Colombia aprovecha la Neymarización de Brasil

James Rodríguez Juan Cuadrado Teófilo Gutiérrez Camilo Zúñiga Pablo Armero Carlos Sánchez Colombia Focus

Colombia ha evidenciado en su histórico triunfo ante Brasil (0-1) que la canarinha está Neymarizada. No quiere decir esto que exista una relación de estricta dependencia entre lo que hace Neymar y lo que hace la actual Brasil de Dunga. El término Neymarizada pretende recoger otra realidad: cómo todos los movimientos de Brasil en fase ofensiva son, hoy por hoy, como los que Neymar realiza. Y no cualquier Neymar, sino el mejor Neymar del Santos: el que destroza líneas; el que dibuja con sus ofrecimientos y sus conducciones unas trazadas inimaginables para cualquier otro futbolista. Neymar lo supo hacer en Santos y lo sabe hacer aún. Pero no todos los compañeros de Neymar en la selección de Brasil son capaces de imitarlo. De hecho, nadie lo logra a la perfección. Neymar no es caótico, porque sabe de antemano qué confusión provocará en el rival con su ofrecimiento en tal sitio o su conducción hacia tal otro sitio. Por eso los hace. El ’10’ de la canarinha provoca el caos en el resto porque es el único que entiende tal caos al ser él su creador. Sobre la base del sistema defensivo rival, Neymar visualiza cómo romperlo y los rivales, al intentar cerrar la herida, acaban agravándola. Pero cuando otro atacante brasileño lo imita, no genera caos en el rival sino en su propio equipo, pues la “aleatoriedad” de Neymar no es nada aleatoria y requiere mucha inteligencia y nivel. Colombia ha evidenciado esto en Santiago de Chile. Carlos ‘la Roca’ Sánchez, en una noche histórica para él, ha detenido a Neymar con la ayuda de Jeison Murillo desde los primeros minutos. Y al estar desactivado Neymar, el caos se apoderó de los que opositan a ser herederos de, como mínimo, su capacidad para influir. Así Fernandinho, mediocentro puro para Dunga, se quedó tan solo y confundido que fue superado hasta por el propio Sánchez. Así Colombia, que partía con un esquema sin mediapunta, dañó más por dentro que por fuera. Y así Colombia, que marcó con un gol a balón parado, pudo ganar y proteger su ventaja con un repliegue ordenado frente al caos final brasileño.

Colombia, incisiva sin balón y poderosa ante Fernandinho

La anulación de Neymar por parte de Colombia se comprende a partir de la configuración del once de José Pékerman. El preparador argentino dispuso a los cafeteros en un 4-4-2 asimétrico con dos mediocentros físicos, trabajadores y destructivos como Carlos Sánchez y Edwin Valencia. Su posición en el centro del campo era la ideal para moverse de forma coordinada en horizontal y frenar a un Neymar que, aunque empezó de falso ‘9’ como en el segundo tiempo ante Perú, se ofrecía siempre en zonas cercanas a Fernandinho y Elias, miembros del doble pivote del 4-2-3-1 canarinho. Neymar, al girarse, tenía delante al doble pivote colombiano, que no le dejaba pasar. Y si se escapaba, Cristian Zapata o, sobre todo, Murillo, salían de la zona de centrales para ofrecer ayuda. Colombia tenía a Juan Cuadrado como extremo en la banda derecha y a James Rodríguez en el costado izquierdo, de tal forma que no había nadie de inicio justo tras el tándem Teófilo GutiérrezRadamel Falcao.

Brasil se encontraba a los 4 colombianos más adelantados nada más iniciar sus jugadas. La voluntad posesiva de los de Dunga se vio frenada por el cambio de actitud de Colombia respecto a su debut ante Venezuela (derrota 0-1). Un aumento de la intensidad cafetera sin balón hizo que el cuadro de Pékerman se parase en fase defensiva en 4-2-4, con un doble pivote independiente de los atacantes. Estos últimos presionaban si el poseedor estaba encima pero, por lo general, ahorraban físico al detenerse muy arriba para impedir, con su presencia, la salida de balón brasileña. Pese a que James no es un jugador específico de banda y estaba en el costado en el que Brasil tenía a su lateral más activo durante este pasado curso (Dani Alves), el madridista y Cuadrado ataban en corto al azulgrana y a Filipe Luís. Miranda y Thiago Silva no encontraban a ningún miembro del doble pivote para dar un primer pase. Y Neymar, que ante Perú solucionó este bloqueo ofreciéndose cerca de Filipe y conduciendo como él sabe, estaba absorbido por el doble pivote cafetero. Se movía hacia esa zona y a veces recibía, pero el giro estaba bloqueado. Brasil no podía salir y tenía que jugar en largo para un falso ‘9’ cuando no la perdía al intentar construir con el balón raso.

