Como niños con zapatos nuevos

Portugal Islandia Focus

Las historias de David contra Goliat nos conmueven y nos motivan por lo que tienen de autobiográficas. En otras palabras, ¿a quién en su sano juicio le podría emocionar el destino de una selección norteña plagada de nombres impronunciables? Precisamente porque historias como ésta nos recuerdan que podemos, nos alientan y nos ayudan en nuestro día a día, las amamos. Por noches como la del 14 de junio de 2016 queremos al fútbol.

Un inicio con extra de motivación

Islandia llegaba por fin a la cita que se marcó en rojo el día en que certificó con un empate ante Kazajistán su primera participación en esta Eurocopa 2016. También había alta dosis de motivación para Portugal, que por fin llegaba a una cita con la sensación de tener un equipo que acompañe a Cristiano Ronaldo. De centro del campo hacia delante, la percepción es que la selección lusa goza de todo aquello que le había faltado en los últimos años: frescura, talento, gente que pueda interpretar un solo o una pieza coral fuera de guión. Para intentar cortocircuitar el caudal ofensivo portugués, con Danilo protegiendo las espaldas de una armada potentísima, la pareja de seleccionadores de Islandia decidió dejar los experimentos a un lado y volver al once tipo que le había dado el billete a Francia para ejecutar un plan que se sabían al dedillo.

Cristiano Ronaldo of Portugal during the UEFA Euro 2016 match at Stade Geoffroy-Guichard, Saint-Étienne, France Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd 07814482222 14/06/2016
Cristiano Ronaldo. Foto: Kristian Kane/Focus Images Ltd.

Y cantó Saint Etienne

El ansia contenida tras meses y meses de esperanzas se desató cuando el señor de la música abrió el grifo de las emociones con el O Gu∂ vors lands y A Portuguesa que sonaron con una fuerza y emoción espeluznantes en el Geoffroy Guichard.

Los nervios de los dos equipos se notaron en los primeros minutos y ambos conjuntos cometieron imprecisiones de bulto que bien hubieran podido costar un gol a cada uno de los bandos. El plan de Islandia: clarísimo, que Gylfi Sigur∂sson disfrutara del balón en lugares donde pudiera inventar. Y lo cierto es que durante los veinte minutos iniciales sus gregarios estuvieron perfectos en esta tarea, ganando un sinfín de balones altos y segundas jugadas para que el crack del Swansea generase.

Fluidez lusa

Portugal por su parte, buscaba el enorme potencial de sus bandas , con los profundos Raphael Guerreiro y Vierinha o incluso cuando alguno de los interiores se abría para que Cristiano se decolgara de su posición de 9 y se acercara para abrir el entramado planteado por Lagerbäck y Hallgrímsson. La enorme movilidad de los atacantes portugueses iba erosionando el 4-4-2 islandés y poquito a poco la línea formada por Gunnarson, Sigur∂sson, Gudmunsson y Bjarnason iba viendo cómo salían más y más grietas.

Ahogando lentamente, como una boa constrictora, Fernando Santos iba imponiendo su idea mientras que el único faro de Islandia era el juego aéreo de Kolbeinn Sigthórson, muy superior y mucho más intenso que Carvalho. Aún así, cuando Portugal conseguía hilvanar una buena serie de pases con criterio entre André Gomes, Joao Mario y Joao Moutinho, obligaba a Islandia a achicar mucho y entonces generaba peligro.

Nani of Portugal (2nd left) celebrates scoring their first goal to make it Portugal 1 Iceland 0 during the UEFA Euro 2016 match at Stade Geoffroy-Guichard, Saint-Étienne, France Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd 07814482222 14/06/2016
Nani celebra el primer gol del partido. Foto: Kristian Kane/Focus Images Ltd.

En el 20, en un uno contra uno de Cristiano contra un Saevarsson bastante blando en defensa, el crack del Real Madrid puso un centro perfecto para el remate de Nani que parecía llevar el sello del gol. Pero entonces se empezó a forjar el mito del poco ortodoxo portero islandés, Hannes Halldórsson. El ex director de películas de acción salvó el primero de Portugal con la tibia, el primero de muchos.

Tras un primer tercio intenso, parecía que el ímpetu inicial de Islandia se iba desvaneciendo .y Portugal se empezaba a encontrar cómoda. Cristiano tuvo otra, en un remate en semifallo que volvió a despejar Halldorsson con un movimiento más típico de sus films que de un portero profesional pero que valía igual para mantener su malla impoluta.

