Partido ‘Polish Boyfriend’: Un joven gigante contra una ciudad joven

Bate Borisov Polyakov Edu Ferrer Alcover

En Bielorussia el fútbol competitivo vuelve poco a poco. A diferencia de Rusia, Bielorussia aún funciona con el viejo calendario basado en el clima: la temporada empieza en marzo y acaba antes de las nevadas fuertes, en noviembre. De momento, ha empezado la Copa, con los primeros turnos y este fin de semana se juega la Supercopa, entre el BATE Borisov y Shakhtyor Salihorsk.

El guión es el mismo de las últimas temporadas: el BATE Borisov busca rivales. El club de Borisov le ha robado el dominio al histórico Dinamo de Minsk, equipo que ganó en su momento una liga soviética, y ha sumado 9 ligas de forma consecutivas. Si esta temporada no falla, ya serían 10 ligas de forma consecutiva. Aunque la última temporada el renacer del Dinamo, presente en la fase de grupos de la Europa League, creó un escenario emocionante pues el torneo no se decidió hasta la última jornada, cuando el club entrenado por Alyaksandr Yermakovich no falló y ganó el titulo. Aunque se quedó sin doblete, después de fallar contra Nemad Grodno. Aunque luego, el Nemad se estrelló en la final contra los mineros del Shakhtyor de Salihorsk.

En Bielorussia, como en muchos estados del este, se han generado nuevos equilibrios de poder. Nuevos gigantes que superan a viejos históricos. El BATE se ha consolidado como la bandera del fútbol del estado e incluso alberga los partidos importantes en su nuevo estadio. La selección, en espera de la reforma del estadio de Minsk, juega en Borisov. Incluso el Dinamo ha jugado sus partidos en la ciudad del rival, cuando hace pocos años, era el BATE el que jugaba sus partidos internacionales en Minsk. En tiempos soviéticos el BATE fue un actor de segunda fila. Era el equipo de una fábrica de automóviles y tractores de Borisov, ciudad de provincias. En 1996 el equipo, que durante más de una década desapareció, fue comprado por un hombre de negocios local muy ambicioso, Anatoly Kapsky. Uno de esos oligarcas que aprovechó el fin del viejo régimen comunista y el nacimiento de otro para crecer. A la sombra del gobierno, Kapsky se ha llenado los bolsillos y su equipo de fútbol ha llegado a la Champions, cuidando su fútbol base. Hombres com Aleksandr Hleb y su hermano, Rodionov o Kutuzov se formaron aquí. El BATE se diferencia de otros nuevos ricos del este por esta apuesta por el talento local. Casi no tiene extranjeros y no se carga entrenadores cada temporada. Yuri Puntus mandó entre 1996 y 2004. Kriushenko entre el 2005 y el 2007. Y Viktor Goncharenko, entre el 2007 y el 2012. Su ayudante, el exjugador Alyaksandr Yermakovich, ha asumido el poder en el banquillo con el objetivo de mantener el dominio. Y de momento, no falla.

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Yermakovich, entrenador del BATE. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

El reto será demostrar al Dinamo y el Shakhtyor Saligorsk quién sigue mandando. En la temporada 2013/14 el Shakhtyor ya le dio mucha guerra en la fase regular de la liga. Y la última temporada, fue el Dinamo, rompiendo una racha de cuatro temporadas consecutivas en que el Shakhtyor acabó segundo. El equipo minero intentará ganar su primera Supercopa, título creado en 2010, para poder cerrar así un círculo y poder presumir de ser el tercer club que ha ganado los tres títulos locales, junto al BATE y el Gomel. No estaría nada mal porque hablamos de un club creado en 1961, con sede en una ciudad…creada en 1958. Antes, Saligorsk no existía. La ciudad fue creada junto a un complejo minero e industrial diseñado por el gobierno soviético, con millares de obreros llegando para dar personalidad a una ciudad joven que vive de la sal de potasio. Al ser una ciudad minera, el club fue bautizado con el nombre de Shakhtyor, como los clubes de Donetsk o Karagandá. La diferencia en la forma de utilizar la palabra viene marcada por el idioma bielorruso. El empresario Uladzimir Kucharau ha conseguido que los mineros sean uno de los protagonistas del torneo, que ganaron en 2005. Desde entonces, una copa, partidos en Europa y sueños de grandeza de la ciudad más joven de Bielorrusia.

En Bielorrusia, el campeón es un club relativamente joven. Y el aspirante, tiene su sede en una ciudad que no llega ni a los 75 años de vida. La única alternativa tradicional es el Dinamo de Minsk. ¿Será otro año de dominio del BATE?

Foto de portada: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

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