El balón parado celeste frena a Jamaica

Cristian Rodríguez Cebolla Uruguay Focus

Uruguay, vigente campeona de América, ha empezado la reválida de su título ganando por la mínima (1-0) a Jamaica en Antofagasta. El tanto, anotado por Cristian ‘el Cebolla’ Rodríguez en el remate de una falta, desequilibró un partido mucho más igualado de lo esperado de antemano. La selección caribeña era considerada la menos competitiva del torneo sobre el papel por su estatus de invitada debutante, por su plantilla y hasta por factores como el climático. Sin embargo, los reggae boyz de Winfried Schäfer han demostrado que son capaces de generar peligro y de defenderse con orden ante el combinado más laureado de la CONMEBOL. Con un atrevimiento impropio de un novato, Jamaica llegó a estar volcada en campo de la Celeste en varias fases del encuentro e hizo sufrir a los charrúas con su velocidad por bandas y sus contragolpes. Cuando Uruguay atacaba, no intimidaba en exceso, pues Jamaica consiguió dominar sin tener el balón al decidir voluntariamente su cesión a unos charrúas poco creativos en la medular. Esa es la clave que explica la buena carta de presentación de una Jamaica veloz y también la sufrida victoria uruguaya en el Estadio Regional Calvo y Bascuñán.

En los primeros instantes de partido, Jamaica se planteó salir con la pelota jugada desde su campo utilizando las bandas de su 4-4-2. Los laterales, Kemar Lawrence y Adrian Mariappa, eran los encargados de superar la divisoria con su velocidad en conducción aprovechando la asimétrica y desigual presión del 4-3-3 inicial de Uruguay. Diego Rolán y ‘el Cebolla’, los hombres caídos a las bandas, no eran capaces de controlar las efusivas arrancadas caribeñas. Saturando por fuera a los dos Pereira (Álvaro y Maxi, laterales titulares como en el pasado Mundial), Jamaica generaba peligro con centros laterales para el doble ‘9’ Darren MattocksGiles Barnes o con internadas de los volantes Simon Dawkins y Garath McCleary, quienes eran cubiertos por una defensa solo ayudada por Egidio Arévalo Ríos. La contundencia clásica de Uruguay y el enorme acierto de Diego Godín, providencial para la Celeste, impidieron que Jamaica llegase a tener ocasiones elaboradas que supusiesen peligro para Fernando Muslera. Lo que sí tuvieron los reggae boyz fueron córneres y saques de esquina, ejecutados de forma tan irregular como peligrosa por parte del especialista Lawrence.

urujamAsí empezaron Uruguay y Jamaica. Infografía: Share My Tactics.

Pese a esos mecanismos ofensivos, Jamaica se tenía que defender ante las réplicas uruguayas. Y supo hacerlo. La vigente campeona se topaba con que los caribeños recuperaban posición muy rápido y se mantenían ordenados, con disciplina, en dos líneas de 4 completadas por apoyos de los delanteros. A mayores, los arietes y los centrocampistas, liderados por un Rodolph Austin que impuso con su físico, presionaban de forma coordinada. No en altura, sino al poseedor rival más cercano que intentaba generar ocasiones de peligro en ataque posicional. Con el dibujo elegido por Tabárez, Carlos Sánchez y Nico Lodeiro tenían serios problemas para encontrar espacios ante ese planteamiento de una Jamaica que decidía darle a propósito la pelota a Uruguay. La solidaridad jamaicana, muy al estilo de la uruguaya en los últimos tiempos, fomentaba que el de Boca y el de River tuviesen que salirse de sus zonas teóricamente naturales para poder avanzar. Normalmente, esos movimientos forzosos eran más horizontales que verticales, con lo que Uruguay pronto dejó de llegar con la pelota controlada al área de Duwayne Kerr. Era necesario el juego directo, lo cual generaba un dilema para una Celeste que ha viajado a Chile sin el sancionado Luis Suárez. Tabárez tenía que decidir qué Edinson Cavani quería: si el que Jamaica estaba provocando (movimientos de ayuda y ofrecimiento con Rolán a lo Ibrahimović en el PSG) o si el Cavani que baja balones largos y cuerpea con los potentes zagueros Wes Morgan y Michael Hector. La indecisión llevó a un intento de simultanear ambos roles que no salió bien en la tarde de Antofagasta. Cavani perdía duelos individuales bajando balones largos de Muslera al cometer faltas y, por otro lado, Cavani no era capaz de girarse bien cuando se ofrecía a Lodeiro y a Sánchez por el buen hacer del sistema defensivo jamaicano.