A la media hora de partido, tras avisar con una serie de jugadas de meritoria factura, el cuadro luso encontró un hueco por la banda derecha gracias a una excelente combinación que André Gomes se encargó de transformar en un excelso centro raso para que Nani mandara el balón dentro de la portería y hacer el primer tanto de Portugal en esta Eurocopa 2016. Mención a parte merece la primera parte de André Gomes. Cuando el jugador del Valencia está con este nivel de clarividencia y compromiso, tiene sin duda el nivel de los grandes, y esto es demasiado para una novata selección islandesa.

Iceland goalkeeper Hannes Halldórsson celebrates following the UEFA Euro 2016 match at Stade Geoffroy-Guichard, Saint-Étienne, France Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd 07814482222 14/06/2016
Hannes Halldórsson. Foto: Kristian Kane/Focus Images Ltd.

La loca historia del fútbol

La segunda parte empezó igual que había terminado la primera, con una Portugal ágil, de mente y precisa en la combinación. De hecho, Cristiano pudo haber sentenciado con un derechazo que se fue por poco. Pero la leyenda del carácter de hierro forjado entre volcanes y hielo no surgió porque sí. Islandia justea en cuanto a recursos futbolísticos pero va sobrada de fe y amor propio. Con eso y con un desbarajuste de la defensa lusa le bastó a Birkir Bjarnason para entrar en la historia del fútbol. El jugador del FC Basel, muy discreto hasta el momento, aprovechó un despiste de Vierinha para empalar un balón servido por Johann Gudmundsson y poner el 1-1; era el primer gol de Islandia en una Eurocopa.

El tanto hizo daño a Portugal, pero el equipo luso siguió con su plan establecido y conforme pasaban los minutos iba recobrando la fluidez perdida tras el tanto. Quizá la diferencia respecto a la primera parte era que cuando Islandia era capaz de robar el balón, podía jugadas con bastante más intención. Sabedor que la clave del encuentro estaba en cocer bien el centro del campo, Santos cambió a Joao Moutinho–el menos inspirado de los tres ‘pensadores’ portugueses– por el flamante fichaje del Bayern de Múnich, Renato Sanches y metió más pólvora con la incorporación de Quaresma por Joao Mario.

Birkir Bjarnason of Iceland celebrates following the UEFA Euro 2016 match at Stade Geoffroy-Guichard, Saint-Étienne, France Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd 07814482222 14/06/2016
Birkir Bjarnason, autor del tanto del empate. Foto: Kristian Kane/Focus Images Ltd.

A medida que se acercaba el final del partido, Portugal iba llegando con cierto peligro pero con menos brillantez y rotundidad que en los primeros 45 minutos. La telaraña made in Lagerbäck & Hallgrímsson parecía menos agobiada y cuando no llegaba a tapar, estaba Halldórsson haciendo uno de los partidos de su vida con acciones estrambóticas y salvadoras a partes iguales.

A la desesperada lo intentó Portugal, sacrificando el talento de André Gomes–bastante más apagado en la segunda mitad– por el remate de Éder. Islandia también aspiraba a pescar en río revuelto y entró Finnbogason por Sigthorsson para cazar alguna contra. De hecho, el atacante del Augsburgo la tuvo, pero su disparo salió demasiado centrado, a las manos de Rui Patricio. Al final Cristiano perpetuó la emoción con un par de tiros libres en el tiempo añadido, sin éxito.

Teddy Bjarnason of Iceland celebrates following the UEFA Euro 2016 match at Stade Geoffroy-Guichard, Saint-Étienne, France Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd 07814482222 14/06/2016
Teddy Bjarnason celebra el punto conseguido. Foto: Kristian Kane/Focus Images Ltd.

Con el silbido final de Cüneyt Çakir, Islandia pasó a la historia de la Eurocopa en el Geoffroy Guichard, ante cerca de una décima parte de su población venida desde Reykjavík para estar con los suyos en este vibrante momento. El empate conseguido en Saint Etienne sabe a gloria, porque lo consiguieron ante una buena Portugal, notable en algunos momentos. Los titulares caerán sobre el fracaso que supone para el equipo comandado por CR7 el no ganar a una selección tan aparentemente inferior como Islandia, pero lo cierto es que el talento y la generación de juego mostrada por la mitad ofensiva del cuadro luso es un motivo de peso en el que confiar.

Portugal lo hizo todo para ganar, pero esta locura llamada fútbol le tenía reservado un pedacito de felicidad a toda esta gente que con la ilusión de un crío se acercó para reivindicar su pequeño trozo de tierra dentro del Océano Ártico. Llegaron con ilusión y se van con una alegría que no les cabe en el pecho. Señoras, señores, Islandia ha hecho historia.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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