BRACOL1Planteamientos iniciales. Infografía: Share My Tactics.

De esas pérdidas y de esos balones largos supo aprovecharse Colombia, que vio cómo ‘la Roca’ Sánchez vivía su mejor partido en mucho tiempo al tener en frente a un Fernandinho aislado como mediocentro posicional. Más allá de que en Mánchester ha olvidado cómo se trabajaba de pivote, el citizen no recibía ningún tipo de ayuda, pues el volante izquierdo Fred, Willian, Roberto Firmino e incluso Elias estaban demasiado pendientes de cómo cubrir la carencia de Neymar en ataque. Esa preocupación se comprende como una reacción humana ante la neutralización de Neymar y la tenencia de la posesión y de la iniciativa. Pero Dunga no advirtió lo suficiente a sus hombres de que no era tan prioritaria la Neymarización cuando Colombia controlaba el centro del campo por la consecuente pasividad en fase defensiva. Los robos de Sánchez permitían a James y a Cuadrado moverse hacia dentro, pues Fernandinho estaba desbordado y, aun estando solo, no bloqueó como los mejores pivotes a los creativos atacantes cafeteros. Los disparos de James y de Cuadrado se produjeron desde la teóricamente vacía media punta, al igual que desde ahí se enviaron los mejores pases a Falcao y a un inspirado Gutiérrez. Brasil sufría y Fernandinho no era capaz de gestionar todo lo que se le venía encima. Siquiera los movimientos ofensivos de un Carlos Sánchez que, contagiado por la dinámica del partido, se incorporó desde segunda línea pletórico y tiró a puerta con peligro a la media hora de juego.

FotorBRACOLCarlos Sánchez (izquierda) y Fernandinho (derecha), los protagonistas en el centro del campo.
Fotos: Focus Images Ltd.

En ese momento del partido, Colombia acabó de afianzar su superioridad. Lo único que les faltaba a los hombres de Pékerman era llegada por los costados. Sus laterales, Pablo Armero y Camilo Zúñiga, estaban algo cohibidos ante el repliegue y el trabajo de Willian y de Fred. Pero después de ver a sus compañeros en campo contrario y de apreciar cómo Fred y Willian buscaban ofrecerse por dentro descuidando los carriles, Armero y Zúñiga empezaron a conducir hacia zona de ataque. Colombia no solo percutía por dentro sino también por fuera. El gol cafetero era cuestión de tiempo. Y llegó con un tipo de jugada que tan pronto premia la meritocracia como la castiga: a balón parado. Jeison Murillo remató una falta a bocajarro a falta de 10 minutos para el descuento. Y sus compañeros pudieron sentenciar en los minutos inmediatamente posteriores. Aunque no lo hicieron y Brasil ganó en esperanzas al ver cómo de un pase del Fernandinho menos mediocentro nació un contragolpe en el que Alves le centró a Neymar y este se estrelló ante David Ospina.

Repliegue cafetero para proteger la ventaja

La reacción de Dunga en el descanso fue introducir al recién recuperado de lesión Philippe Coutinho por Fred. Fue un cambio hombre por hombre, con lo que el mediapunta del Liverpool se colocó como volante izquierdo en el mismo 4-2-3-1 con Neymar de ‘falso 9’. La apuesta del preparador brasileño pasaba porque la influencia de Coutinho se notase más en ataque que en defensa. Esto es, el éxito brasileño llegaría si Coutinho se Neymarizase y no si Coutinho demostrase que juega por dentro en las embestidas de Zúñiga y de Cuadrado. Los primeros 5 minutos del jugador red fueron esperanzadores, pues los primeros balones que tocó permitieron reaparecer a un Neymar más delantero, más alejado por necesidad de ‘la Roca’ Sánchez y de Edwin Valencia. Pero en los 40 minutos restantes, Coutinho no influyó más. El partido estaba en el momento de su entrada demasiado controlado por Colombia como para cambiar la inercia. La voluntad posesiva de su Brasil era más voluntad que realidad, pues Colombia controlaba el centro del campo y era la que marcaba a qué se jugaba en Santiago.

Neymar Brasil - FocusCoutinho amagó con reactivar a Neymar, apagado por Colombia. Foto: Focus Images Ltd.

