Bernardo Silva, factor diferencial

Bernardo Silva

A tres minutos del final, el talentoso centrocampista portugués apareció para rescatar un punto en el Arena CSKA. Un rechazo de Akinfeev y el despiste de la cobertura liberaron a Bernardo Silva. Él pasaba por ahí y aunque la definición no era sencilla la bordó. Lo que supone un jarro de agua helada para los rusos, que mandaron durante la primera media hora merced a un tanto del futbolista cedido por el club monegasco Lacina Traoré, y ahora tendrán que jugársela en el Luis II.

CSKA 1 (Lacina Traoré 34′)

Monaco 1 (Bernardo Silva 87′)

CSKA Moscu vs Monaco - Football tactics and formations

Con la ausencia de Radamel Falcao, y tras el descalabro en Toulouse con el 4-4-2, Leonardo Jardim finalmente ejecutó el cambio de sistema -que no de estilo- tal y como se presumía en la previa. Hubo ‘trivote’ para arroparse (no sólo del frío) sino de la posible salida en tromba del rival. Y fiel a sí mismo, el Mónaco salió a intentar dominar el partido. La velocidad al espacio de los hombres de ataque del CSKA de Moscú, no obstante, provocó que las primeras ocasiones fueran para los locales.

Posesión visitante, peligro local

El equipo de Leonid Slutsky contrarrestó la estéril posesión del cuadro del Principado tirando de verticalidad. Traoré y Tosic, protagonistas de los acercamientos más claros previos al gol del africano, no gozaron de clarividencia en los metros finales. Iban a lamentar la errática toma de decisión aunque el cántaro se acabó rompiendo tras una asociación ofensiva -al fin con acierto- provocando un rechazo que aprovechó el marfileño. Un gol que, lejos de ahondar en los problemas del equipo monegasco, sirvió para espolear.

Akinfeev sostuvo al CSKA durante buena parte del choque
Akinfeev sostuvo al CSKA durante buena parte del choque | Focus Images Ltd.

Jardim se ‘cargó’ a Moutinho antes del descanso y el Mónaco mejoró

El experimentado arquero internacional ofreció una de sus mejores versiones. El 1-0 provocó la reacción de los visitantes, que disfrutaron de dos buenas ocasiones al final de la primera parte. Y en ambos casos Igor Akinfeev salvó los muebles. Quien apenas hizo acto de presencia fue Joao Moutinho, sustituido -aparentemente por lesión- antes de llegar al descanso. Jardim deshizo el ‘trivote’ en la zona de creación para dar entrada al argentino Guido Carrillo, retirando así la modificación inicial para regresar al 4-4-2.

Esta permuta, y la entrada de Mendy en detrimento de Raggi, fueron clave para el devenir. Porque el Mónaco, tras el paso por los vestuarios, acabó generando superioridades en el frente ofensivo. La entrada del franco-senegalés no sólo fue para frenar las acometidas de Tosic, sino también para proyectarse en ataque. El exlateral del Marsella estuvo a punto de aprovechar un grosero error del serbio que acabó desbaratando Akinfeev.

Bernardo Silva salió al rescate

Ante lo que se venía, Leonid Slutsky decidió retirar a un irregular Zoran Tosic, reforzando el centro con la entrada del joven Astemir Gordyushenko. Cuando parecía haberlo conseguido, un último intento en el minuto 87 lo echó todo abajo. El Mónaco se armó de piezas en ataque para volcarse muy al final y el CSKA pagó la concatenación de errores en ataque antes del tanto de Traoré. En el momento más caliente llegó el premio apareció la sangre fría de Bernardo Silva. Tras una manopla de Akinfeev a disparo de Carrillo, el balón quedó esquinado en el área y el portugués lo aprovechó para salvar un punto manteniendo al Mónaco líder del Grupo E justo en el ecuador de la primera fase.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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