Blas Pérez tuvo su momento

Blas Pérez Panamá - Victor Araiza

En los últimos tres años, Panamá se ha caracterizado por quedarse a las puertas de la gloria. Por rozarla con los dedos y terminar siempre con la derrota más dolorosa. Ha venido siendo un equipo muy competitivo, que rinde incluso por encima de sus posibilidades pero ha acabado con la etiqueta de loser: en 2013, perdió la final de la Copa de Oro ante Estados Unidos y se quedó fuera del Mundial de Brasil en el último minuto; mientras que el pasado verano vio como México lo dejaba fuera de una nueva final en el descuento y con decisiones arbitrales muy polémicas.

En todo este proceso que se inició con Dely Valdés en el banquillo y continúa con Hernán Darío Gómez, el infortunio ha señalado especialmente a un hombre: Blas Pérez. El que sobre el papel figura como uno de los mejores futbolistas panameños de la última década, o el mejor, no ha tenido suerte de cara a puerta en ninguno de esos momentos decisivos pese a disponer de varias ocasiones claras, pero anoche tuvo una pequeña revancha: anotó los dos goles, el segundo en el 87′, para dar a Panamá su primera victoria en una Copa América y permitirle soñar con el pase de ronda.

 Blas Pérez celebrando el gol de la victoria. Foto: GettyImages.

Bolivia, que atraviesa un mal momento dentro de su ya dura historia futbolística, saltó al césped del Camping World Stadium como asustada. Media hora tardó el equipo de Baldivieso en entrar de verdad en el partido, cuando ya perdía por 1-0 y Panamá le había perdonado la vida: Blas Pérez hizo el primero en el minuto diez con un buen remate llegando desde atrás, pero ya ahí los panameños habían tenido varias opciones más de batir a Carlos Lampe.

Con el resultado a favor, Panamá retrocedió algunos metros y dio aire a una Bolivia que no sabía qué hacer con la pelota y que se había visto hasta entonces asfixiada por la presión. Siempre es difícil saber si era algo ya hablado por Bolillo Gómez antes del choque o si ocurrió por el transcurso normal del partido, que lleva a prácticamente a todos los equipos a intentar conservar la ventaja obtenida. Pero lo cierto es que pudo costarle caro a los panameños.

De pronto, la selección boliviana dejó de sufrir y pasó a generar peligro por mediación de Smedberg-Dalence. Tampoco es que el sueco sea un genio, pero su golpeo es, junto a las apariciones de Juan Carlos Arce, la principal arma de los suyos para llegar al gol.

Precisamente entre ambos y ya en el segundo tiempo, generaron el tanto del empate: Smedberg-Dalence la puso al área desde un costado y Arce fusiló a Penedo recogiendo un mal despeje.

Acto seguido, Bolillo introdujo a su otro delantero estrella y experimentado para que acompañara a Blas, Luis Tejada, pero ya no fue capaz de dominar y apretar como lo había hecho en la recta inicial del choque. Un partido que pudo sentenciar antes del minuto 15 se volvió igualado y con sabor a empate.

Sin embargo, la historia le tenía reservado a Blas Pérez su pequeño momento y, otra vez llegando al área desde atrás, aprovechó un desborde de Abdiel Arroyo por la derecha para hacer el 2-1 definitivo. Con este triunfo, Panamá puede soñar en un grupo muy complicado con Argentina y Chile. Bolivia queda prácticamente sentenciada.

 Smedberg-Dalence fue el mejor boliviano. Foto: GettyImages.

Foto de portada: Víctor Araiza.

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