Partido Polish Boyfriend: Dos tipos oscuros detrás del mejor partido croata

The Dinamo Zagreb team line up before during the UEFA Champions League match at the Emirates Stadium, London
Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117
24/11/2015

¿Puede ser este el año del Rijeka? El Dinamo de Zagreb ha ganado las últimas 11 ligas. Con el Hadjuk Split incapaz de aspirar al título (solamente ha ganado 4 de los primeros 8 partidos ligueros), la alternativa es el Rijeka. Durante las últimas 3 temporadas le compite el título al Dinamo, aunque cada curso ha acabado sacando la bandera blanca. Después de las 8 primeras jornadas, el Rijeka lidera la tabla gracias a la sorprendente derrota del Dinamo con el Osijek por 0-1. Y ahora llega el primer duelo directo, con el Rijeka un punto por delante.

Domingo 18 de septiembre, 19:00h: Rijeka-Dinamo Zagreb

Detrás de los dos candidatos al título encontramos dos hombres oscuros. Dos hombres con dinero y poder. Dos historias del siglo XXI, cuando el balón, en ocasiones, acaba escondido en los cajones de despachos al lado de billetes y misterios.

El italiano detrás del Rijeka

Estas últimas temporadas, el Rijeka sueña gracias al dinero del italiano Gabriele Volpi. Volpi lidera la reconstrucción del club, está levantando un nuevo estadio precioso tocando al mar (debería inaugurarse en 2018) y ha permitido crear un equipo competitivo liderado por el hombre que llevó Eslovenia al Mundial del 2010, Matjaz Kek. El esloveno ya encadena cuatro temporadas en el club, una estabilidad difícil de encontrar en esas tierras.

Volpi, empresario de 72 años, es un tipo polémico. En ocasiones llega a Rijeka con su barco de 60 metros y bandera de las Islas Caimán. Empresario de éxito, invierte en infraestructuras marítimas, especialmente en África, aunque algunos afirman que también se lucra del negocio armamentístico, siempre dentro de la legalidad. La mayor parte del dinero le ha llegado consiguiendo gestionar los puertos de Nigeria donde se embarca petróleo a naves de todo el mundo. Volpi intenta no hablar nunca con la prensa y ni responde a preguntas cuando su nombre aparece en investigaciones del FBI sobre cómo se gestiona el poder en Nigeria. O cuando su nombre aparece en los papeles de Panamá.

Volpi es propietario de un club italiano, el Spezia, y sueña con llevarlo de la Liguria a la Serie A. De momento lo subió a la Serie B. Los últimos años también fue el propietario de la Pro Recco, el mejor equipo del waterpolo italiano de la historia. Es más, en su juventud fue jugador de esta entidad. Con el deporte, mejora su agenda. En los últimos meses, por ejemplo, ministros croatas han aparecido en actos de empresas cercanas a Volpi. E incluso el ministro de economía croata fue el invitado de Volpi en la inauguración de un puerto en Mozambique, puerto con inversión de las empresas de Volpi… y empresas croatas.

Volpi, que estos últimos meses vio como un avión privado que había comprado era embargado porque no pagó todos los impuestos relativos a su compra, está convencido de que su Rijeka podrá ser más grande que el Dinamo. Sería el premio a una ciudad y una entidad con historia, pues históricamente ya era el tercer club croata, por detrás de Dinamo y Hadjuk. Con dos copas yugoslavas y dos copas croatas, ha conocido estadios de otros países. En 1984 eliminó al Valladolid en la UEFA y le dio un buen susto al Madrid. Orgullo de la posiblemente única ciudad de la costa donde el club con más hinchas no es el Hajduk, el Rijeka mantiene una eterna rivalidad con el equipo de Split. Con el Dinamo la rivalidad también es fuerte.

Curiosamente, el Rijeka sueña gracias a un italiano. La historia es caprichosa. En italiano, la ciudad de Rijeka se conoce como “Fiume”. Históricamente, esta ciudad fue poblada tanto por italianos como eslavos, así que después de la Primera Guerra Mundial los estados italiano y yugoslavo lucharon por controlar esa zona. Fiume se convirtió en un problema internacional, pues fue ocupada en 1919 por un grupo de patriotas italianos liderados por el poeta Gabrielle D’Anunnzio. D’Anunnzio proclamó que Fiume era italiana, provocando un conflicto internacional que acabó con la ciudad declarada estado independiente durante tres años, hasta que la Italia de Mussolini se anexionó finalmente la urbe, en 1924, iniciando una época de ‘italianización’ de la ciudad muy dura para los eslavos locales. En 1945, la Yugoslavia de Tito ocupó la población y casi todos los italianos, entonces mayoría, escaparon. Ahora solo el 2% de Rijeka se considera italiana. Durante muchos años el gobierno yugoslavo intentó borrar los restos de la cultura italiana en la ciudad. Y ahora, un italiano es propietario del 70% del club. El 30% es del ayuntamiento local. Cosas del destino.

