Partido Polish Boyfriend: El gran derbi de Praga ya no es grande

Sparta Praga (Groundhopping Merseburg)

El fútbol late en el corazón de Praga. Ciudad activa, Praga tiene suficiente pasión para otros deportes: aunque el fútbol ocupa su lugar central recuerdo de esa época en que los mismos clubes y jugadores jugaban a hockey hielo con el frío y al fútbol con el verano. Praga, como sucede con Viena o Budapest, fue ciudad clave en el crecimiento del fútbol, convirtiéndose en una ubicación importante al potenciar el deporte. Los clubes de Praga fueron auténticos gigantes con el nacimiento de las primeras competiciones internacionales, como la vieja copa Mitropa. Luego la historia los ha arrinconado un poco.

Los mejores jugadores checos marchan jóvenes y equipos como el Sparta de Praga sufren en su intento de volver a ser importantes en Europa. Esta temporada, el Sparta intenta defender el título de liga, aunque va por detrás del Viktoria Plzen. Las últimas temporadas, el Sparta se ha convertido en el dominador absoluto del fútbol de Praga. Aunque no domina la liga: 3 de los últimos 5 títulos los ha ganado el Viktoria, de la ciudad cervecera de Plzen.

El gran derbi de Praga, entre el Sparta y el Slavia, es muy diferente. El Sparta pugna por títulos, pero el Slavia no. El Slavia vive uno de los peores momentos de su centenaria historia, pues hablamos de dos clubes que ya se enfrentaron en 1895. Inicialmente, el Slavia era un club más intelectual de clase alta, muy ligado a ciertos barrios como Vršovice. Lo fundaron estudiantes nacionalistas que soñaban con un estado checo. Por eso el nombre revindicaba su componente eslavo contra una corona germánica como la austriaca. El Sparta era un club más humilde, fundado en barrios del norte por trabajadores de fábricas. Con el tiempo, estas diferencias han desaparecido bastante. Aunque en función del barrio puedes saber si son mayoría unos u otros.

Sparta Praga (Stefano Montanari)Sparta Praga (Foto: Stefano Montanari)

En los barrios del Slavia se sufre. El club casi desciende la última temporada. Y este año anda más cerca del descenso que de Europa, aunque es complicado que pierda la categoría. Anda perdido por el centro de la tabla, sin pena ni gloria. Al club le falta dinero y ha conseguido con mucho esfuerzo alejar el fantasma de un posible descenso administrativo por impagos. En 2011 ya tuvo que pedir 400.000 euros a última hora para pagar los sueldos pendientes de jugadores y evitar el descenso administrativo. Desde entonces, cada temporada es un drama. Afectado por la crisis, el Slavia ha vendido a sus mejores jugadores, ya sean del primer equipo o juveniles. Ha visto cómo se marchan entrenadores de las categorías inferiores y cómo se reduce el presupuesto en un 75% en un intento de garantizar el futuro.

Todo empezó en el otoño de 2010. Se descubrió que el Slavia debía más de cuatro millones de euros al antiguo dueño del club, la compañía inglesa ENIC Sports Ltd. Una empresa que poseía acciones en el Tottenham y el AEK de Atenas. La expulsión del accionariado de esta empresa fue realizada por métodos de ingeniería financiera poco ortodoxos que provocaron un agujero económico inmenso. Como consecuencia, se redujeron los gastos vendiendo jugadores con fichas muy altas. En la primavera de 2011 el exministro de Transportes de la República Checa, Aleš Řebíček, compró la mayor parte de acciones, muchas de las cuales pertenecían a grupos inversores de dudosa credibilidad. Řebíček posee el 98% del Slavia y lucha por evitar el descalabro. Řebíček ha conseguido saldar parte de las deudas, aunque deportivamente el Slavia es pura mediocridad si comparamos el presente con el pasado glorioso de la entidad.

El Sparta vive mejor, aunque no es suficiente. Cada temporada, la obsesión del club es jugar la Champions. Y no lo consigue. Daniel Kretinsky, propietario del club, quiere un Sparta capaz de competir en Europa, como hace dos décadas. Aunque no encuentra la tecla. Kretinsky compró el club el año 2004, cuando pagó 22 millones de euros a la empresa J&T, grupo que aprovechó la privatización de la entidad con la defunción de la vieja Checoslovaquia socialista. En 2004, Kretinsky tenía sólo 29 años y ya era millonario gracias a sus empresas del sector energético. Durante estas diez temporada, se ha gastado una media de 14 millones por temporada con resultados flojos: tres ligas, cuatro copas y dos participaciones en la fase de grupos de la Champions en sus dos primeras temporadas en el palco. La última participación del Sparta en la fase de grupos fue en el año 2006, cuando acabaron últimos incluso por detrás del modesto Thun suizo. Desde entonces, en cuatro ocasiones el Sparta ha perdido en la previa del torneo. Dos años consecutivos contra Panathinaikos, otro contra el Arsenal (el club en el que se inspiró el Sparta en el siglo XIX para elegir el color de sus camisetas) y en 2011, un golpe muy duro: perder contra el campeón eslovaco, el Zilina. El vecino.

En 2004, Kretinsky tenía sólo 29 años y ya era millonario gracias a sus empresas del sector energético. Durante estas diez temporada, se ha gastado una media de 14 millones por temporada con resultados flojo.

El derbi de Praga por lo tanto tiene un guión claro. El Sparta es favorito. De los últimos 11 derbis, el Slavia ha ganado uno, ha empatado otro… y ha perdido 9. En el partido de ida, el Sparta ya ganó por 0-2 con dos goles del veterano David Lafata. El Slavia seguirá perdido en la tabla, sumará su quinta temporada sin jugar en Europa y aspira solamente a sacar un punto al Sparta como consuelo. Ahora mismo ni gana derbis menores de la ciudad. En la Copa fue eliminado por el Viktoria Zizkov, equipo de Praga de segunda. En liga empató 2-2 con el Dukla. Y en el derbi de su barrio, Vršovice, contra el Bohemians, club presidido por Antonin Panenka, perdió la ida 2-0 y esta última jornada empataron 1-1 en casa. O sea, esta temporada no ha ganado ni un derbi de Praga. Y ha jugado 5.

Praga (Grandangolo)Praga (Foto: Grandangolo)
Foto de portada: Groundhopping Merseburg

Related posts

Deja un comentario

*