Partido Polish Boyfriend: El reto de Jankauskas

Jankauskas foto: hobbes8calvin

Edgaras Jankauskas firma autógrafos en todos los campos lituanos. En una tierra de baloncesto, Jankauskas brilló como futbolista cuando se colgó del cuello una medalla de campeón de la Champions con el Porto.

Mal no le fueron las cosas al bueno de Jankauskas. Formado en el Zalgiris de Vilnius, marcó goles y ganó dinero en el CSKA de Moscú, el Brujas, la Real Sociedad, el Benfica, el Porto, el Niza, el Hearts y finalmente, ya en declive, en equipos como el AEK de Larnaca, el Skonto de Riga o el New England Revolution de la MSL. El fútbol le permitió conocer ligas y ciudades lejanas. Y ganar títulos en Bélgica, Portugal y Escocia.

Jankauskas Hearts foto: Colin GlasgowJankauskas ganó la Copa de Escocia en 2006 con el Hearts (Foto: Colin Glasgow)

Delantero de la Real Sociedad entre 1999 y 2002, Jankauskas colgó las botas en  2011 cuando jugaba en el Fakel Voronezh ruso. Su primera experiencia en un banquillo fue en el Lokomotiv de Moscú como ayudante de José Couceiro, con quién coincidió algunos meses en el Porto. El destino de Couceiro y Jankauskas tenía un nombre en común: Vladimir Romanov, un empresario lituano que ponía su dinero en equipos de fútbol. Romanov, un tipo polémico, controlaba tres equipos entonces: el Hearts de Edimburgo, el Zalgiris de Kaunas y el Partizan de Minsk. Dos de ellos han sufrido una bancarrota (Partizan refundado y Hearts en segunda) y, cómo no, ya no son propiedad de este tipo que, en su momento, le dio trabajo a Jankauskas, pues lo fichó para jugar en el Hearts cuando el equipo escocés llegó a jugar una previa de la Champions. A Coucerio lo había fichado para entrenar en el Zalgiris. Y los dos, gracias a Romanov, acabaron juntos en el Lokomotiv.

La experiencia duró poco, pues el Lokomotiv no los renovó. Y Romanov le encontró otro trabajo a Jankauskas: ayudante en el Hearts. Con el club escocés había ganado una copa, pero esta vez la cosa no funcionó pues el club perdía dinero y Romanov no era amado por los hinchas. En 2013, Jankauskas se volvió sin trabajo a su Lituania natal.

Y fue aquí cuando lo llamaron de un pequeño club para que, por primera vez, fuera el entrenador de un primer equipo. El club se llama FK Trakai. Y en su primer año en la primera división lituana, Jankauskas lo mantiene en la segunda posición de la tabla. Cuando faltan pocas jornadas para el final de la liga, el Trakai sueña con jugar competiciones europeas la próxima temporada.

Nada mal para un club fundado en… 2005. En el este, estas cosas suceden. Un equipo que la próxima temporada celebrará sus primeros 10 años de vida puede ser subcampeón y debutar en la Europa League. Nada mal. Trakai es un sitio idílico no muy lejos de Vilnius y Kaunas. Una zona con lagos, bosques y un precioso castillo en la isla central de un lago. Mucha gente de la ciudad tiene su segunda residencia aquí. Se bañan, toman el sol, pasean y degustan las empanadas de la cocina tradicional de Trakai, empandadas típicas de una curiosa comunidad que vive aquí: los Tártaros de Lipka, descendientes de los tártaros que llegaron provenientes del Imperio Otomano en el siglo XIV acompañando las tropas del Gran Ducado de Lituania. Aquí siguen, con una religión propia (ni musulmana, ni cristiana) y su templo, que se puede visitar en Trakai.

Trakai, ciudad de 30.000 habitantes, es famosa por ser un destino turístico en Lituania. Pero no por su deporte. Es más, la fundación del club local en 2005 se produjo pensando sólo en dar formación a los chicos locales y el primer año no se creó ni un equipo adulto. La idea era dar salida con el deporte a chicos de familias con problemas sociales de toda la región. Se organizaron campus con niños de la ciudad y para dar fama al proyecto se firmó un acuerdo con el Milan, que mandó material, dos entrenadores y la mascota, el diablillo ‘rossonero’.

Trakai foto: Flickr JerryEl castillo en un lago de Trakai (Foto: Flickr Jerry)

En 2006 se inauguró un campo de césped artificial y entonces sí se creó un equipo de adultos inscrito en la última categoría del fútbol local. Pues bien, en 8 años se ha pasado del último peldaño a la segunda posición en la liga. Una amalgama de empresas locales permite sanear un club que goza de un fútbol base rico en crecimiento. Un club sin demasiadas almas en las gradas, cierto, que ascendió a Primera la última temporada. Y contrató a Jankauskas. El entrenador ha fichado al experto centrocampista Yuri Mamaev, un ruso que ha jugado en el Luch Energiya de Vladivostok, y con sólo dos extranjeros en el equipo aspira a consolidar esta segunda posición. La liga la ganará con comodidad el Zalgiris, aunque la lucha por la segunda plaza la disputa con el Kruoja Pakruojis, un equipo fundado en 2001. Su rival este fin de semana. El Kruoja es otro equipo desconocido que puede jugar en Europa. Camino de los 15 años de vida, llegó a primera casi por casualidad, cuando dos equipos históricos del fútbol local renunciaron a su lugar en primera por falta de dinero: el FBK Kaunas, campeón de liga en 8 ocasiones entre 1999 y 2007, y el Atlantas de Klaipeda. Así es el fútbol lituano: el Zalgiris gana y equipos desconocidos ocupan posiciones destacadas. Y Kaunas ni goza de equipo en Primera.

Si consigue defender esta plaza y no se marcha, Jankauskas volverá a una competición europea. Esta vez, en el banquillo. Y Europa ganará una nueva ciudad para albergar partidos de la Europa League. Un sitio idílico para tomar empanadas mientras miras los barcos en el muelle del lago.

Jankauskas foto: hobbes8calvinJankauskas, durante su etapa en la MLS (Foto: hobbes8calvin)
Foto de portada: hobbes8calvin

 

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