Partido Polish Boyfriend: Tirana quiere seguir siendo la capital

Albania -  Charles Roffey

Muchos estados, cuando nacen, ya tienen una capital. Otros dudan. Otros, la construyen. Tirana, capital de Albania, se levanta en una zona que siempre ha sido poblada, aunque cuando en 1920 la proclamaron capital del joven estado albanés era una ciudad joven. Cuentan que Süleiman Pasha Mulleti, un gobernante local de los tiempos del Imperio Otomano, fundó la ciudad en 1614 cuando ordenó la construcción de una mezquita, un bazar y un hammam en un cruce de rutas de caravanas. Situada en una buena ubicación, Tirana nació caótica y destinada a ser importante. Durante décadas ha sido el epicentro político, comercial y deportivo. Aunque estos últimos años ha perdido la supremacia deportiva.

Tirana no ha sido siempre la capital de Albania, pues inicialmente lo fue Vlorë, ciudad donde se proclamó la independencia de los turcos en 1912. Pero como este puerto era fácil de atacar por los enemigos, se buscó otra capital, fijando las miradas en esta urbe que crecía de forma desordenada. Lo primero que se ordenó, pues, fue modificar la ciudad con un plan urbanístico liderado por arquitectos italianos. Históricamente, Albania siempre ha mirado hacia Italia. De allí han llegado ejércitos invasores, dictadores y odio. También arquitectos, cultura, la pasión por el fútbol y amor. Una relación compleja.

Tirana Albania - piera.seghetti
Tirana, capital de Albania. Foto: piera.seghetti.

La historia de Tirana, como la historia albanesa, es una historia de órdenes pidiendo construir cosas. Ya sea nuevas avenidas o edificios en 1920, búnkers defensivos en los tiempos de Hoxha o si era necesario, equipos de fútbol. Sí, Tirana es la capital del fútbol albanés. Ningún equipo de otra ciudad ha llegado a los 10 títulos de liga. En cambio, tres clubes de Tirana han ganado más de 10 títulos de un torneo que en los últimos años ha sufrido un giro radical en sus guiones, pues el Skënderbeu de Korçë ha ganado las últimas cinco ligas. Es más, por primera vez, durante cinco ligas consecutivas ninguno de los dos primeros clasificados es de Tirana. De repente, en Tirana, se sufre. Está en juego dejar de ser la capital deportiva del país. El Ayuntamiento de Korçë ayuda, en un gesto populista, al Skënderbeu. Y la Federación ha decidido que el estadio de la selección será el renovado campo de Elbasan, en el centro del país. Una ciudad sin peso deportivo de repente es sede de partidos imporantes como el próximo Albania-Serbia. Sin ser la casa de la selección y sin equipos que ganan la liga, los derbis de Tirana son otra cosa.

Todo un golpe para el orgullo de una ciudad que clasifica sus derbis de forma fría, aunque luego los derbis se juegan con pasión. Tenemos el derbi I, el derbi II y el derbi III: El derbi número I enfrenta al histórico KF Tirana, uno de los clubes más viejos del país, con el Partizani. El derbi número II, al KF Tirana con el Dinamo. Y el número III, enfrenta al Partizani con el Dinamo. Con el Dinamo en segunda, el derbi número 1 es también el único. Y el más seguido.

El guión es similar al de otros estados del este de Europa. El gobierno comunista, en este caso de Enver Hoxha, creó una serie de clubes deportivos vinculados con los aparatos del estado. Lo que debía ser un club que promocionara la actividad física en los trabajadores se convirtió en una guerra de poder, con ministerios pugnado por fichar buenos jugadores y afianzar su posición gracias al fútbol. El Partizani, bautizado así en honor de la resistencia comunista durante la Segunda Guerra Mundial, nació como el equipo del Ministerio de Defensa, y el Dinamo, como el de los servicios secretos. ¿Qué le sucedió al KF Tirana? Pues fue uno de los pocos equipos del este de Europa, junto al Hajduk Split, por ejemplo, que pudo seguir jugando, pues sus socios y jugadores no habían colaborado con las tropas italianas invasoras. Igualmente, el Partido Comunista le cambió el nombre, bautizándolo como “17 Nëntori” en honor de la fecha de la liberación de Tirana, el 17 de noviembre de 1944. El club, gran dominador del fútbol local antes de la guerra, pasó a un segundo plano, aunque nunca perdió la categoría. Con el fin del gobierno comunista, el Tirana recuperó su viejo nombre en esas mismas fechas en que millares de albaneses escapaban en barcos viejos hacia las costas italianas, en esas imágenes de un éxodo que le rompió el corazón a media Europa.

FK Tirana - Vincent Teeuwen
El FK Tirana visita Utrecht en un partido de la Europa League 2010-11. Foto: Vincent Teeuwen.

Aunque los clubes de Tirana ganaron sus títulos, los últimos años todo ha sido más complicado. Empresarios con ganas de ganar dinero de forma fácil hundieron la economía de las entidades y el KF Tirana se proclamó, en 2011, propiedad del Ayuntamiento, que busca nuevos inversores. A los hinchas del Partizani, club mimado en tiempos del comunismo, les dolió ver estas ayudas municipales al rival. Especialmente porque el Partizani perdió la categoría, hundido en deudas. De momento, la ha recuperado gracias a empresarios privados que permiten soñar a un club con una base sólida de hinchas, aunque el FK Tirana tiene más hinchas. Hinchas que esta temporada sufren, pues el KF Tirana ya ha perdido con el Skënderbeu y anda por el centro de la tabla. Y ahora llega el derbi con el Partizani, que empezó mejor (13 puntos de 15), luchando con el campeón Skënderbeu.

El derbi, pues, será de alto voltaje. El Partizani atrae hinchas entre la gente que tiene o tenía familiares en el ejército, en nostálgicos de los viejos tiempos y en jóvenes que siguen al club del padre, aunque no sean de izquierdas y se declaren nacionalistas. Aunque más nacionalista es la hinchada del KF Tirana, con grupos organizados hermanados con clubes de la capital de Kosovo, Pristina y de Macedonia. En este caso, el Shvercerat, el club de los albaneses de la capital macedonia. O sea, las tierras que el nacionalismo albanés más radical sueña unir en una ‘Gran Albania’. Aunque esa es otra historia.

Foto de portada: Charles Roffey.

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