Partido ‘Polish Boyfriend’: Tel Aviv, mitad amarilla y mitad roja

Maccabi Tel Aviv fans during the UEFA Champions League match at Stamford Bridge, London
Picture by Jack Megaw/Focus Images Ltd +44 7481 764811
16/09/2015

En las últimas semanas el fútbol ha destacado otra vez como escenario que permite entender un poco más el siempre complejo conflicto entre Palestina e Israel. Los partidos con clubes de ciudades con mayoría árabe se han pospuesto por seguridad. Los hinchas más radicales del Maccabi Tel Aviv han mostrado pancartas contra los refugiados sirios, los del Beitar lo mismo e incluso radicales de este último club han elevado la tensión con agresiones a ciudadanos de Israel de izquierdas, contrarios a la escalada de violencia contra los palestinos. Uno de ellos, un hincha del Hapoel de Tel Aviv, acabó con un martillo en la cabeza. Literalmente. Así llegó al hospital, con el martillo pegado, luchando por su vida. Ya contamos en su momento cómo es la hinchada del Beitar.

Aunque la afición del Hapoel es amplia, los más jóvenes y organizados sí han mostrado pancartas contrarias a la escalada de tensión, convirtiendo sus gradas en uno de los escenarios de reivindicaciones contra la política del gobierno de Netanyahu. La hinchada de los Hapoel en general, aunque, cómo no, ese de Tel Aviv es el más conocido.

La rivalidad más fuerte del fútbol de Israel sigue siendo esa entre el Maccabi y el Hapoel de Tel Aviv. Pese a que el club con más hinchas en fútbol, según algunos estudios, es el Maccabi de Haifa, la rivalidad entre los dos gigantes de Tel Aviv es el partido más emotivo. En baloncesto, el equipo más amado es el Maccabi de Tel Aviv, que por cierto ha perdido en liga contra el Hapoel de Jerusalén en una derrota muy dolorosa. Por la derrota en sí y por perder contra un Hapoel.

Benayoun ha vuelto a Israel para jugar en otro grande como el Maccabi Haifa. Foto: Focus Images Ltd.
Benayoun ha vuelto a Israel para jugar en otro grande como el Maccabi Haifa. Foto: Focus Images Ltd.

En todas las ciudades de Israel existe un equipo llamado ‘Hapoel’ y otro llamado ‘Maccabi’. Los de Tel Aviv quizás son, junto al Maccabi de Haifa, los más grandes, pero esta polarización explica bien la sociedad de Israel. Los Hapoel fueron fundados antes de la proclamación del estado de Israel con unas raíces políticas muy marcadas. Hapoel en hebreo significa “obrero” y todos los clubes que se llaman así son identificados con la política laborista, con la izquierda. Hapoel fue en su fundación una gran asociación deportiva creada por miembros del Histadrut, una unión de sindicatos socialistas, durante los años 20. En su momento eran marxistas. Con el tiempo, la cosa se ha difuminado un poco, aunque los hinchas radicales del Hapoel aún muestran hoces y martillos. En el resto de gradas, metáfora de la evolución de la izquierda, la gente ha tomado otros rumbos y ser del Hapoel ya no implica ser de izquierdas. Durante muchos años, el Partido Laborista fue la gran fuerza política de Israel (Ben Gurion, el considerado líder en la proclamación de Israel, era laborista) y sus militantes estaban apuntados también a las secciones locales de las asociaciones deportivas Hapoel, para practicar gimnasia o natación. O jugar al fútbol.

Con el paso de los años, las secciones de cada ciudad del Hapoel se convirtieron en equipos profesionales de fútbol o baloncesto, pero el color rojo quedó como símbolo de la hinchada del equipo de Tel Aviv, que se ha diferenciado también de otras por su relación con los árabes. Muchos árabes con pasaporte de Israel siguen a este club porque es más tolerante con los palestinos. Sus hinchas han llegado a mostrar banderas de Palestina, gesto que generó mucha polémica. Diferentes estudios definen este club como uno de los dos más populares entre los árabes con pasaporte de Israel, junto al Maccabi de Haifa, club popular pues allí jugaron muchos árabes en los 80 y 90. Uno de ellos, Walid Badir, ahora es precisamente el entrenador del Hapoel.

Pero pese a la presencia de la hoz y el martillo en el escudo, el Hapoel ya no es un equipo comunista. Es propiedad de grandes empresarios y estas últimas temporadas sufre sin dinero. Ha dejado de ser el equipo grande, como lo era hace 6 años, después de pugnas en sus despachos entre empresarios como el polémico Eli Tabib, el tipo que ahora se intenta vender el Beitar y acabó amenazado de muerte (aquí lo contamos), o el antiguo ministro laborista Haim Ramon. En este 2015 el club lo ha comprado el empresario Amir Gross Kabiri, un joven de 35 años que amasó dinero con hoteles de lujo, aficionado al arte y con residencia en París. O sea, de izquierdas, tiene poco. Con su dinero, el Hapoel intenta reaccionar después de años sin rumbo en que llegó a perder 5-0 contra el Maccabi.

Hinchas del Maccabi en Londres antes del partido de UCL ante el Chelsea. Foto: Focus Images Ltd.
Hinchas del Maccabi en Londres antes del partido de UCL ante el Chelsea. Foto: Focus Images Ltd.

Siempre el Maccabi. El Maccabi de Tel Aviv es el equipo que ha ganado más ligas de fútbol y el que domina a placer el baloncesto. Los Maccabi, el de Tel Aviv incluido, se fundaron en los años 20 en la época en la que esta tierra era un protectorado británico. Los árabes y los judíos luchaban por expulsar a los británicos, unos para crear su estado, los otros para crear el suyo. Entre los judíos se fundó la “Unión Mundial Maccabi”, una agrupación de asociaciones deportivas judías que tomaban el nombre de una de las antiguas tribus de Israel, los Macabeos, sinónimo de fuerza y valentía. A diferencia de las asociaciones Hapoel, éstas no eran laicas. Éstas eran religiosas, más conservadoras, ligadas al sionismo, y con sedes en toda Europa, donde se fundaron muchos equipos llamados Maccabi que desaparecieron con el Holocausto. Los Maccabi enarbolaron la bandera del sionismo y durante los años 30 el equipo de Tel Aviv protagonizó giras por Australia o Estados Unidos reclamando un estado judío. Los símbolos del Maccabi de Tel Aviv se encuentran por todo Israel. Un autobús del norte, en los altos del Golán, lucía sus colores.

El Maccabi, identificado con un sionismo de centro y de derechas, más religioso, se ha convertido en el dominador de la liga estas últimas campañas apostando por una vía española: fichando Jordi Cruyff como Director técnico y Óscar García Junyent o Paco Ayestaran como entrenadores. Ahora, con Slavisa Jokanovic, juega en la fase de grupos de la Champions y lidera la tabla empatado con el Hapoel de Beer-sheva.

El derbi se jugará, como siempre, en el estadio de Blooomfield. Con el Maccabi como favorito. Y con Eran Zahavi como máximo goleador. El jugador formado en el Hapoel, hincha del Hapoel, que decidió fichar por el Maccabi. En su primer derbi vestido de amarillo, marcó y acabó agredido por un hincha vestido de rojo que saltó de las gradas. Así se vive este derbi.

Eran Zahavi, delantero del Maccabi Tel Aviv. Foto: Edu Ferrer Alcover (todos los derechos reservados).
Eran Zahavi, delantero del Maccabi Tel Aviv. Foto: Edu Ferrer Alcover (todos los derechos reservados).
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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