Elias fue consciente de esa realidad y, tras abandonar sus intentos de Neymarización, le dejó claro a Fernandinho (amonestado a los 33 minutos y demasiado solo ante el peligro) que volvería a ayudarlo como ante Perú. Ese cambio de mentalidad del centrocampista de Corinthians ayudó a recuperar el control sobre el espacio que estaban explotando sin oposición James Rodríguez y Cuadrado. Su influencia en los ataques colombianos se redujo, pero a cambio ganaron peso Armero y Zúñiga, muy ofensivos y constantemente proyectados en un intento de asedio histórico a Brasil. Sin embargo, Colombia generó ocasiones que no culminó y el marcador era de 0-1 a falta de 20 minutos para el final. Con el segundo cambio de Dunga, que coincidió en el tiempo con el primero de Pékerman, el partido cambió por completo.

Brasil celebró la entrada de un Douglas Costa que fue clave para agitar el primer partido ante Perú y para conseguir la remontada (2-1). Le cedió su sitio Willian, perdido tras sus intentos de Neymarización por haberse alejado de una banda derecha que cada vez le es más natural. Simultáneamente, Pékerman, que demostró haber estudiado a fondo el Brasil-Perú, se anticipó al efecto del cambio de la canarinha e introdujo a Víctor Ibarbo por Falcao. Colombia pasó a jugar en 4-2-3-1 con Ibarbo de volante izquierdo, situado en la banda de un Douglas Costa que ocupó el sitio de Willian sin cambio de esquema mediante. Los primeros instantes del jugador de Cali en el partido fueron una señal fácil de interpretar para el resto de sus compañeros. Lejos de intentar desbordar por el flanco, Ibarbo se colocó cerca de Armero para defender a Costa. Y Colombia, por inercia y a voluntad de Pékerman, dio dos pasos atrás. Cedió intencionadamente el dominio conquistado a Brasil y, lejos de recuperar el 4-2-4 del primer tiempo, se paró en 4-4-1-1 en fase defensiva, con unos centrocampistas muy solidarios que impedían que un Neymar más liberado llegase a zona de tres cuartos.

Pékerman se arriesgó, pero se aprovechó de la Neymarización de Brasil. Todos los atacantes de la canarinha querían comportarse como Neymar y realizaban movimientos anómalos y poco útiles frente al repliegue colombiano. Tanto es así que algunos de los movimientos de ataque eran horizontales. El cénit de esta confusión brasileña, contemplada con impotencia por un Neymar incapaz de superar las líneas colombianas, llegó con la entrada de Diego Tardelli a falta de un cuarto de hora para el final. Suplió a Elias y Brasil se colocó con un 4-2-3-1 que, fotografiado y comparado con las posiciones naturales de sus miembros, es una buena prueba de la citada Neymarización: Fernandinho y Coutinho doble pivote, Tardelli y Douglas Costa como extremos intercambiándose las bandas, Firmino mediapunta y Neymar falso ‘9’.

BRACOL2Así acabaron Brasil y Colombia. Infografía: Share My Tactics.

Hasta Douglas Costa, vertical ante Perú, intentó imitar a Neymar con unas anómalas trazadas aprovechadas por ‘la Roca’ Sánchez para robar. Colombia llegó a conseguir balones a partir de pérdidas de una confusa y volcada Brasil, lo cual dio alas a James y a Carlos Bacca, sustituto de Teófilo Gutiérrez, para intentar sentenciar al contragolpe. El madridista casi lo logra minutos después de que Alexander Mejía hubiese suplido a Edwin Valencia para refrescar un doble pivote destructivo y recuperador de los cafeteros. El partido finalizó con un 0-1 trabajado por una Colombia que dominó con balón y sin él y que se aprovechó de los intentos de imitación de los atacantes brasileños de Neymar. El desesperado ’10’ y Bacca protagonizaron una censurable pelea tras el pitido final que les costó a ambos una tarjeta roja. Brasil perderá a Neymar para el partido ante Venezuela, una selección que tendrá al menos los mismos puntos que la canarinha (3) en el último partido del grupo. También se perdería unos hipotéticos Cuartos de Final. Colombia no perderá a un jugador fundamental para el duelo ante Perú, pero sí ensucia con la trifulca una noche de dominio y un triunfo histórico ante Brasil. El primero en 24 años.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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3 comments

Magnifico analisis. Me he quedado dormido y no me desperte para ver este partidazo. Ojala Venezuela de la sorpresa y mande a Brasil a casa.

Qué flojo está Falcao. ¿Forma, físico, confianza? De hecho, creo que ofrece pocas dudas decir que Colombia tiene en el banquillo dos delanteros mejores que los dos titulares.

Pienso igual, viendo que Teo es fijo, Jackson y Bacca están mejor que él seguro. Y que pena me da, porque en plena forma me parecía de los mejores nueves del mundo.

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