Partido Polishyfriend: El retorno del Boavista a Primera

Boavista Miguel Pires da Rosa

Seis años después, el Boavista vuelve a la Primera división portuguesa. Han sido años muy duros para la hinchada del segundo club de la ciudad de Oporto. Un club que la temporada 2000/01 ganó por primera vez la liga portuguesa, convirtiéndose en el primer club en ganar la liga desde 1946, cuando lo consiguió Os Belenenses, que no fuera Benfica, Oporto o Sporting. El retorno del equipo ‘ajedrezado’ se produjo en el estadio del Sporting de Braga, con derrota por 3-0. El primer partido en casa será contra el vigente campeón, el Benfica, en el primer partido de nivel en el bonito estadio do Bessa. Con la visita de los lisboetas, el Boavista cierra un periplo doloroso.

Durante los primeros años del siglo XXI fue normal hablar del Boavista como un equipo importante, aunque por hinchada no tenía el peso de Benfica o Oporto. Esos años el club del barrio de Ramalde vivía feliz gracias a la gestión del presidente João Loureiro y el entrenador Jaime Pacheco. En la Champions superó un grupo con Borussia Dortmund, Dinamo de Kíev y Liverpool (empató en Anfield) y en la segunda fase de grupos perdió contra el Bayern y el United (aunque arañó un punto a los alemanes). Luego se plantó en unas semifinales de la UEFA (eliminando al PSG y el Málaga), perdiendo con el Celtic pese al empate 1-1 en Glasgow. La derrota 0-1 en casa evitó que la final de la UEFA en Sevilla fuera un derbi Oporto-Boavista. Eran los años de jugadores como Jorge Silva, el boliviano Erwin Sánchez, Petit, Carlos Manuel… En 2004 el estadio do Bessa, renovado, fue sede de la Eurocopa. Aunque aquí empezaron los problemas. La directiva renovó el estadio con la promesa de las autoridades de recibir dinero público para las obras. Al final, el Boavista recibió un 3% del dinero que recibieron Benfica, Sporting o Oporto para renovar sus campos. El club se quedó sin un duro. Pero lo peor estaba por llegar. La temporada 2007/08 la investigación del caso llamado “silbato de oro” determinó que la directiva había coaccionado árbitros y se decretó el descenso a Segunda. Arruinado y acusado, el Boavista jugó en segunda con sus juveniles y, cómo no, bajó a Tercera.

Boavista Rui Reis

La renovación del estadio supuso el inicio de la decadencia del Boavista. Foto: Rui Reis

Entre los años 2009 y 2012 el Boavista luchó por no desaparecer. Los socios lo han mantenido vivo con su dinero, con colectas, con amor. Tres años sin conseguir el ascenso, convertido en un club de Tercera con un estadio de Primera. Finalmente, todo cambió de nuevo en 2012. Ese año volvió el presidente de los años dorados, João Loureiro. Loureiro, empresario que había sido cantante de rock y también había pasado por la política, fue elegido de nuevo y lideró una batalla legal que pretendía demostrar que el descenso administrativo del 2008 fue ilegal. Y lo consiguió. Este pasado 2013 la justicia dictaminó que el descenso del Boavista fue improcedente, ordenando a la Federación que pagará una compensación económica al club y que le permitiera, esta temporada 2014/15, volver a una Primera División que se ha ampliado de 16 a 18 equipos para dar espacio al equipo ajedrezado. Además, Loureiro ha conseguido renegociar las deudas del club reduciéndolas al 50%. Aún se debe dinero pero el Boavista vuelve a ser viable.

La última temporada, pues, sólo descendió un equipo, el Olhanense, y ascendieron tres: Moreirense y Peñafiel en los terrenos de juego, y el Boavista en los despachos. El club, con el trabajo y dinero de Loureiro, ha conseguido cumplir con los requisitos económicos y aspira a no perder la categoría. En la página web, diferentes noticias hablaban de “día histórico” antes del partido en Braga y de “nueva época”. La plantilla se ha reforzado con jugadores como el mundialista con Honduras Brayan Beckeles, el argentino Julián Montenegro, el internacional por Cabo Verde Brito, el brasileño Lucas o cuatro senegaleses, además de trotamundos como Tengarrinha. Y todo, con un viejo conocido en el banquillo: Petit, uno de los jugadores que ganó la liga en su momento. Petit se retiró en el Boavista en tercera después de una larga carrera y ahora, como entrenador, asume el reto de liderar el retorno de las panteras negras. El último partido en Primera fue, hasta este fin de semana, un 0-0 con Sporting de Braga en mayo del 2008, cuando el equipo, entrenado por Jaime Pacheco, acabó noveno, aunque descendió en los despachos.

El primer partido en casa, pues, será especial. Además, llega el Benfica de Jorge Jesús, muy debilitado en el mercado de fichajes, aunque inició la defensa del título derrotando al Paços de Ferreira por 2-0.

Boavista Miguel Pires da Rosa

“Las panteras negras” es el apodo que hace referencia al Boavista. Foto: Miguel Pires da Rosa

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