Más ‘vines’ que resultados

Van Gaal ha devuelto al Manchester United a la Champions League (Foto: Focus Images Ltd)

“Estamos en un periodo de transición, no es fácil. Las expectativas son demasiado grandes”, se lamentaba Louis Van Gaal hace apenas tres semanas. Es el lamento de quien no ha sido capaz de elevar las prestaciones del Manchester United durante los dos cursos que ha vivido en el Reino Unido. Pese a tener firmado un contrato hasta el 2017, demasiadas cosas jugaban en contra de la continuidad del técnico holandés, incluida la disponibilidad en el mercado de un entrenador como Jose Mourinho.

4º y 5º en la Premier

Si por algo se ha caracterizado Old Trafford desde la creación de la Premier League en 1992 es por acumular múltiples triunfos en esta competición. Sir Alex Ferguson venció 13 de las 21 ediciones que dirigió hasta su retirada en 2013. Son números abrumadores, propios de un manager legendario, cuya sombra es alargada y cuyos títulos cobran más valor tras observar la decadencia del club mientras David Moyes y Louis van Gaal se han sentado en el banquillo del ‘Teatro de los sueños’ en las tres campañas posteriores al adiós de ‘Fergie’.

El campeonato de la regularidad demuestra la falta de solvencia del Man United a las órdenes de Van Gaal, cuyo equipo ha obtenido los peores registros goleadores (49 goles en la Premier 2015/16) desde el año 1990 y ha vivido muy lejos de la gloria: a 17 puntos del Chelsea en 2015 y a 15 puntos del Leicester City este año. Cuarto y quinto clasificado, respectivamente. Nunca peleando por el título, nunca entre los tres mejores, ni siquiera logrando el billete para la Champions en su segundo año de residencia de Inglaterra -cuando teóricamente ya estaría superado el periodo de adaptación y habría tenido tiempo para confeccionar una plantilla a su gusto-. Insuficiente. No se cumplieron los mínimos.

340 M € invertidos en fichajes

Si algo ha caracterizado al Manchester United en los despachos últimamente ha sido su inoperancia para cerrar diversas negociaciones -Pedro, Sergio Ramos, Thiago Alcántara, Cesc Fàbregas, etc- y su inversión desmesurada.

Aunque no lo parezca, en base al nivel actual de la plantilla y sus carencias, la entidad ha gastado alrededor de 340 millones de euros en contrataciones desde que Van Gaal llegó en verano de 2014. Tiempo suficiente para apostar por Ángel Di María, Luke Shaw, Ander Herrera, Marcos Rojo, Daley Blind, Anthony Martial, Memphis Depay, Morgan Schneiderlin, Matteo Darmian o Bastian Schweinsteiger, que han protagonizado traspasos millonarios. Por unos u otros motivos, el único integrante de esta lista capaz de marcar diferencias regularmente en el Manchester United es el más joven, el que aterrizó en el Reino Unido con 19 años: Martial. Síntoma de que algunas apuestas personales del entrenador -Blind, Schweinsteiger y Depay, a los que había dirigido previamente en Holanda o con el Bayern- no han funcionado, mientras que a otros, cuyo talento ha quedado demostrado en Lisboa, Madrid, Paris o Argentina, no supo encajarlos en el equipo (Di María).

El paso de Di María no fue exitoso / Foto: Focus Images Ltd
El paso de Di María no fue exitoso / Foto: Focus Images Ltd

4-0 en Milton Keynes y fuera de la Champions

El tercer partido de Van Gaal en el Man United fue un drama. El primer naufragio no tardó ni siquiera un mes en producirse. En la copa de la liga inglesa, el Milton Keynes Dons, con un joven Dele Alli habitando el mediocampo, endosó un 4-0 a una escuadra que contaba con De Gea, Evans, Anderson, Kagawa, Welbeck o Chicharito como componentes destacados de su alineación. Fue el primer revés duro sufrido en esta etapa, no el último.

En diciembre del año pasado, con el futuro en la Champions League en juego, el equipo se presentó en Wolfsburgo para perder un partido en el que su imagen fue terrible. Con Van Gaal sustituyendo a Juan Mata en la segunda mitad para dar entrada a Nick Powell, solo el desacierto de los germanos en el remate evitó un resultado más contundente. El Manchester United se despedía de la máxima competición continental tras participar en un grupo con el CSKA Moscú, el PSV Eindhoven y el Wolfsburgo. Una vez más el United no estuvo a la altura de su historia y de las exigencias de su propio presente. Volvió a fallar hace dos semanas cuando las llaves de acceso a la Champions estaban en su mano. Dependiendo de ellos mismos para consolidar la cuarta plaza, el United sucumbió en Upton Park y devolvió a sus vecinos del Etihad esas llaves.

Cerró su ciclo en Wembley, protagonizando la conquista de la FA Cup, único trofeo cosechado en estos dos años por un entrenador que será más recordado por sus vines que por sus resultados o por el juego de este Manchester United.

Van Gaal confió en Rashford / Foto: Focus Images Ltd
Van Gaal confió en Rashford / Foto: Focus Images Ltd

Aparecen Rashford y otros jóvenes

“Me gustaría dar las gracias a Louis y a su staff por su excelente trabajo durante los pasados dos años, culminados con la 12ª FA Cup del club. Deja un legado de haber dado a varios futbolistas jóvenes la confianza para mostrar sus habilidades al más alto nivel”, indicó este lunes Ed Woodward, director ejecutivo de la institución.

La apuesta de Van Gaal por los jóvenes durante su estancia en Old Trafford tiene una doble lectura. Por un lado, lo más nítido: que Jesse Lingard, Marcus Rashford, Cameron Borthwick-Jackson, Guillermo Varela o Timothy Fosu-Mensah han acumulado minutos de juego. Igual de cierto es que esas oportunidades solo llegaron como fruto de una plaga de lesiones que dejaba al primer equipo sin efectivos en ciertas demarcaciones. Así se produjo el estreno de Rashford contra el Midtjylland, habiéndose lesionado los dos únicos delanteros de la plantilla. Y así llegaron los cameos del Borthwick-Jackson, del uruguayo Varela o del holandés Fosu-Mensah: cuando se juntaron las lesiones de Shaw, Darmian, Valencia, Rojo o Young en la parcela defensiva. La apuesta más convencida que ha realizado Van Gaal ha sido Lingard, el único cuya entrada en el once titular no estuvo ligada a problemas físicos en el resto del equipo. El extremo inglés se ganó la confianza que por el camino se perdió con Memphis Depay.

Mientras Van Gaal perdía confianza en el adolescente al que había hecho brillar en Brasil 2014, los dirigentes de Old Trafford perdían la confianza en el inquilino de su banquillo y dirigían su atención hacia Mou.

Louis van Gaal manager of Manchester United leaves the touchline with Ryan Giggs at half time, during the Barclays Premier League match against Stoke City at the Britannia Stadium, Stoke-on-Trent. Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072 26/12/2015
Louis van Gaal ha vivido muchas derrotas en el banquillo del Manchester United / Foto: Focus Images Ltd
Foto de portada: Focus Images Ltd

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