Partido ‘Polish boyfriend’: Situando Krasnodar en el mapa

Krasnodar - (off.koss)

Krasnodar es la única ciudad fuera de Moscú con su derbi en la Primera División rusa. Ni San Petersburgo puede presumir de ello y en Krasnodar se saca pecho, aunque los equipos no luchen por el título.

Krasnodar es la capital de una región conocida como Krasnodar Krai, región que abarca casi toda la costa rusa en el Mar Negro hasta la frontera con Georgia. Aquí situamos, por ejemplo, Sochi, la ciudad balneario sede de los Juegos Olímpicos. La región casi se besa con la famosa península de Crimea y aquí planifica el presidente Putin un puente que una las dos regiones. Los rusos no suelen hablar de esta región como “Krasnodar Krai”. La conocen como el “Kuban”, en honor al río de la zona. Es una región muy famosa en Rusia, con fama de gente dura y relacionada de forma casi mitificada con los cosacos.

Krasnodar - cat_collectorUna noche cualquiera en Krasnodar. Foto: cat_collector.

Krasnodar la fundaron cosacos en esos años en que Rusia se extendía hacia el sur, ganando tierras a las poblaciones musulmanas, a las que empujaba hacia más al sur. Fue tierra de fronteras, de llanuras, de tipos violentos. El “Wild West” ruso en los siglos XVIII y XIX. Aún hoy la región presume de su ADN cosaco, con unos 18.000 cosacos del Kuban organizados internamente, manteniendo viva su identidad, su cultura. Sus tradiciones.

Aquí, la guerra civil rusa entre comunistas y “blancos” fue particularmente cruel. Finalmente ganaron los rojos y cambiaron el nombre de la ciudad, bautizada en su momento como Yekaterinodar (regalo de Catalina, la emperatriz). Desde entonces se llama Krasnodar. O sea, “regalo de los rojos”. Fue en esas fechas cuando nació el Dinamo de Krasnodar, equipo que sería rebautizado como Kuban Krasnodar poco después.

Como la zona del Kuban es una tierra de gente hospitalaria pero también jodidamente dura, los últimos años la región ha sido noticia por incidentes relacionados con las crueles mafias locales. Antes de los Juegos Olímpicos de Sochi, el gobierno tuvo que destituir a 200 policías corruptos de la región para mejorar la imagen. Se especuló con que peligraba la cabeza del gobernador Aleksander Tkachyov, pero al final se salvó.

Aleksander Tkachyov es el gobernador de la región… y el presidente del Kuban Krasnodar, el equipo histórico. El Kuban ha representado durante décadas el orgullo de la ciudad y Aleksander Tkachyov protege los intereses del equipo. En Rusia ver a un político local presidiendo una entidad deportiva es relativamente normal –lo vimos en el Anzhi o el Terek–, con Tkachyov, hombre fiel de Vladimir Putin, consiguiendo que la ciudad proyecte un nuevo estadio que será sede del Mundial. Tampoco es una novedad en Rusia que detrás de los equipo se escondan intereses de empresarios u oligarcas poderosos. El Kuban, por ejemplo, fue noticia cuando su delantero Nikola Nikezic se negó a firmar su baja. Querían fichar otros jugadores, el montenegrino no jugaba y se lo querían sacar de encima. La manera que se utilizó para convencer Nikezic fue una monumental paliza que le propinaron unos tipos que, según la prensa montenegrina, eran sicarios de la mafia rusa. Al final, Nikezic firmó, denunció el caso y cobró una compensación del Kuban.

Durante décadas, el Kuban de Krasnodar ha sido el rey de la ciudad, aunque fuera de los límites de la municipalidad nunca dejó de ser un equipo con tradición convertido en un ascensor: ahora un ascenso, ahora un descenso. Se pasó la mayor parte de su historia en la Segunda División soviética y su mejor campaña fue, precisamente, la 2012/13: acabó en la quinta posición, debutando así en Europa. Lo vimos superar al Motherwell y el Feyenoord antes de caer en la fase de grupos contra el Valencia y el Swansea.

Al Kuban, de largo el equipo más amado de la ciudad, le ha salido un vecino molesto. En 2008 se fundó el FC Krasnodar. El club salió de la nada, por iniciativa del empresario Sergey Galitsky. Galitsky es uno de los tipos más ricos del país, propietario de una red de supermercados. Nacido cerca de Sochi, Galitsky es armenio aunque adoptó el apellido ruso de su esposa cuando inició su aventura profesional. En 2008, apostó por el fútbol y fundó el FC Krasnodar, “los toros”, equipo que en tres años se plantó en Primera: un ascenso deportivo y otro en los despachos cuando el Saturn desapareció y la Federación invitó al equipo.

Russia Training/PC
El internacional ruso Roman Shirokov acaba de firmar por el FC Krasnodar. Foto: Focus Images Ltd.

El primer derbi de Krasnodar se jugó en Segunda en 2010. El Kuban había bajado y le ganó los dos derbis a un rival con tres años de vida: 3-0 y 0-1. El Kuban quedó primero y ascendió. El FC Krasnodar acabó quinto y consiguió el ascenso pues la Federación los invitó antes que los equipos que acabaron tercero y cuarto, que no ofrecían, según la versión oficial, garantías económicas suficientes. Cierto es que el FC Krasnodar podía ofrecer garantías: fichó 17 jugadores en tres semanas. En 2011 pues, el derbi se jugó por primera vez en Primera en el estadio del Kuban, ya que el nuevo club no dispone de su propio recinto. Cada equipo ganó un derbi, siempre como visitante. El Kuban acabó sexto y el FC Krasnodar noveno.

La temporada anterior el Kuban vivió la mejor campaña de su historia con el actual entrenador del Lokomotiv, Leonid Kuchuk. Este año llegó otro entrenador bielorruso, Viktor Goncharenko, el técnico que había metido el BATE Borisov en la Champions. Sin embargo, esta temporada el FC Krasnodar va por delante: le saca 11 puntos a su vecino, sueña con debutar en Europa y lo hace también con acento bielorruso, gracias a Oleg Kononov. Un entrenador que ha saltado de país del este en país del este, ganando ligas moldavas con el Sheriff.

Además, el FC Krasnodar se ha metido en semifinales de Copa. “Los toros”, que han inaugurado una academia de fútbol con la intención de asentarse aún más, sumar hinchas y seguir creciendo, por primera vez en su corta historia van por delante del Kuban gracias a jugadores como Ari (el brasileño que jugó en el AZ y el Spartak), Wanderson, Joãozinho (jugó Champions con el Levski), el uruguayo Mauricio Pereyra o el colombiano Laborde. El mismo año del debut europeo del Kuban, el FC Krasnodar se puede meter en la Europa League y una final de Copa. Krasnodar se ha asentado en el mapa futbolístico ruso. Y con él, su derbi. Cada día más caliente, más sentido.

Foto de portada: off.koss.

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