Partido ‘Polish Boyfriend’: El derbi de Split

Split (tamson66)

El Dinamo de Zagreb se siente amo y señor en Croacia. Caso curioso, el suyo. El club vive una auténtica guerra civil entre los hinchas y el propietario Zdravko Mamic, aunque eso no afecta al rendimiento del equipo. El Dinamo encadena 10 ligas consecutivas y, además, juega en la Champions.

Estos éxitos duelen en el corazón de Split. En esta ciudad manda el Hajduk, antes capaz de plantar cara a los clubes de Belgrado o Zagreb. Split es el símbolo de la región de Dalmacia y el Hajduk es el corazón de Split. Único club de Primera de la antigua Yugoslavia que pudo continuar existiendo antes y después de la guerra, el Hajduk representa el orgullo dálmata. El Hajduk, fundado por estudiantes croatas en Praga, ahora no gana casi nada. En los últimos 9 años, el Hajduk solo ha ganado dos copas y ha encadenado tres temporadas acabando en la tercera posición. El presidente Marin Brbić, cuando llegó al poder en 2012, anunció que el club podía desaparecer por culpa de las deudas acumuladas. Su prioridad fue eliminar parte de la deuda y, de momento, ya ha conseguido reducir en un 70% la deuda de un club que poco a poco respira. Ahora goza de estabilidad económica, aunque no tiene la capacidad de gastar tanto como el Dinamo.

Fundado en Praga en 1911 por un grupo de estudiantes cuando la actual capital checa formaba parte del Imperio Austro-húngaro, inicialmente sumó jóvenes universitarios nacionalistas en sus filas, aunque poco a poco directamente se convirtió en el club de la ciudad. El Hajduk nació inspirándose en el Slavia de Praga en un conocido bar de Praga. Entonces los checos, eslavos como los croatas, luchaban por sus derechos y el Hajduk se bautizó así en honor a los bandidos croatas que luchaban contra el Imperio. Durante la Segunda Guerra Mundial, Split quedó bajo dominio italiano desde 1941. Fueron esos años en que Hitler permitió la creación de un estado croata independiente, aunque regaló Split a los italianos. Eso marcó al Hajduk, ya que al final de la guerra, todos los clubes croatas, identificados con el nacionalismo de derechas, fueron eliminados por el nuevo gobierno de Tito. Todos excepto el Hajduk, pues sus hinchas, enfadados con el régimen croata por permitir que los convirtiera en italianos, destacaron en la resistencia.

Foto: Nikolaj Potanin.
El Hajduk Split destacó por su resistencia.  Foto: Nikolaj Potanin.

En esos años, los hinchas del segundo equipo de Split también luchaban contra Hitler y Mussolini. Eran los hinchas del Anarh, un club más pequeño. Este club, con los años, se pasó a llamar RNK Split. Y ahora se le ha subido a las barbas del Hajduk.

Fundado en 1912 como Anarh, su nombre ya indicaba las simpatías anarquistas de sus primeros jugadores. Las tendencias políticas del club provocaron en dos ocasiones que las autoridades quisieran acabar con su existencia. La entidad incluso se cambió de nombre en diferentes ocasiones para poder seguir jugando. Sus hinchas y jugadores, en los años 20, fueron encarcelados o agredidos. Incluso su sede fue quemada. Con el tiempo, el club empezó a dejar el anarquismo y se acercó al comunismo. Por eso decidió vestir de rojo. En 1936, el club organizó un reclutamiento entre sus socios para formar parte de las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil, aunque pocos se atrevieron.

Con la Segunda Guerra Mundial, el RNK Split sufrió aún más y unos 120 socios fueron asesinados por los nazis por formar parte de la resistencia. Pese a ser un club de izquierdas, con la victoria de Tito el futuro de la entidad no mejoró. Como el Hajduk, su vecino grande, también era un club mártir, fue este el que recibió ayudas para poder ser la gran entidad deportiva de la ciudad. El RNK Split acabó en cuarta o quinta división, perdido.

Con la independencia de Croacia, el club quedó en fuera de juego, ya que la mayor parte de gradas se poblaron de grupos de extrema derecha. El RNK quedó casi como el único equipo con hinchas de izquierdas. Y no todos lo son, aunque aún se pueden ver símbolos anarquistas en su grada. Al final, llegó a la presidencia Slaven Žužul y el club ascendió tres veces en cuatro años. En este vídeo sus hinchas cuentan su amor por el RNK Split dejando claro que no odian al Hajduk. Lo suelen animar. A nivel social, es un derbi desigual.

En 2010, en su debut en primera, el RNK Split acabó solamente dos puntos por detrás del Hajduk. Y sacó un empate. Además, ya se ha metido dos años en Europa (superando turnos antes de caer con el Fulham una vez y con el Torino otra). De momento, el RNK Split vive sus mejores días, con menos de 2.000 personas en la grada de su pequeño estadio Park Mladeži. Cuando el Hajduk juega aquí de visitante, todos los hinchas del Hajduk no pueden ni entrar. En estos años, el RNK Split ha ganado 3 de los 19 duelos jugados con el Hajduk y suma 3 derbis consecutivos sin perder, con dos empates y su primera victoria en el feudo del Hajduk (1-2). Además, el RNK llegó a eliminar el Hajduk en las semifinales de copa antes de perder la final con el Dinamo de Zagreb en los penaltis. Por poco se escapó el primer título.

El nuevo derbi de Split no es aún igual de caliente que otros, pues la hinchada del Hajduk lo afronta con cierta frustración. El Hajduk, aunque sus grupos organizados lo formen aficionados nacionalistas de derechas que reclutaron voluntarios en la guerra de los Balcanes, es el club de todo Split. Los colores del Hajduk se encuentran en los postes de la luz, en los muros, en los bares. E incluso los hinchas del RNK suelen animar a su vecino grande cuando no juegan ellos. Esta semana, el Hajduk se encuentra con su vecino ruidoso después de sacar un 0-0 contra el Dinamo en el derbi que si sienten con fuerza.

Foto: Lars Kristian Flem.
Los colores del Hajduk Split se encuentran en los muros, postes de luz y bares. Foto: Lars Kristian Flem.
Foto de portada: tamson66.

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