Frosinone. La zona de Latina era más directa. Frosinone ya existía en tiempos del Imperio Romano. Era capital de una región con identidad propia; una región que por, ejemplo, según un plan del gobierno no aprobado, podría integrarse en la Campania, la región de Nápoles, y dejar de ser parte del Lacio. Una región castigada por la aparición de Latina, cerca del mar. Donde antes existían marismas y enfermedades, en los años 30 brotó una tierra con una autopista, directa de Roma a Nápoles. Nació una rivalidad entre las dos ciudades. Rivalidad, cómo no, que se extrapoló al fútbol.

El estadio Matuso de Frosinone. Foto: Ripetto, bajo licencia Creative Commons 3.0.
El estadio Matuso de Frosinone. Foto: Ripetto, bajo licencia Creative Commons 3.0.

El mismo año que la ciudad se rebautizó como Latina, nació el equipo de fútbol local, el Latina Calcio. Era 1945. El Frosinone ya existía, pues se fundó en los años 20. En pocos años nació el derbi. Un derbi que ha ido a más en las últimas temporadas, ya que los dos clubes, normalmente rivales en tercera, cuarta o quinta, viven sus mejores años. El Frosinone tocó el cielo el año pasado, con su primer ascenso a Serie A. Fueron el primer club de la región del Lacio en llegar a Primera sin ser de Roma ciudad. Jugar derbis contra la Roma y la Lazio, y no contra el Latina, fue un premio. El equipo compitió bien. Aunque bajó y se encuentra otra vez con el Latina, que hace dos años casi asciende a Serie A.

El alcalde futbolista

En los últimos años el Latina ha vivido emociones fuertes. Y eso a pesar de sufrir una bancarrota en 2007 y parecer en ese momento una institución hundida. Era un club de tercer nivel. Fue entonces cuando Latina se convirtió en la ciudad de los milagros deportivos. Latina, con un pasado marcado por el fascismo, suele ser un feudo de derechas. Y el alcalde Giovanni Di Giorgo, un político que creció con el apoyo de Berlusconi, tejió una red que permitía a las empresas locales apostar por las entidades deportivas de la ciudad. El equipo de voleibol llegó a ser subcampeón de competiciones europeas. Los clubes de futbol sala, baloncesto y waterpolo también han participado en la Serie A. Y el fútbol compite en Serie B. Durante dos años la entidad fue presidida por Paola Cavichi, una empresaria del sector de los camiones. Ahora la preside Pasquale Maietta, político de derechas con un currículum preocupante: tiene abiertas dos investigaciones, una por negocios con un clan mafioso, otra por violencia doméstica.

Lo curioso es que Maietta se tiene que entender con el nuevo alcalde de la ciudad. Por primera vez en 25 años, en Latina no manda una lista política de derechas. Manda una lista cívica de centro-izquierda liderada por el nuevo alcalde, Damiano Coletta, un doctor que fue durante más de cinco años…. jugador del Latina. Coletta jugó en Tercera y cuarta con el club, lideró una campaña para evitar que la ciudad se quedara sin equipo después de la bancarrota de 2007 y, hasta hace poco, era vicepresidente de la institución. Llegó a coincidir con Maietta. Enemigos en la política, eran compañeros en la entidad. Hasta que Coletta la dejó y se centró en conquistar la alcaldía.

Damiano Coletta, alcalde de Latina. Foto: Ag strat bajo licencia Creative Commons 4.0.
Damiano Coletta, alcalde de Latina. Foto: Ag strat bajo licencia Creative Commons 4.0.

En Frosinone, el fútbol ha ayudado a levantar el orgullo. Durante años la ciudad sufrió cierta crisis de personalidad, como me contó una chica de la ciudad: “Los jóvenes se van a Roma. Y de Roma, aún más lejos”, dijo con frialdad. Aunque admitió que algunos amigos seguían allí, orgullosos. La ciudad tiene su cultura, pero a nivel económico y demográfico se ha visto superada por Latina. Sea como sea, Frosinone, típica ciudad de interior desconocida por muchos italianos, se reformula gracias a empresas que dan salida a muchos habitantes. Algunas de estas empresas dependen de Maurizio Stirpe, nacido en Torrice, un pueblo justo al lado de Frosinone. Stirpe se marchó a Roma, y luego a universidades extranjeras, y volvió convertido en hombre de negocios. Tiene mucho peso político, está en las asociaciones empresariales locales y gana dinero con sus empresas que generan componentes plásticos de electrodomésticos y autos. En 2003, Stirpe llegó a la presidencia del Frosinone y con él empezó la revolución de los ‘canarios’, como se conoce a la entidad por sus colores, amarillo y azul. En su primer año, el club ya ascendió de la Serie C2 a la Serie C1. En tres años ya jugaba en la Serie B fichando a buenos jugadores. Detrás de muchos milagros, se esconde un tipo con pasta. Finalmente, llegó el ascenso a Serie A.

El Frosinone aspira a recuperar la plaza entre los mejores, aunque perdió en Brescia en la segunda jornada. Con un punto en dos partidos, el Latina, con el español Pol García Tena cedido por la Juve, aspira a competir mejor que la última temporada, cuando luchó en la parte baja de la tabla.

Ha vuelto el derbi del basso Lazio. Un derbi cargado de historia. Leones alados (Latina) contra Leones giallazzurri (Frosinone), ya que los dos clubes tienen leones en su escudo. El club de una ciudad con menos de 100 años y más habitantes contra el club de una urbe con más de 2.000 años a sus espaldas.

PD: Existen buenos libros para conocer más esta zona. “Tierra de nadie”, del escritor Antonio Pennachi. El libro narra los primeros años de la ciudad de Latina, su creación, sus dramas y alegrías. Hijo de inmigrantes del norte fundadores de Latina, Pennachi es un tipo particular. Un obrero que se reconvirtió en escritor. Perin dice que es su escritor preferido, cómo no. Además, existe un muy buen libro de Alberto Moravia, llamado ‘La Ciociara” sobre las violaciones de 1944 en la región de Frosinone. En 1960, Vittorio De Sica lo llevó al cine con Sophia Loren de protagonista.

Foto de portada: Danilo Raponi.

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3 comments

Fantástica historia, y me sumo a recomendar la película de De Sica (Sophia Loren y Jean Paul Belmondo, poco más que añadir)

Muchas gracias Toni por el articulo. Da gusto leer y aprender. Esperamos que puedas tener más presencia en el Morning también! Este año está aún mejor..

veis..?,por esto me parece MI algo diferente…por en trinomio futbol-historia -geografia…el futbol no solo es lo que pasa dentro del cesped.gracias toni padilla,celebro la vuelta del polish…

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