Partido ‘Polish boyfriend’: Un derbi de barrio dramático en Praga

Praga Foto-Jan Fidler

Hubo una época en la que todo el mundo quería vivir en Praga. Todo el mundo o casi todo el mundo. Ahora todo el mundo la quiere visitar, pero una cosa es ir y la otra es vivir. Una cosa es mirar una ciudad como un destino turístico y la otra como un ejemplo, como una ciudad de referencia.

Praga fue una de las ciudades más admiradas. Escritores, artistas, arquitectos. Con Viena y Berlín se disputaba ser el faro intelectual del centro de Europa. Y también era una capital deportiva. Los checos fomentaron la práctica del deporte con pasión, con sus gimnasios, sus sokol. Sus equipos de futbol. En 1895 ya se jugaban derbis de Praga. Y en un mosaico de rivalidades entre equipos de barrio, hay una que destaca con luz propia: Slavia-Sparta.

Praga Foto-Jan Fidler

Hubo una época en la que todo el mundo quería vivir en Praga. Foto: Jan Fidler

Este año el Sparta ganará la liga, como ya ha sucedido tantas veces. Después de cuatro años sin ganar, la hinchada del Sparta sentía que ya llegó la hora. La novedad es que el Slavia lucha por evitar el descenso. Y eso es nuevo. El Slavia es amado, respetado. Tiene tradición, orgullo, solera. Y un presente triste. En su momento era una entidad deportiva que generaba admiración en toda Europa. Realizaba, como el Sparta, giras por Europa. Ahora lucha por no caer en el pozo. Triste realidad.

El Slavia batalla en el césped intentado no bajar. Y en los despachos corre el riesgo de ser descendido a Tercera debido a las dificultades financieras que vive. En 2011 ya tuvo que pedir 400.000 euros a última hora para pagar los sueldos pendientes de jugadores y evitar el descenso administrativo. Desde entonces, cada temporada es un drama. Afectado por la crisis, el Slavia ha vendido sus mejores jugadores, ya sean del primer equipo o juveniles. Ha visto cómo se marchan entrenadores de las categorías inferiores y cómo se reduce el presupuesto en un 75% en un intento de garantizar el futuro.

Todo empezó en el otoño de 2010. Se descubrió que el Slavia debía más de cuatro millones de euros al antiguo dueño del club, la compañía inglesa ENIC Sports Ltd, una empresa que poseía acciones en el Tottenham y el AEK de Atenas. La expulsión del accionariado de esta empresa fue realizada por métodos de ingeniería financiera poco ortodoxos que provocaron un agujero económico inmenso. Como consecuencia se redujeron los gastos, vendiendo jugadores con fichas muy altas. El equipo se empezó a hundir en la clasificación, con los hinchas del club, con fama de violentos, provocando la suspensión de algún partido e invadiendo el palco del estadio.

En la primavera de 2011 el exministro de Transportes de la República Checa, Aleš Řebíček, compró la mayor parte de acciones, muchas de las cuales pertenecían a grupos inversores de dudosa credibilidad. Řebíček posee el 98% del Slavia y lucha por evitar el descalabro. Destinado el dinero a las deudas del club, no puede fichar a buenos jugadores. Así, el Slavia ha perdido los dos derbis de la temporada contra el Sparta. En el derbi jugado en su casa, perdió por  culpa de los goles de Lukáš Vácha y Bořek Dočkal, jugadores formados… en el Slavia.

Dockal Finn Højbjerg, Viborg Kommune

Dockal, producto de la cantera del Slovan Liberec, juega ahora en el Sparta. Foto: Finn Højbjerg, Viborg Kommune

Los partidos del Slavia acaban una y otra vez con incidentes por la reacción de sus hinchas, y el equipo se hunde. Con 7 ligas en sus vitrinas, esta temporada el equipo ha sufrido humillaciones como perder 0-7 en el Eden Arena con el Teplice. El Slavia también paga las deudas de construcción de su precioso estadio, inaugurado en 2010. En 2011, lo vendieron a una empresa que se lo cede al club. Ya no son propietarios de su feudo.

El Slavia ocupa zona de descenso cuando faltan 5 jornadas. En los últimos 4 años ha visto desfilar a 8 entrenadores diferentes y no gana un partido de liga desde inicios de marzo. Y así visita el pequeño estadio de Dolicek para jugar un derbi con el Bohemians que puede ser clave. Los dos equipos se encuentran empatados a puntos. El Bohemians, presidido por Antonin Panenka, se ha convertido las últimas temporadas en un equipo ascensor. Un equipo bohemio, amado por una hinchada curiosa, que mezcla rockeros, hooligans, punks y viejos borrachos nostálgicos. Un club curioso que ha conseguido finalmente el permiso para seguir jugando en su estadio, pues durante años se ha visto obligado a jugar en el campo del Slavia porque el suyo se caía a trozos.

Bohemians y Slavia mantienen una rivalidad fuerte. Su partido es el derbi de Vršovice, el distrito donde se encuentran los dos estadios, separados por un quilómetro. Con un título de liga en 1983, el Bohemians volvió la temporada anterior a Primera y se ha pasado todo este año en zona de descenso. Pero en las últimas jornadas ha reaccionado y sueña con salvar el pellejo con un equipo y un presupuesto muy modesto. Modesto pero realista, para evitar sustos como el de 2005, cuando bajó a Tercera por impagos y casi desaparece. Los hinchas lo salvaron y, con Panenka en el palco, han vuelto a Primera, aunque no pueden aspirar a nada más que no sea evitar el descenso. Con eso les vale. Al Slavia, en cambio, le parece una pesadilla. Si pierde contra los canguros del Bohemians (el escudo del club es este animal, ya que les regalaron dos canguros después de una gira por Australia en los años 20), el Slavia no tendrá consuelo y quedará con un pie en segunda, categoría donde no juega desde inicios de los años 60, en tiempos de la vieja Checoslovaquia.

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2 comments

Excelente artículo.

Quizá lo único que ha faltado es hacer referencia a que el Bohemians que se la juega es el Bohemians 1905 (http://www.bohemians.cz) que es el histórico y en Primera y no el Bohemians Praha (http://www.bohemiansfc.cz) que es una especie de escisión y que milita en Segunda.

También estaria bonito un artículo sobre este tema, ya que soy un amante del futbol internacional, y más del checo, con las particularidades de Praha al fondo.

Salutacions, Toni!

Siempre he simpatizado con el Sparta pero creo que un club de la entidad del Slavia debe estar en primera. Dada la pésima situación económica que atraviesan ojalá den con una camada de jugadores que revitalicen la entidad.

Por cierto, como siempre maravilloso Toni Padilla^^

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