Edinson Cavani Uruguay Carlos Sánchez Colombia FocusEdinson Cavani batalla con Carlos Sánchez en el pasado Mundial. Foto: Focus Images Ltd.

Uruguay no generaba peligro pese a estar situada en campo contrario en muchas fases del partido. El juego directo no era fructífero y el ataque posicional generaba sufrimiento en la afición uruguaya por la presión de los incansables delanteros jamaicanos, que tenían alguna ocasión de gol gracias a sus veloces compañeros. Jamaica neutralizaba a Uruguay al darle la pelota e incluso al imponerse en el apartado físico. La Celeste necesitaba frescura y chispa, pero antes de plantearse los primeros cambios se topó con el gol a favor: una falta sacada por Lodeiro desde el costado izquierdo que peinó José María Giménez en el segundo palo y que remató ‘el Cebolla’ Rodríguez en un error grave de marcaje. Ese gol cambió el partido y le dio a Uruguay sus mejores minutos por colapso anímico caribeño. Los jamaicanos no reaccionaron bien a su primer gol en contra en una Copa América y, con miedo a encajar otro que le impidiese competir en el partido, se partieron. Solo Mattocks y Barnes se quedaban en posiciones de ataque, mientras que los otros 8 jugadores de campo protegían las inmediaciones del área de Kerr. Uruguay, consecuentemente, adelantó sus líneas y mostró su pegada con ‘el Cebolla’ y Sánchez liberados y con Cavani y Rolán móviles atacando espacios. Tabárez, animado por lo que veía, realizó cambios ofensivos. Introdujo a un playmaker como Giorgian de Arrascaeta por un desgastado ‘Cebolla’ y dio oportunidad a Cristian Stuani en detrimento de Carlos Sánchez. En ese momento, la Celeste se paraba en 4-2-3-1 con Stuani en la banda derecha y Rolán caído a la izquierda. Esas sustituciones, a priori ofensivas, dieron alas a Jamaica tan pronto como pareció rehecha del gol encajado tras su realización.

Stuani entró en el minuto 72 y en el minuto 75 Kemar Lawrence, opositor al MVP del partido, empezó a recorrer toda su banda ante la falta de ayuda a Maxi Pereira. Por ahí sirvió un centro que Barnes estuvo a punto de convertir en el empate. Solo 3 minutos después, misma jugada: Jamaica centra en la zona de Maxi Pereira y, en ese momento, Deshorn Brown, delantero suplente de Mattocks, remató con peligro al arco de Muslera. La inestabilidad charrúa empezó a manifestarse de forma imprevista e incluso el balón parado, recurso casi adoptado en propiedad por Uruguay, le generó serios apuros en los instantes finales. Barnes provocó una buena parada de Muslera en el remate de una falta a los 85 minutos y en el 86 Lance Laing, volante suplente, estuvo a punto de colar en el arco un remate de córner. Al igual que al principio, Jamaica atacó y no dudó en hacerlo pese a ser una invitada al torneo que más gana su rival. Sin embargo, no supo ganar a una Uruguay que, hasta en sus días más oscuros, hace valer su trabajo y su pragmatismo. Tanto es así que, en una acción aislada y con Jamaica a tumba abierta, Uruguay casi marca la sentencia en un disparo de Stuani que se perdió por encima del travesaño. Con el 1-0, la Celeste tiene 3 puntos muy valiosos que se han revalorizado con el empate de Argentina y Paraguay. Jamaica se va de este partido con la cabeza alta y con motivación para sacar un buen resultado ante los mencionados equipos sudamericanos en sus próximos encuentros. Ambos están a un punto de distancia y la posibilidad de acceder a Cuartos de Final es más realista de lo que se podía pensar sobre el papel.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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