Rijeka. Foto: Olivier Issaly (bajo licencia Creative Commons 2.0).
Rijeka. Foto: Olivier Issaly (bajo licencia Creative Commons 2.0).

Mamic, el hombre escandaloso

El Dinamo sigue ganando ligas y se ha metido en fase de grupos de la Champions, Y todo, pese al caos institucional y la rotura social de un club unido al nombre de Zdravko Mamic. Mamic, el polémico propietario que insulta periodistas, rivales y miembros de la Federación. El tipo que sigue en guerra contra los ultras del club, los “Bad Blue Boys” y casi toda la afición del club. El empresario que ha conseguido que el estadio Maksimir nunca se llene, el ambiente sea tenso y los entrenadores pierdan la cabeza con facilidad.

Mamic ha visto estos últimos años cómo era acusado de corrupción, de controlar a la Federación, de expulsar a empujones a periodistas de la sala de prensa y de racismo. Un currículum tremendo. Dos asociaciones diferentes de hinchas lo acusan de ganar dinero con el club, de comprar partidos y de sacar tajada con las ventas de jugadores, aunque, oficialmente, ya no es el presidente. A pesar de que el ex delantero del Madrid Davor Suker preside la Federación, todo el mundo sabe que manda Mamic. Y los incidentes de los radicales croatas en partidos de la selección de los últimos meses tienen como objetivo crear problemas a Mamic. Los radicales prefieren arriesgarse a las sanciones que permitir que la Federación siga saliéndose con la suya. Están dispuestos a todo para dar visibilidad a la endémica corrupción federativa.

Zdravko Mamic fue encarcelado en dos ocasiones en 2015, por supuesta corrupción, pero sus hombres aún controlan el fútbol croata. “Hasta que no se vayan Suker y Mamic, no puede mejorar la situación en el fútbol croata”, admite Miro Blazevic, el famoso seleccionador croata en el Mundial de 1998, cuando se llegó a las semifinales. Zdravko Mamic, su hermano Zoran Mamic (fue entrenador del Dinamo) y su hijo Mario Mamic (ex directivo del Dinamo y actual director ejecutivo de la Federación) fueron investigados por malversación de fondos, sobornos y evasión fiscal, por un valor total de más de 30 millones de euros. La Fiscalía los consideró responsables de transferencias ilegales de dinero al extranjero mediante compañías en paraísos fiscales, relacionadas con sospechosos traspasos de jugadores. Unos 15 millones de euros habrían desaparecido en el marco de la venta de Luka Modric, ahora en el Real Madrid, desde el Dinamo hacia el Tottenham inglés en 2008. Zdravko y Zoran Mamic salieron de la cárcel en julio del 2015 tras depositar una fianza millonaria, pero Zdravko volvió a ser detenido el 18 de noviembre del 2015 al descubrirse nuevos delitos y pruebas.

Manager Zoran Mamic of Dinamo Zagreb during the UEFA Champions League match at the Emirates Stadium, London Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117 24/11/2015
Zoran Mamic, hermano de Zdravko Mamic, fue entrenador del Dinamo Zagreb. Foto: Focus Images Ltd.

Los aficionados más radicales del Dinamo, los Bad Blue Boys, siguen en guerra pese a los problemas de Mamic, pues consideran que aún manda. Y Mamic los intenta dejar fuera del campo. De hecho, Mamic ha creado con su dinero un nuevo grupo, llamado igual, Bad Blue Boys, pero con gente fiel procedente, en muchos casos, de entornos criminales. Si los radicales croatas ya tienen un largo historial de incidentes, los desplazamientos del Dinamo en Europa ahora son un peligro, pues los dos grupos se buscan y se agreden entre ellos.

¿Y qué dicen en Rijeka o Split? Pues dan su apoyo a los hinchas del Dinamo, aunque odian al club. Y especialmente a Mamic, acusado de comprar árbitros, rivales, dirigentes y tener vínculos con el crimen organizado. Claro, Mamic tiene buenos contactos en el partido que manda, el partido conservador croata, la HDZ. También Volpi tiene buenos contactos con la HDZ. Cómo no.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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3 comments

Dudo muchísimo que un empresario con millones invierta dinero en algo por filantropía o romanticismo deportivo. Si tienen millones y llegan a ser capaces de comprar o invertir en un club es, precisamente, porque cada euro que sueltan tiene hecho ya de antemano el camino de vuelta a su bolsillo.
En España tenemos 3 ejemplos hoy mismo: Al-Thani quería construir el nuevo puerto deportivo de Málaga (proyecto rechazado: fin de los fichajes), Lim quiere construir en los terrenos de Mestalla (también quería Wang), y Wang quiere algunos terrenos propiedad del Atleti y compró el Edificio España (vendido al denegarse la reforma de la fachada).
Si entrásemos ya en las comisiones de traspasos de algunos jerifaltes, tendríamos para otro buen rato.
El fútbol es precioso y emocionante, pero sobre todo es un negocio.

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